Conde Duque acerca la tradición ancestral angoleña a los madrileños con una exposición de Sergio Guerra

 

Conde Duque acerca la tradición ancestral angoleña a los madrileños con una exposición de Sergio Guerra

Actualizado 14/03/2013 13:45:57 CET

MADRID, 14 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Conde Duque acerca la tradición ancestral angoleña a los madrileños a través de la exposición 'Hereros. Pastores ancestrales' del fotógrafo brasileño Sergio Guerra y que permanecerá abierta al público en la Sala 3 hasta el 12 de mayo.

La muestra, que ha sido presentada este jueves por el coordinador el Centro, Pablo Berastegui, está comisariada por el artista plástico Emanoel Araujo y el comisario asociado, Amador Gruiñó Andrés.

En ella, los Hereros, el grupo étnico más antiguo del continente africano, han sido inmortalizados en las instantáneas que Sergio Guerra ha realizado en Angola en sus últimas expediciones por el continente africano.

La exposición es fruto de la colaboración entre el fotógrafo y el Área de Las Artes, Deportes y Turismo del Ayuntamiento de Madrid. Además, presenta testimonios en vídeo de hombres, mujeres y jóvenes Hereros sobre su cultura.

El repertorio de imágenes, formado por 60 fotografías de gran formato y sonidos reunidos en la muestra, transportan al espectador al universo de este grupo étnico compuesto por pastores seminómadas, así como a la devastación de la guerra civil que sufrió el país durante décadas.

LOS HEREROS

Los Hereros forman parte de una expasión bantú de cultura de pastoreo que vive entre Namibia, Angola y Botsuana. Llegaron en el siglo XV a lo que actualmente es Angola y se asentaron en las provincias de Cunene y Namibe en el sudoeste del país, región semidesértica de pastos naturales y escasas lluvias. Su vida cultural se construye en torno a la relación con el ganado y el medio ambiente.

En Angola, durante toda la primera mitad del siglo pasado, los Hereros fueron perseguidos por las autoridades coloniales, que les forzaron a cambiar la ganadería y el nomadismo por la agricultura y la vida sedentaria. Superaron la persecución y el destierro recuperando sus tradiciones ancestrales.

En Namibia resistieron la esclavitud y se opusieron a la dominación alemana, lo que los transformó en víctimas de uno de los mayores genocidios de la historia. En 1904 el general Lothar von Trotha decretó una "orden de exterminio", que mató cerca del 80 por ciento de la población de este grupo étnico.

Al convivir con los Hereros, Sergio Guerra ha advertido que los propios angoleños sabían muy poco sobre esa etnia y ni siquiera sabían distinguirlos, motivo por el que descubrió que sería útil compartir con un número mayor de personas todo lo que ha podido conocer sobre ellos.

A pesar de la distancia geográfica que separa a los subgrupos, todos hablan el idioma herero, además de portugués en Angola, inglés en Botsuana e inglés y afrikáans en Namibia. Pata conocer más de cerca el modo de vida de la etnia, Guerra vivió durante un tiempo dentro de las comunidades observando sus prácticas cotidianas.

Guerra comprobó que incluso en la escasez, los Hereros comparten siempre sus alimentos con los demás. "Cultivan la solidaridad, evitan el egocentrismo y practican una economía familiar de aprovechamiento, cuyo objetivo es la ampliación constante del patrimonio para un uso colectivo", ha indicado el fotógrafo.

"También percibí que honran y festejan a sus antepasados y que practican con gran eficacia la justicia, castigando las infracciones con fuertes multas que, además del perjuicio económico, también representan una reprimenda moral", ha señalado Guerra.

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