Carmena 'da la cara' y cambia despacho por asambleas ciudadanas, de las que se lleva más de 300 deberes con los barrios

Manuela Carmena
AYUNTAMIENTO DE MADRID
Actualizado 17/06/2017 16:44:41 CET

Antes ningún alcalde se había sometido a este escrutinio vecinal mensual

MADRID, 17 Jun. (EUROPA PRESS) -

Dieciocho distritos recorridos de los 21 de la ciudad en veinte meses, cuando se alcanza el ecuador de la legislatura; superan los 3.000 los vecinos que han asistido a los encuentros, muchos de ellos representantes de asociaciones, entidades o empresas locales; más de 300 solicitudes vecinales, ya sea en forma de sugerencias o quejas, convertidas en auténticos deberes para el Gobierno municipal, y un 62 por ciento de gestiones resueltas.

'Un mes, un distrito', la iniciativa por la que la alcaldesa, Manuela Carmena, cambia el despacho por asambleas ciudadanas, se despide hasta septiembre. Veintidós meses después de aterrizar en la Alcaldía, y siempre flanqueada por el delegado de Coordinación Territorial y Cooperación Público-Social, Nacho Murgui, y el concejal de distrito que se visite, Carmena lleva a la práctica la máxima de Ahora Madrid, 'gobernar escuchando', y lo hace con toda una batería de anécdotas a su espalda.

Van desde el poema que le dedicó un vecino que la conoció en su despacho laboralista hasta ideas originales, propuestas por los ciudadanos, de las que no descarta darles una vuelta y llevarlas a la práctica, como la "maquinilla de reclamaciones" en los autobuses de la EMT, una app para identificar a las "mujeres importantísimas" de los barrios o un nuevo diseño de "papeleras resultonas".

"DIJIMOS QUE VOLVERÍAMOS COMO GOBIERNO MUNICIPAL"

"Dijimos que volveríamos como gobierno municipal", remarcó Murgui desde Arganzuela en la última sesión de la temporada de esta iniciativa, que arrancó en septiembre de 2015 en San Blas-Canillejas. Ahora Madrid reemplazó en campaña los tradicionales mítines por asambleas ciudadanas, que mantienen ahora en estos cara a cara mensuales.

Con las visitas de 'Un mes, un distrito' se demuestra que en los barrios "hay vidilla", como decía Murgui. En la columna del trabajo hecho, Carmena y su equipo pueden apuntar el haber ampliado el comedor y la cocina del saturado centro de mayores de Ciudad Lineal o haber aprobado una bonificación del cien por cien en las clases de natación para los centros escolares tras la propuesta lanzada por un colegio de Retiro.

NINGÚN ALCALDE SE HABÍA SOMETIDO AL ESCRUTINIO VECINAL MENSUAL

Y es que son ellos, los distritos y sus vecinos, los verdaderos protagonistas de estas sesiones, algo completamente inédito en el Ayuntamiento de Madrid porque antes ningún alcalde se había sometido a este escrutinio vecinal mensual.

"No vengo a hablar sino a escuchar. Tenéis la palabra" es la frase que suele utilizar Carmena, casi como un mantra, al comienzo de cada sesión, en las que deja atrás el despacho institucional del Palacio de Cibeles y baja a la calle, 'da la cara' para conocer la realidad de los barrios de Madrid en formato de asamblea ciudadana.

"Gracias por venir. Nunca había estado un alcalde así con nosotros", le decía un vecino de Arganzuela a la alcaldesa. "No dejéis de criticarnos porque es nuestra obligación", contestaba la regidora sobre el trabajo en los distritos. 'Un mes, un distrito' volverá en septiembre, el mismo mes en el que se puso en marcha hace dos años. La idea del Ayuntamiento es visitar los tres distritos que restan y volver a empezar.

LIMPIEZA, CAMBIO DE NOMBRE EN LAS CALLES, TRANSPORTE

El problema de la limpieza, el cambio de la nomenclatura de las calles, la vivienda, la situación de los trabajadores de los centros culturales, la necesidad de más transporte público... cualquier asunto que preocupe a la ciudadanía, con su visión de lo que funciona en la ciudad y lo que no, tiene cabida en 'Un mes, un distrito'.

El cara a cara de Carmena con los vecinos no se queda sólo en esas asambleas abiertas: cada sesión de 'Un mes, un distrito' arranca con visitas a distintos puntos estratégicos, sensibles o novedosos de los barrios, ya sea el espacio vecinal de La Gasolinera (Salamanca) o el Mercado de Frutas y Verduras de Legazpi (Arganzuela).

No es raro ver a Carmena entrando en los comercios de la zona, desde una óptica a un mercado, donde incluso ha llegado a aprovechar en alguna ocasión para comprar lo que le faltaba en la nevera. "Pues necesito un redondo de ternera". Y, dicho y hecho, la alcaldesa hace la compra, como una vecina más, pagando siempre de su bolsillo y lejos de posar ante la cámara porque la prensa no va con ella en estos recorridos, sólo está presente en las asambleas abiertas.

Tampoco ha dudado en estos más de 20 meses en sentarse en las pequeñas sillitas de la escuela infantil Las Nubes, en Retiro, donde se hizo una improvisada merienda, ni en sacar el cenicero portátil con el que el Ayuntamiento, casi en una cruzada personal de la alcaldesa, trata de combatir el medio millón de colillas que se tiran a las aceras cada día.

Incluso se comprometió con el activista Lagarder Danciu a hacer un recorrido por las calles de Madrid con él, sin prensa, para conocer la situación de los sin techo. Lo hizo durante el 'Un mes, un distrito' de Carabanchel.

"ES LA DE LA TELE"

Madrileños de todas las edades se acercan a la alcaldesa, también niños, que quieren comprobar que "es la de la tele", cuentan sus colaboradores. Ella les responde posando para todo 'selfie' que le piden, regalando los cuentos con los que el Ayuntamiento explica a los más pequeños qué es Madrid e incluso respondiendo con unas monedas a unos alumnos del colegio República de Brasil, en Usera, cuando le entregaron el primer número del periódico que han lanzado. "No se puede andar con regalos, hay que hacer negocio", les dijo entre bromas mientras echaba mano a su monedero.

Las sugerencias, quejas o problemas le son trasladadas directamente a la alcaldesa en una sesión abierta de unas dos horas aproximadas de duración. Micrófono en mano, los vecinos le transmiten sus reivindicaciones, que ella trata de contestar in situ con la ayuda del concejal de distrito y del delegado de Coordinación Territorial. Una de sus colaboradoras toma nota y apunta el teléfono de todos aquellos que le han transmitido una preocupación a la alcaldesa, que son valoradas personalmente por ella.

LAS GESTIONES MÁS NUMEROSAS, LAS DE EQUIDAD Y EMPLEO

Tras 18 visitas a distritos, el 29,7 por ciento de las gestiones realizadas tienen que ver con el área de Equidad, Derechos Sociales y Empleo. El 27,6 por ciento corresponden a Medio Ambiente y Movilidad; el 12,7 por ciento a Coordinación Territorial o distritos; el 11,7 por ciento a Desarrollo Urbano Sostenible; el 9,5 por ciento a Cultura y el 4,2 por ciento a Salud, Seguridad y Emergencias. Un 4,6 por ciento de las cuestiones planteadas no son de competencia municipal.

El 62 por ciento de las gestiones han sido resueltas, un 16 por ciento rechazadas por no proceder su implantación y un 24 por ciento están pendientes de valoración, según datos de Alcaldía facilitados a Europa Press.

En estos casi dos años de tour por los distritos --ya sea bajo la lluvia o con un sol de justicia-- se ha conseguido, a partir de las propuestas, sugerencias y críticas vecinales, que se vaya a convocar un encuentro de los 21 centros de mayores con sus trabajos artesanales o que el circuito de radiocontrol de Villa de Vallecas cuente en el futuro con una nueva instalación eléctrica para poder celebrar competiciones internacionales, cuestiones que no siempre tienen su espacio entre los titulares de un periódico pero que son reclamadas por el vecindario.

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