El arquitecto de la reforma de Canalejas ante la acusación de la Fiscalía: "Tengo la conciencia muy tranquila"

Proyecto Canalejas de Madrid de Grupo Villar Mir y OHL
OHL - Archivo
Publicado 13/06/2018 12:10:16CET

Señala que se actuó conforme a las licencias otorgadas

MADRID, 13 Jun. (EUROPA PRESS) -

El arquitecto y autor del proyecto Canalejas, Carlos Lamela, ha asegurado este miércoles que tiene la "conciencia muy tranquila" ante el escrito de acusación de la Fiscalía y destaca que en su estudio están convencidos de que han actuado acorde con las licencias otorgadas.

Así lo ha indicado a Europa Press en relación a la acusación que ha formulado el Fiscal Delegado de Medio Ambiente de Madrid que solicita para él una pena de 2 años y 3 meses de prisión por presuntos daños al Patrimonio Histórico en la reforma de este emblemático conjunto de edificios en el centro de la capital.

Según se desprende del escrito de acusación, al que ha tenido acceso Europa Press, el acusado "decidió apartarse de prescripciones (de Patrimonio), imponiendo sus propios criterios arquitectónicos, de modo que ordenó la ejecución de actuaciones no autorizadas, sin justificación alguna, sobre elementos protegidos".

De los siete edificios sobre los que se sustenta el Complejo Canalejas, la Fiscalía acusa a Lamela de demoler aspectos protegidos en Alcalá, 14 y Plaza de Canalejas, 1. Ambas construcciones fueron declaradas Bien de Interés Cultural (BIC) por la Comunidad de Madrid en 2013.

Frente a la versión del Ministerio Público, el Estudio Lamela expone que, en cumplimiento con las exigencias de los correspondientes organismos públicos de Patrimonio Histórico, se han conservado "todas las fachadas y parte de la estructura original, así como multitud de
elementos del interior".

A su vez, expone que este proyecto es un "claro exponente de convivencia entre lo antiguo y lo contemporáneo", y que el criterio seguido para la remodelación ha sido la "custodia, protección, reposición y restauración de todos los elementos y espacios de valor o de singularidad histórica o artística de los edificios originales".

El estudio expone también en un comunicado que se trata de un proyecto "muy complejo", habiendo pasado más de 30 veces por la Comisión de Patrimonio, lo cual demuestra además el grado de cumplimiento del proyecto con las exigencias de la administración pública.

Al respecto, detalla que en las primeras fases de la obra se desmontaron, con las licencias correspondientes, miles de elementos (más de 14.000 piezas), "no limitándose exclusivamente a los elementos que estaban legalmente protegidos".

Posteriormente a la retirada de estos elementos a conservar, se procedió al proceso de demolición, manteniéndose 'in situ' las fachadas y las primeras crujías de los edificios situados en Alcalá 14 y Canalejas 1, elementos declarados Bien de Interés Cultural (BIC).

LA LICENCIA EN UN PROYECTO TAN COMPLEJO "NUNCA ES NÍTIDAMENTE CLARA"

También explica que en un proyecto "de esta complejidad" la licencia "nunca es nítidamente clara". "Las obras que, según la Fiscalía, se habrían extralimitado de la licencia afectan a parte de la estructura de las primeras crujías de Alcalá 14 y Canalejas 1, en particular los elementos afectados serían los pilares, vigas y muros de la segunda línea de carga", ahonda.

En su opinión, la primera crujía no comprende la segunda línea de carga (vigas y pilares), y por tanto considera que, "sin ninguna duda", que estas actuaciones estaban "dentro de la licencia de obras".

También destaca que es "importante acotar" las actuaciones. Al respecto, detalla que las fachadas, los forjados y los elementos protegidos se "mantienen ahí inalterados". Además, explica que las vigas, pilares y muros afectados se encontraban en "muy mal estado de conservación y no se pueden calificar como originales".

"Se trata de elementos ocultos, que nunca fueron ni llegarían a ser vistos, y que no tienen ninguna singularidad especial. Su sustitución por elementos nuevos de las mismas características era imprescindible para garantizar la seguridad estructural del complejo", insiste el estudio.

Por otro lado, asegura que las actuaciones realizadas suponen aproximadamente un 1,83 por ciento del total de elementos protegidos de los edificios. Añade que todos los forjados "están conservados in situ y se están restaurando y restituyendo en su posición original los acabados del patio de operaciones y elementos protegidos de las primeras crujías".

También subraya que se han "recuperado y restaurado" todos aquellos elementos que estaban protegidos según las fichas del Plan Especial de Protección, aprobado por el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid, y también se han "inventariado y conservado" cientos de elementos no protegidos.

"El visto bueno posterior de las obras (acta favorable de la Comisión de Patrimonio de diciembre de 2015 y la licencia urbanística de enero de 2016) es la prueba de que no se ha afectado a los BIC", apunta para destacar que las actuaciones no son ni "graves", ni "irreversibles", ni se han realizado sobre elementos protegidos, respetando las condiciones o limitaciones establecidas por las autoridades pertinentes.