PSOE contrasta la "dignidad" del ministro al dimitir con el "bochornoso silencio" de Granados

Actualizado 24/02/2009 16:01:38 CET

Dice que Granados no puede ser consejero porque está "bajo una sospecha evidente" y "carece de la presunción de honorabilidad"

MADRID, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

El portavoz adjunto del PSOE en la Asamblea de Madrid, Adolfo Navarro, contrastó hoy la actuación de "dignidad" de Mariano Fernández Bermejo al dimitir como ministro de Justicia, con el "bochornoso silencio" del consejero de Presidencia, Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid, Francisco Granados, "aferrándose al sillón a pesar del aluvión de indicios de su implicación en la trama de espionaje y en la trama corrupta fraguada".

"Quiero resaltar el contraste entre la actitud de dignidad y asunción de responsabilidad política del señor Bermejo, ex ministro de Justicia, frente al bochornoso silencio del consejero de Presidencia, Justicia e Interior, el señor Granados, aferrándose al sillón a pesar del aluvión de indicios de su implicación en la trama de espionaje y en la trama corrupta fraguada, no sabemos si en los aledaños o dentro del PP de Madrid", destacó en rueda de prensa en la Asamblea de Madrid.

Asimismo, indicó que, "al margen de las posibles responsabilidades penales, digan lo que digan los jueces, el señor Granados está políticamente manchado de manera evidente en la trama de espionaje" y "mucho más después de las pruebas caligráficas puestas de manifiesto por un periódico".

"El señor Granados políticamente no puede seguir siendo consejero del Gobierno de (Esperanza) Aguirre porque es un consejero bajo una sospecha evidente, porque carece de la presunción de honorabilidad exigible a los cargos públicos", reseñó.

Navarro defendió que Bermejo no está imputado en ningún delito y que ha cometido, "como mucho una falta administrativa" frente a la "falta de dignidad política del señor Granados". Así, apuntó que no le piden que dimita, sino que reclaman a la presidenta regional, Esperanza Aguirre, que le cese, porque "está claramente implicado, es sospechoso de ser partícipe de una trama de espionaje político".

En esta línea, consideró que Granados "tendrá mucho que aclarar respecto a sus responsabilidades en la trama de corrupción que está puesta en funcionamiento, ha funcionado, y funciona seguramente todavía en la Comunidad".

"El PP debería tomar buena nota de lo que a hecho el señor Bermejo, sería un bien ejemplo, limpiar su casa, cesar a Granados y no perseverar en esta actitud de falta de ética política y democrática", señaló.

DOBLE RASERO

Por su parte, el portavoz del PP, David Pérez, criticó que el PSOE defienda la "dignidad" y "responsabilidad" en la dimisión de Bermejo, y habló de "doble rasero" en la actitud del PSOE.

Pérez consideró que se trata de una dimisión que llega "tarde y mal" y que "era un clamor popular" e "inaplazable" y se preguntó "por qué cuando dimite un ministro socialista es un ejemplo de dignidad y responsabilidad, y cuando dimitió un consejero de la Comunidad era un hecho verdaderamente censurable, que no ha merecido más que condenas por parte del PSOE" en referencia al ex consejero de Deportes Alberto López Viejo.

"Me parece un doble rasero en una situación en la que el consejero ni estaba imputado, ni había cometido actos como los que ha cometido (Bermejo)", defendió Pérez, y apostó por que lo explique el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

El portavoz popular defendió que Zapatero explique "la posible connivencia" entre el señor Bermejo y el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón porque es "una situación muy grave de la que se podrían derivar responsabilidades en lo que tiene que ver en la persecución a un partido político" que, a su juicio, es "a lo que ha consagrado el señor Bermejo toda su actuación".

"Este señor, con su dimisión, corrobora el fracaso absoluto de su gestión que ha venido dado por la falta de respeto a la independencia judicial y por su sectarismo, que siempre ha antepuesto a la defensa de una independencia y transparencia judiciales", apuntó.

Así, consideró "inadmisible" que el PSOE diga que el señor Granados carece de presunción de honorabilidad. "Me parece gravísimo que le PSOE actúe como una pequeña inquisición, una inquisición caracterizada por un sectarismo atroz y un nulo respeto a la presunción de inocencia, un nulo respeto a la honorabilidad y un nulo respeto a las juegas del juego limpio democrático", consideró.

"El PSOE lleva varias semanas deslizándose por una pendiente peligrosa que es la de reducir toda su política de oposición a la de intentar extender sospechas y sombras sobre el PP", agregó y habló de la "política de la mentira, acusación y de la política de la duda". "No hay derecho de esta forma de política que está haciendo el señor Tomás Gómez", que es una política "inaceptable" en términos de "aprovechamiento de las sospechas, dudas y extensión de las calumnias", defendió Pérez, y dijo que Gómez "tendrá que responder de ello".

Asimismo, preguntado por la negativa de López Viejo a dejar de ser diputado, Pérez preguntó si el ex ministro Bermejo va a dejar su acta de diputado por Murcia.

"LA PRESIDENTA DEBERÁ IRSE"

Por su parte, el portavoz adjunto de IU, Miguel Reneses, señaló que ellos han reclamado la dimisión de Granados "hace tiempo". Asimismo, defendió que algunos responsables del Ejecutivo autonómico debían haber abandonado su cargo hace tiempo, pero que si no lo han hecho es porque "la presidenta es la que asume la máxima responsabilidad".

Así, añadió que "la que al final tendrá que irse será la presidenta" y consideró que el Gobierno regional y el PP están "descompuestos". "El Gobierno está descompuesto, está descompuesto el partido que lo sustenta", señaló.