La FRAVM rechaza los presupuestos municipales de 2011 por cargar sobre los trabajadores las consecuencias de la crisis

 

La FRAVM rechaza los presupuestos municipales de 2011 por cargar sobre los trabajadores las consecuencias de la crisis

Actualizado 10/12/2010 19:20:00 CET

MADRID, 10 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Federación Regional de Vecinos de Madrid (FRAVM) rechazará los presupuestos del Ayuntamiento de Madrid de 2011 por cargar sobre los trabajadores las consecuencias de la crisis, tal y como se aprobó ayer jueves en una resolución.

Y es que critican que los presupuestos municipales forman parte de "la estrategia conservadora de salir de la crisis haciendo recaer sobre las clases trabajadoras las peores consecuencias de la misma". En el mismo sentido han criticado los presupuestos presentados por el Ejecutivo de Esperanza Aguirre. En ambos casos son "insolidarios, antisociales, antiecológicos y no ayudan a recuperar la economía y crear empleo".

La Federación considera que en plena crisis la acción de las administraciones públicas debe encaminarse prioritariamente a potenciar la creación de empleo y a profundizar el bienestar social. Para ello es crucial centrar los esfuerzos en el fortalecimiento del tejido de actividades económicas, la sostenibilidad medioambiental, las políticas activas de empleo, la mejora y ampliación de las prestaciones sociales, la red de equipamientos, la rehabilitación del parque de viviendas en mal estado o la promoción de vivienda pública en alquiler, como han detallado.

Así, las cuentas que presenta Alberto Ruiz-Gallardón son "fuertemente restrictivas" ya que el total de gastos se sitúa en 4.542 millones de euros, 400 menos que los presupuestados en 2010. Esta reducción es la tercera consecutiva y retrotrae a los niveles de 2005.

"La única partida del gasto que aumenta es la referida a la carga financiera consecuencia de la política faraónica seguida en los siete años anteriores, que llevó a quintuplicar la deuda del Ayuntamiento hasta alcanzar los 7 mil millones de euros", han añadido.

En cambio, las inversiones reales disminuyen en un 39 por ciento, lo cual supone la "casi suspensión de la política de equipamientos de la ciudad", en palabras de la FRAVM. La consecuencia es que múltiples proyectos de escuelas infantiles, canchas deportivas y zonas verdes "quedan suspendidos sine die".

También critican la "dependencia de las haciendas locales a la economía del ladrillo" como se desprende del hecho de que los ingresos provenientes del IBI aumentan un 6 por ciento mientras que, a causa de la crisis del sector inmobiliario, se reducen las previsiones de ingresos por ventas de terrenos o licencias.

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