La Comunidad pide prevención ante el alto riesgo de incendio debido a las altas temperaturas

Monte de Valdemorillo
EUROPA PRESS/COMUNIDAD DE MADRID
Actualizado 13/07/2012 17:13:26 CET

MADRID, 13 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Comunidad de Madrid ha pedido a los ciudadanos que extremen las medidas para evitar incendios y tomen todas las precauciones posibles para conseguirlo ante el alto riesgo de incendio debido a las altas temperaturas, según ha informado en un comunicado.

La Consejería de Presidencia y Justicia, a través de la Dirección General de Protección Ciudadana, ha recordado que entre junio y septiembre está prohibido hacer cualquier tipo de fuego, incluidas barbacoas, en terrenos forestales, incluso en los lugares especialmente habilitados para ello.

El 97 por ciento de los incendios forestales tiene su origen en negligencias o en malas prácticas de las personas en el monte o en zonas próximas a terreno con vegetación. Por eso, debe evitarse la generación de cualquier tipo de llama, ya que todo gran incendio empieza por una pequeña chispa.

La Comunidad realiza todos los años campañas de lucha contra el fuego, en las que se insiste en que para hacer una comida en el campo es mejor llevar alimentos previamente cocinados en casa.

Tampoco deben arrojarse colillas encendidas desde el vehículo ni desde cualquier medio de transporte, ni usar fósforos. Las basuras, botellas o vidrio pueden provocar incendios, sobre todo en el caso de los vidrios, que hacen el efecto de una lupa.

Todo tipo de fuego controlado, como los incendios agrícolas o los fuegos artificiales, deben contar con los preceptivos permisos de la Consejería de Presidencia y Justicia, y está prohibida la circulación de vehículos a motor por veredas y caminos forestales, debido a que cualquier chispa del vehículo puede provocar un siniestro.

EL AGUA DE LAS PISCINAS

En caso de que un ciudadano se encuentre inmerso en un incendio, se recomienda no emprender acciones por su cuenta, ya que la mejor ayuda es no entorpecer a los profesionales. En un incendio forestal los bomberos están autorizados a disponer de cuantos útiles públicos y privados sean necesarios para la extinción.

Éste es el caso de las piscinas, de las que se puede obtener agua, tanto por medios mecánicos como a través del helicóptero. En caso de incendio, es conveniente prever una salida de escape, y hacerlo siempre por las zonas menos provistas de vegetación, alejándose en sentido contrario al que lleva el viento. En el caso de que estar en la montaña, se ha de correr ladera abajo, pues el fuego tiende a subir.

OPERATIVO EN ALERTA

En la Comunidad hay 420.092,99 hectáreas de terreno forestal, lo que supone un 52,33 por ciento de la superficie total de la región (802.792,38 hectáreas). El Plan de Protección Civil de Emergencias por Incendios Forestales en la Comunidad tiene catalogados con riesgo forestal a 153 municipios de los 179 existentes.

La totalidad del operativo para hacer frente a la campaña contra incendios forestales se encuentra operativo y en alerta. Unos 2.400 profesionales, entre bomberos, brigadas forestales, agentes forestales y personal auxiliar, cubren diariamente cada uno de los recursos para evitar que cualquier fuego pueda propagarse.

La región cuenta con 18 parques de bomberos, a los que durante el verano se suman 44 puntos de pronto ataque distribuidos estratégicamente por toda la Región, en los parajes de mayor riesgo.

Nueve helicópteros están dispuestos a volar en cualquier momento del día, y desde 40 puntos de vigilancia se controla en cada minuto la aparición de cualquier atisbo de humo.

Pese a todo, la colaboración de los ciudadanos es fundamental, ya que cualquier aviso que se reciba a través del 112 se comprueba en el lugar con los medios de que se disponen. Es preferible hacer intervenciones en falso que permitir que un pequeño incendio adquiera grandes dimensiones.

Habitualmente, cada año más del 60 por ciento de los incendios son detectados por avisos de los ciudadanos a través del 112, por lo que la Consejería de Presidencia y Justicia agradece esta colaboración y pide que se continúe con ella para hacer frente de manera eficaz, como en años anteriores, a la amenaza que el fuego supone para nuestros bosques.