El Ayuntamiento de Madrid homenajea al escultor Francisco Pérez Mateo con una placa en la calle donde residió

Actualizado 04/12/2008 15:44:36 CET

MADRID, 4 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Ayuntamiento de Madrid homenajeó hoy al escultor Francisco Pérez Mateo a través del Plan Memoria de Madrid con la colocación de una placa en el número 3 de la calle Pedro Justo Dorado Dellmans, el lugar donde residió desde 1931 hasta su muerte, acaecida en 1936.

Se trata de una placa que evocará su figura en su casa-taller, construida por el arquitecto Manuel Muñoz Monasterio. De este modo, el Consistorio reconoce su importante papel en la historia de la capital con la intención de que su figura y su obra permanezcan en la memoria colectiva de los madrileños.

La delegada de Las Artes, Alicia Moreno, descubrió esta mañana la placa conmemorativa, durante un acto en el que se recordó la aportación del escultor, uno de los más destacados escultores del movimiento conocido como Nuevo Realismo o Nueva Objetividad.

El artista fue un pionero al trabajar recurriendo a la técnica de la talla directa. Fue igualmente innovador al considerar como principales modelos las obras de las antiguas culturas mediterráneas, una circunstancia que le alejaba del expresionismo escultórico, tan en boga en aquellos años.

Pérez Mateo se convirtió, así, en un artista de la modernidad, no sólo por su técnica, sino también por la temática de sus esculturas, al usar el deporte como fuente de inspiración. De hecho, la crítica le considera pionero de la escultura deportiva española.

El escultor nació en Barcelona, pero su vida y su obra se vinculan con la ciudad de Madrid, adonde se trasladó en 1919, momento en el que inicia su formación en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. En aquellos años, empezó a interesarse por la técnica de la talla directa, una disciplina que hasta el momento no se estudiaba.

También fueron de gran influencia en su camino artístico sus visitas a París, en la década de los años 20, donde entra en contacto con corrientes y artistas del Nuevo Realismo y la Nueva Objetividad.

CAYÓ EN EL FRENTE DE CARABANCHEL

La Guerra Civil truncó la carrera y la vida de Pérez Mateo, que desapareció en el frente de Carabanchel, nada más comenzar la contienda, el 6 de noviembre de 1936. Tras la misma, desaparecieron la mayoría de sus producciones, cayendo, así, en el olvido su vida y su obra, de la que, en la mayoría de los casos, sólo han llegado registros gráficos. Hasta hace poco tiempo, el artista no ha empezado a ser reivindicado como referente de la vanguardia escultórica española.

El Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía le dedicó una exposición antológica en 2002, comisariada por Josefina Alix, quien también escribió el primer libro-catálogo dedicado en exclusiva al escultor, y que esta mañana ha dedicado unas palabras, ante la placa descubierta, en memoria del artista.

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