Bravo: "No es el presupuesto que nos hubiera gustado hacer pero es el que había que aprobar"

 

Bravo: "No es el presupuesto que nos hubiera gustado hacer pero es el que había que aprobar"

Actualizado 25/11/2009 15:50:18 CET

Gallardón dice que "la prioridad"son los "apartados de gran calado social", que "mantienen los incrementos necesarios ante la crisis"

MADRID, 25 Nov. (EUROPA PRESS) -

"Éste no es el presupuesto que nos hubiera gustado hacer, pero es el que había que aprobar", afirmó hoy el delegado de Hacienda del Ayuntamiento de Madrid, Juan Bravo, al concluir la presentación de su proyecto de cuentas para el próximo año, que se reduce por segundo año consecutivo.

En esta ocasión, el retroceso presupuestario será del 4,2 por ciento con respecto al ejercicio anterior, cuando ya se perdió un 1,8 por ciento. "Entre los dos últimos ejercicios, el Ayuntamiento de Madrid tienen 300 millones de euros menos de capacidad de gasto, y los ingresos para 2010 se mueven en los niveles de hace cuatro años, como consecuencia tanto de la crisis como de la obligación de presentar los presupuestos con equilibrio en términos de contabilidad nacional", subrayó Bravo.

Así, el concejal comenzó recordando que los ayuntamientos perderán un 18 por ciento de financiación del Estado en el próximo ejercicio, en parte porque las medidas fiscales aprobadas en los últimos años por el Gobierno central (cheque bebé, 400 euros...) se financian con cargo a los ingresos en vez de a los gastos, lo que hace que el mantenimiento de estas ayudas repercuta en todas las administraciones.

En concreto, las transferencias se reducirán de 1.411 a 1.084 millones de euros, una "caída sin precedentes del principal concepto de ingresos de cualquier ayuntamiento", mientras el Estado sigue sin permitir a las corporaciones locales recurrir al déficit de manera excepcional como sí ha hecho con las cuentas generales o con las de las autonomías.

"Nuestra alternativa era abordar una política fiscal que permitiera recaudar más por impuestos o ajustar los gastos a la nueva situación, y optamos por lo segundo, por lo que no se incrementan las tasas, impuestos o precios públicos, pero las inversiones se reducen un 22 por ciento, aunque se compensará en parte con el nuevo Fondo Estatal de Inversión Local (FIEL)", apostilló Bravo.

PRESUPUESTO DIFÍCIL

Así, todas las áreas perderán dinero excepto la de Familia y Servicios Sociales, como los distritos, que tampoco verán mermados sus recursos ya que "muchas de las políticas que gestionan están vinculadas a los servicios sociales, como la Ayuda a Domicilio".

Además, se ajustan los gastos corrientes, lo que "ha costado un esfuerzo extraordinario". En concreto, se congelan los sueldos de los altos cargos y los concejales y se intentan reducir gastos administrativos como el material de oficina, los suministros, la publicidad o los gastos de viaje.

"Trasladar el programa de electoral es sencillo en época de crecimiento pero muy complejo en época de crisis larga y profunda, que no terminará en 2010. Esto ha obligado a plantear las prioridades, a buscar políticas que alcanzaran el objetivo de paliar los efectos de la crisis en determinados colectivos, y postergar algunas otras actuaciones", reconoció el responsable de Hacienda.

Por todo ello, consideró que estas cuentas han sido las "más complicadas" de todas las que ha tenido que diseñar desde que está en el Consistorio capitalino, dado que "no hay precedentes de una reducción de la financiación local en su conjunto de 3.000 millones de euros", frente a las comunidades autónomas que, aunque "también han sufrido recortes, este año recibirán un anticipo a cuenta del nuevo modelo de más de 9.000 millones".

"En 2010 las diferencias de trato han sido importantes y tendrán repercusiones en las dificultades para sacar adelante nuestros presupuestos. Pero si el Gobierno no pone remedio y aborda definitivamente su compromiso de reformar el modelo de financiación local para el 1 de enero de 2011, las dificultades serán aún mayores", avisó Bravo.

En cualquier caso, aseguró que "gran parte del programa electoral estará cumplido al final de la legislatura", sobre todo por las grandes inversiones realizadas durante los primeros años del periodo, "no comparables con los de ninguna otra administración local".

PRIORIDADES

En este sentido, el alcalde resumió que "este presupuesto intenta minimizar el impacto de la crisis sobre madrileños" aunque el poco margen para inversiones (737 millones de euros) ha hecho necesario "redistribuir las prioridades".

"Tenemos muy claro que las administraciones públicas no son un fin en sí mismas, sino un medio. Y cuando hay una gran caída de los ingresos hay que distinguir entre lo que se puede hacer y lo que nos hubiera gustado. Y la prioridad está clara: los apartados de gran calado social no disminuyen sino que mantienen los incrementos que necesitan para un momento de crisis", proclamó Gallardón.

Según él, las grandes inversiones de la pasada legislatura dejan ahora al Ejecutivo local en la situación de "estar más cerca de quienes más dificultades tienen, extenderles la mano, mejorar el gasto social y realizar un enorme esfuerzo de austeridad para recortar gastos que, sin ser superfluos, no son esenciales".

"Ésta es la respuesta adecuada frente a la crisis, la respuesta de una ciudad que reclama con insistencia una modificación del sistema de financiación, la participación efectiva en la riqueza que genera la ciudad, una respuesta responsable. Con este presupuesto queda acreditado nuestro compromiso con los madrileños, y les decimos que en momentos de dificultades su ciudad está más cerca de ellos que nunca", concluyó el primer edil.

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