Defensor del Pueblo pide al Ayuntamiento que mida la contaminación acústica de festivales tras las quejas vecinales

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MAX PIXEL - Archivo
Publicado 26/03/2018 17:52:55CET

MADRID, 26 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Defensor del Pueblo ha pedido al Ayuntamiento de Madrid que mida e inspeccione el ruido de festivales de música para controlar si cumplen con la normativa sobre contaminación acúestica tras las quejas vecinales recibidas por las molestias ocasionadas por los festivales Mad Cool y Download celebrados este verano en el recinto municipal de la Caja Mágica.

La institución recibió una queja de un vecino del barrio de San Fermín de Madrid por molestias por ruido procedentes de dichos festivales. Entonces, solicitó información a la Administración sobre las autorizaciones otorgadas a estos conciertos que se celebraban al aire libre, duraban varios días (incluidos laborables y festivos) y disponían de potentes equipos de sonido con amplificadores.

Tras la respuesta municipal, el Defensor consideró adecuado indicar que cuando las administraciones públicas autorizan dentro de un equipamiento municipal estas actividades tienen que valorar el ruido que se pueda emitir y especialmente limitarlo con carácter previo (tanto su nivel de intensidad como sus horarios), "además de controlar el ruido emitido durante su realización mediante mediciones, con el fin de permitir el descanso de los vecinos y minimizar las consecuencias negativas".

A juicio de esta institución, la Corporación local durante la realización de estos conciertos "debía vigilar que las actividades se desarrollasen dentro de los límites permitidos e instar a los organizadores la utilización de limitadores de sonido".

Por todo ello, el Defensor del Pueblo formuló al Ayuntamiento de Madrid unas sugerencias sobre la necesidad de planificar la organización de los festivales de música para minimizar los efectos acústicos negativos que se producen sobre los vecinos que residen en las cercanías, al objeto de conciliar el deseo de la población a participar de estos eventos con el derecho de los vecinos a la intimidad y a la vida privada y familiar; e inspeccionar y medir las emisiones producidas por los aparatos de sonido y a precintar aquellos que no respeten dicha normativa así como vigilar los horarios de cierre, especialmente durante los días laborables.

Ante estas recomendaciones, el Defensor del Pueblo ha recibido un nuevo escrito de la Administración aceptando las Sugerencias e informando que el año pasado hubo incumplimientos de la normativa sobre ruidos, por los que se han iniciado varios procedimientos sancionadores.

Por todo ello, han solicitado nuevos datos al Ayuntamiento sobre las posibles celebraciones de nuevas ediciones de estos festivales en el emplazamiento original o en otro para que se corrija y prevenga la contaminación acústica.

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