Aguirre advierte de que "no hay ninguna razón" para cambiar la postura de la UE sobre Cuba tras los últimos "destierros"

Actualizado 20/07/2010 17:16:23 CET

Presos políticos cubanos piden a Moratinos que les defina su estatus como refugiados políticos

MADRID, 20 Jul. (EUROPA PRESS) -

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, ha advertido este viernes de que "no hay ninguna razón" para que la Unión Europea (UE) modifique su postura sobre la dictadura cubana tras los últimos "destierros", "que algunos han querido ver como un gesto del régimen de los hermanos Castro".

Aguirre ha realizado estas declaraciones en acto de entrega de los Premios a la Tolerancia al director artístico Ángel Gutiérrez y al periodista colombiano Herbian Hoyos. Los premiados han estado acompañados de miembros del exilio cubano, algunos de los últimos presos repatriados del país y algunas de las 'Damas de blanco'.

Durante su intervención, la presidenta regional ha tenido varios momentos en los que se acordó de la situación de Cuba. En este sentido, ha dado la bienvenida a los últimos repatriados a la Comunidad de Madrid, "una sociedad libre y abierta frente a la tiranía del régimen castrista".

Aguirre ha aprovechado su presencia para agradecerles su lucha por la democracia y "su amor por defender la libertad". "Queremos que la Comunidad de Madrid sea un lugar acogedor, pero sobre todo que Cuba vuelva a ser la Cuba libre que todos queremos", ha apostillado.

La líder del Ejecutivo autonómico ha acusado al régimen comunista de ser "la tiranía más vieja y corrupta de todo Occidente" y animó a los madrileños a celebrar la libertad de los exiliados que hace una semana llegaron en España. No obstante, ha precisado que su situación no es de libertad plena, sino "condicional y condicionada a su destierro forzoso y al de sus familias y amigos".

En este punto, Aguirre ha criticado a aquellos que quieran ver las últimas excarcelaciones de reos políticos cubanos como un "gesto" de apertura del régimen de los hermanos Castro y les ha recordado que hay ya más de dos millones de cubanos exiliados por todo el mundo por buscar la democracia y la libertad en la isla y 200 personas que siguen encarceladas allí por el mismo motivo.

"Nos quieren convencer que este acto de la dictadura es un acto voluntario de los tiranos, cuando en realidad es un sacrificio de grandes patriotas como Orlando Zapata Tamayo y Guillermo Fariñas, dispuestos a dar su vida para denunciar los atropellos y los derechos humanos olvidados en el régimen de los hermanos Castro y por la labor de las damas de blanco", ha agregado.

Por todo ello, la presidenta de la Comunidad de Madrid ha querido cerrar la entrega de los Premios a la Tolerancia reafirmando ante todos los madrileños su "más rotunda condena" a la dictadura de Cuba y su "más firme compromiso" con todos sus ciudadanos -los que viven en la isla y los que no que luchan por una Cuba libre y democrática. Con un fuerte "¡Viva Cuba libre!" ha concluido la intervención de Aguirre.

"NOS DABAN COMIDA QUE NI LOS PUERCOS SE COMEN"

Entre los presentes en el acto se encontraba uno de los últimos expatriados de la isla, Julio César Gálvez, que aprovechó la ocasión para solicitar al ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, que les definiera sus estatus como refugiados políticos.

Según explicó Gálvez, él y el resto de los últimos exiliados sólo saben que por el momento sólo saben que han salido de una cárcel para meterles en un avión, pasar por varias ciudades de España para recalar en Madrid. "Sabemos también que somos deportados por el Gobierno de Cuba, que nos dio una visa definitiva al salir. El Estado nos dijo que para regresar de visita teníamos que pedir un permiso. Lo mismo con todas las familias. ¿Es que acaso esto es una represión? ¿Es que son rehenes del Gobierno cubano?", se preguntó.

Igualmente, el exiliado agradeció el apoyo de la Comunidad de Madrid y de todo aquél con el que se ha encontrado por la calle y le ha ofrecido su ayuda y cariño.

Gálvez también ha tenido la ocasión de relatar sus años de cautiverio en las prisiones cubanas por la condena que le impusieron a 15 años. Así, ha relatado que en los primeros diez meses vivieron en condiciones "infrahumanas", sin comunicación ni asistencia médica, con muchos meses in luz y "con un alimento pésimo, en mal estado y podrido, que ni los puercos se comen". Luego su estancia fue algo más liviana, aunque sólo podía ver a su familia cada cinco meses, pero siempre bajo un régimen de extrema seguridad, ha añadido.

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