Cofradía del Gran Poder decidirá en junta cómo reparará la cruz del paso rota ayer tras chocar con un semáforo

Publicado 30/03/2018 14:43:00CET

MADRID, 30 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Real, Ilustre y Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y María Santísima de la Esperanza Macarena decidirán en la próxima junta de Gobierno cómo repararán la cruz del paso del Gran Poder que se resquebrajó en la procesión de ayer tras chocar contra un semáforo, según han informado fuentes de la hermandad.

El incidente ocurrió sobre las 20.20 horas en la calle Toledo, un cuarto de hora después de que la procesión saliera de la colegiata de San Isidro. Los costaleros no pudieron evitar que la cruz que portaba el paso del Gran Poder colisionara contra un semáforo el rojo, casi rompiéndola por la mitad.

Tras advertir lo sucedido, minutos después, el prioste de la hermandad subiera al paso y colocara tras bridas para arreglar provisionalmente la cruz. Luego colocó la túnica del Cristo, que además era nueva.

UNA TALLA DE LOS AÑOS 40

La Real, Ilustre y Fervorosa Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder y María Santísima de la Esperanza Macarena nació en 1940, cuando un grupo de sevillanos residentes en la capital, añorantes de sus tradiciones, pusieron en marcha esta hermandad, la más antigua de Madrid de entre las de 'inspiración andaluza'.

Fue la iglesia de Santa Cruz su primera sede canónica, trasladándose a la actual Real Colegiata de San Isidro en 1978. Fueron sus promotores Agustín Moreno Bernal, José Rodríguez Fernández Andés, escultor de gran prestigio; y Juan Pérez Calvo Ferún, artista polifacético que ejecutó para las hermandades andaluzas, y también para esta madrileña, los que lo pusieron en marcha.

Así, la primera estación de penitencia se realizó el Viernes Santo de 1946, únicamente con la imagen del Gran Poder. La de la Santísima Virgen de la Esperanza no salió hasta 1948. El primero es un paso de madera tallada y dorada, obra de Juan Pérez Calvo Ferún, tanto en su diseño como en la ejecución del mismo.

En el año 1964, fue dorado. Cuenta con cuatro faroles de plata dorada y cincelada que iluminan la imagen. Seis ángeles, portando atributos de la Pasión, coronan el canasto, en cuyas esquinas hay cuatro águilas bicéfalas.

Destacan las cartelas representando escenas de la Pasión, los ocho guardabrisas realizados por Talleres Villarreal, y los apreciados faldones, que lucen el escudo de la Hermandad, en oro al realce sobre terciopelo granate con cartelas que recogen escenas de la Pasión, en sedas de colores. Completan el conjunto la parihuela y las muy valiosas maniguetas del siglo XIX, donadas por la Hermandad del Gran Poder de Sevilla.

Por su parte, el paso de la Virgen de la Esperanza Macarena tiene un puro estilo sevillano. Sobre rica peana cincelada y plateada luce la imagen. En el centro de la peana destaca un ostensorio, en cuyo interior guarda dos astillas, procedentes de la restauración de ambas imágenes titulares de la Hermandad. Las diez jarras labradas en plata repujada son obra del orfebre Jesús Domínguez, en cuyo prestigioso taller hispalense se cincelaron también los varales, así como la Imagen de la Inmaculada Concepción que preside la delantera del paso.

También los respiraderos, los candelabros de cola y la candelería son obra de artistas sevillanos. Los faldones llevan bordado el escudo de la Hermandad y el palio, de terciopelo rojo, luce una gloria en plata que reproduce la imagen de Santa María la Real de la Almudena como homenaje al pueblo de Madrid. El manto de salida de la Virgen realizado en oro sobre terciopelo verde.

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