Los funcionarios de prisiones madrileñas sufrieron más de 400 agresiones en los últimos 6 años

Cárcel de Soto del Real en Madrid
EUROPA PRESS
Actualizado 20/02/2018 18:27:36 CET

En estos años se han jubilado 173 funcionarios de prisiones y sólo se han incorporado 35

MADRID, 20 (EUROPA PRESS)

Los funcionarios de las cárceles madrileñas sufrieron un total de 408 agresiones desde 2011 hasta finales de 2017, la mayoría en las prisiones de Estremera y Soto del Real, según datos del Gobierno de España facilitados en respuesta una pregunta escrita solicitada por varios diputados socialistas en el Congreso de los Diputados.

Concretamente, en estos más de 6 años no hubo que lamentar ningún fallecido pero sí se registró una agresión muy grave, en la cárcel de Valdemoro; y 10 agresiones graves, 6 de ellas en Soto, una en Valdemoro, dos en la prisión de Navalcarnero y una en Aranjuez. También hubo 149 agresiones leves a empleados de prisiones y 240 ataques sin lesiones.

Las cárceles madrileñas más peligrosas fueron las de Estremera (132 agresiones en este periodo) y Soto del Real (113). A gran distancia le siguen las de Navalcarnero (62), Valdemoro (32), Aranjuez (29), Alcalá-Meco (25), Madrid I Mujeres (13), Centro de Inserción Social Victoria Kent (1) y Centro de Inserción Social de Alcalá de Henares (1).

Las prisiones más peligrosas son también las más pobladas. Según los datos del Gobierno a 1 de octubre de 2017, la de Estremera tiene 1.180 celdas y Soto del Real, 1.179. Sin embargo, una de las más pacíficas, Aranjuez, tiene 1.072. Mientras, Valdemoro cuenta con 937; Navalcarnero, 866; Alcalá-Meco, 640; la prisión de mujeres de Alcalá, con 455; y los centros de inserción social Victoria Kent, Navalcarnero y Alcalá con 176, 200 y 204 celdas, respectivamente.

MENOS FUNCIONARIOS Y MÁS MAYORES

Entre 2012 y 2017, se han jubilado 173 funcionarios de prisiones de todas las escalas (Directiva, Intervención, Sanitaria, Burocrática y Vigilancia) y sólo se han incorporado 35. Los que mayores bajas sufrieron fueron los penales de Navalcarnero (57), Alcalá-Meco (37) y Mujeres (36).

En cuanto al personal laboral, 22 empleados se han jubilado, aunque el Gobierno destaca que en la cárcel de mujeres y en los centros de inserción social de Navalcarnero y Alcalá no se han producido jubilaciones en los últimos cinco años. Ninguno de estos puestos ha sido cubierto en el resto de los centros.

De este modo, casi todas las cárceles han perdido empleados. Así, en la de Mujeres han pasado de 241 efectivos en 2012 a 218 en 2017; en Alcalá-Meco, de 365 a 334; en Valdemoro, de 430 a 416; en Navalcarnero, de 394 a 368; en Soto, de 503 a 502; en Aranjuez, de 434 a 413; en Estremera, de 472 a 452; en el centro Victoria Kent, de 124 a 102; en el centro de inserción de Alcalá, de 65 a 31; y en el de Navalcarnero, de 52 a 58 funcionarios en este periodo.

Por otro lado, el promedio de edad de los trabajadores públicos de las cárceles de Mujeres, Alcalá-Meco y Valdemoro es de 39 años; el de Navalcarnero llegó a los 50, mientras que el de Soto se mantiene en 47, Aranjuez en 44 y Estremera, la cárcel de más reciente inauguración, de 42 años. Por su parte, el promedio de edad del centro de inserción Social Victoria Kent es de 51 años y en los otros dos centros de inserción es de 47.