La enseñanza bilingüe, la obligación de usar uniforme o las cuotas escolares, quejas recibidas por Defensor del Menor

Actualizado 18/05/2012 3:00:44 CET

MADRID, 18 May. (EUROPA PRESS) -

La enseñanza bilingüe, la obligatoriedad de uso de uniforme escolar o el cambio de centro educativo son algunas de los temas sobre los que ha recibido quejas el Defensor del Menor en materia educativa en 2011, según se desprende del Informe Anual del esta Institución que se ha hecho público este jueves en la Asamblea de Madrid.

En el texto, la Institución indica que en 2011 se vuelven a destacar cuestiones derivadas de la implantación y desarrollo del Programa de Enseñanza Bilingüe de la Comunidad de Madrid, el uso del uniforme escolar, aspectos organizativos de los centros y cuestiones derivadas de la admisión y cambio de centro educativo, como reclamaciones respecto al centro asignado en la etapa de Educación Infantil, a la reagrupación de hermanos en el mismo centro, o cuestiones derivadas al cambio de centro y reclamaciones relacionadas con aumento de ratio en algunos centros.

Respecto a la implantación del Programa de Enseñanza Bilingüe de la Comunidad de Madrid en los centros educativos de la región, el Comisionado ha realizado un seguimiento respecto al procedimiento de acceso de los alumnos, procedentes o no de colegios públicos bilingües de la Comunidad a los Institutos públicos bilingües y a este respecto dice que "sería deseable profundizar en los métodos de acceso a los Institutos bilingües, todo ello desde la amplitud interpretativa que hoy por hoy refiere la normativa vigente y que habilita para que la decisión del centro o de la Administración a la hora de admitir a un alumno en la sección o programa en un Instituto Bilingüe sea distinta".

Además, señala que un año más se han planteado de nuevo numerosas quejas referidas a la implantación del uniforme escolar en los centros educativos y la Institución expone que la decisión de instaurar el uniforme en los colegios es responsabilidad del Consejo Escolar de cada centro, por lo que la dificultad de reclamar se plantea en que si este órgano aprueba su implantación y uso, en principio, es aplicable.

Sin embargo, indica que otro de los problemas que se han suscitado en las quejas referidas a este respecto ha sido el tema de cómo sancionar u obligar a los niños a usar el uniforme al ser una decisión de sus progenitores. "La utilización de uniformes, si bien es una práctica minoritaria en la red de centros públicos, no se encuentra impedida o limitada de manera específica por el conjunto de disposiciones normativas. La decisión de su implantación correspondería al Consejo Escolar", insiste.

La Institución que dirige Arturo Canalda también apunta a varias quejas en contra de la asignación de centro adjudicado para sus hijos, por falta de plazas en el solicitado, en muchos casos con el consiguiente problema de organización familiar. La mayoría de ellas referidas a Educación Infantil.

A juicio de esta Institución son dos los factores que condicionan la prestación del servicio en esta etapa: el desequilibrio entre oferta y demanda de plazas y la heterogeneidad en cuanto a las características de los centros que atienden a los menores.

MÁS RECURSOS A FOMENTAR LA CONCILIACIÓN

Por otra parte, el Comisionado señala que ha reclamado de forma reiterada la necesidad de que se destinen cada vez más y mejores recursos para que la conciliación familiar y laboral de las familias sea una realidad y situaciones en las que el niño se ve obligado a desplazarse a cierta distancia de su domicilio para asistir al centro educativo, sean cada vez menos frecuentes, o incluso, inexistentes, y considera "de sumo interés" los cambios normativos que ha aprobado la Administración Educativa de cara al próximo curso en relación a las zonas de escolarización y los criterios de admisión de alumnos en centros educativos.

Por otra parte, apunta a quejas planteadas por los profesionales de los centros educativos solicitando orientación acerca de cómo actuar en aquellos casos en los que se habría observado indicios de falta de atención hacia sus alumnos por parte de sus progenitores.

Respecto a los problemas suscitados derivados de la solicitud de un cambio de centro educativo, el Comisionado afirma que se comprueba que suelen estar relacionadas con múltiples causas, fundamentalmente, con problemas de adaptación de los menores.

Por ello, considera "importante" prestar especial atención al alumnado en estos casos, ya que la transición de un centro de enseñanza a otro así como la transición de un nivel educativo a otro son circunstancias especialmente complicadas para aquellos alumnos que pudieran presentar riesgo de abandono.

El Defensor también dice que en 2011 también ha habido quejas relacionadas con el desarrollo de actividades extraescolares y complementarias destacando entre ellas las referidas al cobro de determinadas cantidades a las familias de los alumnos de centros educativos concertados a las que los interesados denominan 'cuotas' o 'aportaciones voluntarias'.

A renglón seguido, habla de las formuladas por familias de menores con alguna enfermedad o discapacidad ante las trabas para que sus hijos pudieran tomar parte en alguna actividad extraescolar y, por último, de aquellas en que los interesados denuncian un supuesto trato inadecuado por parte de los educadores o el cese injustificado de la participación de sus hijos en una de estas actividades.