El arzobispo de Madrid advierte que los acontecimientos mundiales indican que es "una hora decisiva para la Iglesia"

Actualizado 18/06/2006 21:10:30 CET

Destaca la "indigencia de amor" del hombre actual y desea que "ningún niño y joven de Madrid, nativo o emigrante", se vea "sin futuro"

MADRID, 18 Jun. (EUROPA PRESS) -

El arzobispo de Madrid, cardenal Antonio María Rouco Varela, advirtió hoy que "los acontecimientos que se suceden en el momento actual de nuestra historia a lo largo y a lo ancho de España, de Europa y del mundo parecen indicar que nos encontramos en una hora decisiva de la gracia para el hombre contemporáneo y, consiguientemente, para la Iglesia".

En la homilía que pronunció en la misa de la Solemnidad del Corpus Christi, celebrada esta tarde en la plaza de Oriente de la capital, Rouco Varela expuso cómo "crece cada día la urgencia" de una "nueva evangelización", algo que "se puede verificar constantemente -recalcó- en la vida cotidiana de las ciudades y sociedades de las viejas naciones europeas de tradición cristiana".

En este contexto, el arzobispo de Madrid afirmó que "el hombre de nuestros días -el europeo, el español, el madrileño- sufre y padece una grave indigencia de amor" y se refirió a la "decadencia sin precedentes de nuestras sociedades", la cual "llega hasta el extremo de la decrepitud y envejecimiento vertiginoso" y es "resultado amargo y dramático de su decadencia moral y espiritual", señaló.

"El desamparo y abandono en el que se encuentran tantas personas mayores y, con ellos, significativamente, tantos jóvenes y niños, sin familia y hogar verdaderos; el ritmo agobiante de unas vidas obsesionadas por el placer y el dinero fáciles, sin horizontes que trasciendan 'el puro ras del suelo' y de las experiencias más superficiales de la existencia humana, vacías interiormente; las dificultades en la integración de los nuevos conciudadanos y hermanos venidos de la emigración... todos estos factores, y otros más, configuran una situación existencial de nuestros contemporáneos en la que se nota por doquier la carencia de amor, la nostalgia del mismo, el ansia de ser amado verdaderamente", subrayó Rouco Varela.

JÓVENES E INMIGRANTES

En otro momento de la homilía, el cardenal hizo especial hincapié en la situación de los jóvenes de Madrid, de los que dijo que "si alguien padece grave indigencia de amor en nuestra sociedad, son ellos".

Asimismo, llamó a "proclamar con fuerza" que "ningún niño y ningún joven de Madrid, sea nativo o emigrante", se vea "sin futuro". "Sin el futuro -agregó- que se fundamenta en la fe, se abre con el Evangelio de la esperanza y se labra con la experiencia de amor de Cristo".

Para concluir el sermón pronunciado con motivo de la Solemnidad del Corpus Christi, el arzobispo de Madrid deseó que "el amor redentor" del Señor "renueve la conciencia de los cristianos y de toda la sociedad para que estimen, defiendan y vivan el valor inapreciable del Matrimonio y de la Familia, en conformidad con la verdad de la Ley de Dios y la gracia del Evangelio".

"¡Quiera Jesús Sacramentado entusiasmarnos con ese gran proyecto pastoral de la Misión Joven de Madrid para que sus nuevas generaciones conozcan a Dios, que es Amor, y a su enviado Jesucristo, se dejen amar por Él y así crean y vivan en el Amor que les hace bienaventurados!", declaró Rouco Varela.