La Comunidad recalca que la legislación sobre perros peligrosos evita ataques y que hay que aclarar si hubo negligencia

Carrera de perros
GETTY
Publicado 29/12/2017 14:23:51CET

MADRID, 29 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Comunidad de Madrid ha asegurado que la legislación que regula la posesión de perros peligrosos establece diversas medidas para evitar que se produzcan ataques y que en el caso de El Molar, donde un niño de 3 años ha resultado herido, se tendrá que aclarar si se ha producido alguna negligencia por parte de los propietarios de los canes.

Así lo ha indicado a Europa Press el director general de Agricultura y Ganadería de la Comunidad de Madrid, José Luis Sanz, para recordar por ejemplo que en el caso de tenencia de más de cinco animales se tiene que disponer de un permiso municipal.

Precisamente la Guardia Civil investiga mediante el Seprona si los propietarios contaban con los permisos y licencias pertinentes en relación a los 10 perros que se han retirado de la finca.

Sanz ha detallado que los decretos nacional y autonómico sobre registros de perros peligrosos definen de forma pormenorizada los ejemplares que reciben esta catalogación y que se fijan en un anexo.

En este sentido, las características generales apuntan a perros con una fuerte musculatura, con un perímetro torácico entre 60 y 80 centímetros, con grandes mandíbulas, extremidades robustas y gran cabeza, entre otros rasgos.

Además, el director general ha explicado que la legislación requiere el disponer de una licencia para este tipo de animales, así como una serie de requisitos como ser mayor de edad, no haber sido condenado por delitos o infracciones, disponer de capacidad física adecuada para sujetar al perro y tener una actitud psicológica adecuado y un seguro de responsabilidad civil por importe no inferior a 120.000 euros.

A su vez, se recogen las medidas de seguridad que deben tener estos animales. En este sentido, Sanz expone que deben ir "obligatoriamente" con bozal cuando salen de la vivienda y usar una correa no superior a los dos metros de longitud.

Dentro de la finca, el animal debe estar atado o en un habitáculo adecuado y cerrado como medida de protección para las personas u otros animales.

"Claramente un animal de este tipo no tiene que agredir a una persona si se cumple la legislación", ha apuntado el director general para añadir que en el caso de El Molar se deberá aclarar si se ha producido una negligencia por el propietario de los animales.

Por ello, la investigación deberá determinar si se disponían de las licencias y permisos pertinentes que marcan la normativa. En caso de negligencia, la Comunidad de Madrid puede abrir un expediente sancionador.

Además, cuando se dispone de más de cinco animales, se tiene que disponer de una vivienda que reúne las suficientes garantías, aparte del permiso municipal. "Si la legislación se cumple, no hay ningún problema", ha detallado para recalcar que los ataques de perros a humanos son algo "excepcional" y que también es fundamental la "educación".

"Tener un animal comporta unas obligaciones y se deben reunir una serie de requisitos y la tenencia de perros debe ser responsables", ha apostillado Sanz.