Directores de centros de educación especial apoyan al Ramón y Cajal tras la polémica por un presunto trato vejatorio

Fachada del Colegio de Educación Especial Santiago Ramón y Cajal
COLEGIO SANTIAGO RAMÓN Y CAJAL
Publicado 24/04/2018 18:45:11CET

MADRID, 24 Abr. (EUROPA PRESS) -

Los directores de 24 colegios de educación especial en la Comunidad de Madrid han emitido un comunicado para mostrar su apoyo a la labor que se realiza en el centro Santiago Ramón y Cajal de Getafe, tras la polémica por la investigación ante un presunto trato vejatorio a un niño autista.

"A la Comunidad del colegio público Ramón y Cajal de Getafe, deciros que, más allá de lo que se dirima en los tribunales, sepáis que estamos con vosotros. Sentimos mucho la situación que estáis viviendo, nos parece terrible e injusta para todos: alumnos, familias y profesionales. Todos nos identificamos con vosotros", exponen este grupo de directores en una carta conjunto a la que ha tenido acceso Europa Press.

A su vez, manifiestan que les preocupa "especialmente" que las familias de los alumnos que tengan que acudir a centros de educación especial puedan sentirse "alarmados" con las informaciones sobre presuntos malos tratos.

"Ya bastante difícil es al principio entender que tu hijo tiene que ir a un centro específico como para que, encima, lo hagas con el miedo a que les puedan hacer algo. Que tengan la garantía de que sus hijos van a estar cuidados, queridos y educados con todos los medios que están a nuestro alcance", recalcan.

También aseveran que a los profesionales de estos colegios les "gusta su trabajo" y que es "raro que haya una mala praxis profesional que no sea por un accidente".

"En caso de que se detecte que una persona no actúa con la profesionalidad requerida el resto no lo encubren. Cuando así ha sido, se han tomado las medidas oportunas para que no vuelva a ocurrir", han asegurado.

En este comunicado conjunto, los directores de estos centros exponen que los colegios públicos son la muestra de que la sociedad es "capaz de dar una respuesta educativa de calidad a las personas con más necesidades educativas".

"Sólo conocemos realmente la dimensión de estos centros, los profesionales que trabajamos en los mismos, los que se acercan a conocer el trabajo que en ellos se realiza; y, por supuesto, las familias de estos alumnos y los propios chicos", han detallado en esta misiva.

Por ello, subrayan que en estos centros incorporan el alumnado de "todo tipo de necesidades educativas especiales" y que se atiende a alumnos con "discapacidad intelectual, y en muchos casos, además, problemas motores, trastorno de espectro autista, problemas graves de salud, síndromes degenerativos, trastornos psiquiátricos, problemas conductuales, déficits sensoriales, trastornos del lenguaje, alumnos con sistemas de comunicación alternativa, alumnado con necesidad de ayudas técnicas de acceso al currículum, y un largo etcétera".

También enfatizan en que se aporta, aparte de una respuesta educativa, cuidados sanitarios, sociales y apoyo a las familias, para lo que se buscan "recursos de todo tipo".

"Nuestros logros, a veces no entendibles fuera de este entorno, no son cuantificables, pero se celebran con una gran alegría por toda la comunidad educativa", agregan estos directores para ahondar en que los colegios de educación especial se convierten durante muchos años "en el lugar de mayor apoyo para las familias".

PROBLEMAS GRAVÍSIMOS QUE SE AFRONTAN CON "ENTEREZA ENCOMIABLE"

A su vez, explican que con alumnos de trastornos graves de salud se encuentran en ocasiones con "problemas gravísimos de difícil solución" que se afrontan "con una entereza encomiable".

"Somos muchísimos los profesionales que hemos sido agredidos en los centros de educación especial y seguimos luchando por la dignidad de los menores con trastornos de este tipo. Flexibilizamos nuestro trabajo hasta límites insospechados. No hay mayor satisfacción que ver a algunos de estos niños y jóvenes, a veces después de ingresos hospitalarios e incluso residenciales, mejorar y estabilizarse. En toda esta situación estamos acompañando y facilitando al menor y a su familia un proceso durísimo", ahondan los directores de estos 24 centros de educación especial.

A su vez, aseguran que las "relaciones afectivas y las emociones son uno de los motores" de estos centros porque sus alumnos ofrecen "amor a raudales". "Poca gente tiene la suerte de recibir tanto en su trabajo", manifiestan para añadir que con las familias también se establece vínculos "muy estrechos".

"Nos reímos, hacemos que lloramos, les abrazamos, les besamos, damos saltos de alegría", han desgranado este grupo de directores sobre el trabajo diario que se realiza en estos centros para aclarar que en algunas ocasiones también se "enfadan" porque son "humanos" y "en ocasiones es muy difícil, casi imposible mantener la entereza".

"Son muchas las manos de profesionales que se ven con señales de arañazos y mordiscos: hay veces que cuando los padres de un niño vienen a protestar, con toda la razón del mundo, porque a su niño le han mordido o arañado, su profe le enseña esas manos y lo entienden. Lo que en una escuela infantil pasa con niños de 1 o 2 años, en nuestros centros puede pasar con chicos de hasta 20 años, es evidente la diferencia de tamaño", apostillan en esta misiva.

A su vez, explican que hay alumnos con problemas graves de psquiatría que a veces sufren "crisis" y que en esas ocasiones actúan con la medicación prescrita o se avisa a servicios sanitarios de emergencia.

"Desde protocolos elaborados por los propios centros, hacemos unos programas de intervención individualizados para cada caso en los que decidimos que es lo mejor para ellos, para el resto de alumnos de su grupo y para los profesionales. Que también somos humanos y muy humanos. En nuestros centros, hay profesionales que han estado de baja por la agresión de un alumno.

Por ello, les hubiera encantado que un centro de educación especial "hubiera salido en la prensa porque alguien se hubiera acercado a hacer un buen documental, o porque hubieran premiado a uno de los muchos profesionales que trabajan en ellos y lo merecen".

Contador