Gallardón reivindica el centro que "supo ocupar" Aznar y aboga por invitar a los nacionalistas a un proyecto modernizador

Actualizado 19/05/2008 20:37:53 CET

MADRID, 19 May. (EUROPA PRESS) -

El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, reivindió hoy que su partido, el PP, se sitúe en el centro político "que supo ocupar" el ex presidente del Gobierno, José María Aznar, y abogó por invitar a los nacionalistas a un proyecto modernizador de España encabezado por el presidente de su formación, Mariano Rajoy.

Gallardón hizo estas declaraciones en el Foro ABC, donde estuvo acompañado por la plana mayor del PP, como Mariano Rajoy, la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre; el presidente fundador, Manuel Fraga; el secretario general, Ángel Acebes; y la portavoz parlamentaria, Soraya Sáenz de Santamaría, entre otros.

En su extensa alocución, el alcalde aseguró que hay que alcanzar un "liderazgo español global" y para ello, dijo, es necesario "un cambio en los planteamientos económicos". Para acometer esa tarea, prosiguió, se necesita un discurso político integrador y de acuerdo con los partidos políticos y los territorios.

"Hay que invitar a los partidos nacionalistas a participar de él. Insisto, hay que invitarlos, pero si no quieren participar, mantener la determinación y la claridad de miras suficientes para no retrasarnos ni desviarnos de ese proyecto modernizador", enfatizó, para añadir que esos partidos nacionalistas hablan ya menos de la lengua y la bandera y más de la bandera, los ferrocarriles, el metro y el PIB.

"No hay que excluirlos, pero tampoco tienen que tener la capacidad de detener nuestro proceso. Hay que invitar a los nacionalistas a nuestro proyecto de España porque si no sería un error, pero si después intentan retardarlo, el PSOE y el PP, que suman el 90 por ciento de la voluntad política de la sociedad española, no tienen pretexto para no seguir construyendo el proyecto de España que la sociedad necesita", apuntó.

En relación también con los discursos soberanistas de algunos partidos nacionalistas, el primer edil manifestó su "rechazo a cualquier intento de rediseñar el Estado por procedimientos subrepticios", lo cual no excluye, en su opinión, "un respaldo sincero al Gobierno en el objetivo común de derrotar a los terroristas".

Tras citar que "la negociación con ETA y la reforma sin consenso con la oposición del estatuto de Cataluña fueron los errores más importantes del PSOE en la pasada legislatura", manifestó su deseo de que dicha equivocación "no vuelva a cometerse ahora con el estatuto vasco" porque "eso sería reincidir sobre el camino mal andado".

Además, el alcalde de Madrid reivindicó el centro político que nació por la acción fundadora de Manuel Fraga y que José María Aznar "supo ocupar en las dos únicas elecciones generales que hasta hoy ha ganado el PP". "El centro no puede ser un paréntesis en la historia del PP porque si eso ocurre será muy difícil regresar al gobierno", aseveró.

Gallardón recordó para enfatizar su afirmación que "frente a los ocho años de Gobierno (del PP), otros llevan 22". "El centro es nuestro espacio característico por cuanto constituye la expresión más espontánea del liberalismo", apostilló.

DISCURSO EN CLAVE DE "OPTIMISMO"

Su intervención pareció casi un discurso de investidura en primera persona, si bien él negó que ésa fuera su intención y recordó que "un discurso de investidura es una propuesta de Gobierno para cuatro años".

"Yo he hablado de una ambición de país, de algo que trasciende con mucho la tarea de una legislatura, pero que no se realizará ni a la segunda ni la tercera si no se empieza por el primer mandato. He habado de una ambición colectiva, y he dicho que quien, desde mi punto de vista, debe articular este proyecto es el PP porque no confío en la capacidad del PSOE, y dentro de él he dicho que creo que Rajoy debe ser quien lidere el partido", explicó.

Además, el alcalde se sumó a la línea del optimismo en el discurso, y llegó a repetir hasta en seis ocasiones en menos de un minuto que es "optimista" y que tiene "confianza" en el partido y en poder trasladar a nivel nacional los avances conseguidos en el Ayuntamiento de Madrid.

En otro orden de cosas, el regidor capitalino se refirió a la necesidad de realizar "una política más coordinada con Portugal", creando un "eje Madrid-Lisboa que complete el eje Madrid-Barcelona, para articular España". "Es necesaria una integración peninsular económica y social", añadió.

Gallardón también apostó por las relaciones con Iberoamérica "sin reticencias" y consideró que "no sirve el pretexto de que los populismos hacen estragos hoy en aquellas democracias". "Los populismos cunden cuando el desarrollo fracasa. Con compromiso e inversión, esfuerzo y generosidad, no hay populismo, sino clases medias, políticas centristas y generación de empleo. España tiene que ser motor de ese proceso, y apena ver cómo hoy no pasa de ser agente pasivo", opinó el líder popular.

El alcalde de Madrid también opinó que hay que aspirar al pleno empleo para conseguir "estar al nivel de Alemania, Francia o Reino Unido", y consideró que esos objetivos son "perfectamente superables en un horizonte de tres legislaturas".

Su proyecto a largo plazo para el país también pasaría por traer ahorro europeo para inversiones rentables, aprovechar las oportunidades que la mundialización ofrece, no malversar el superávit "en una política asistencialista, que no social"; resolver la dependencia energética con el uso de energía eólica e hidráulica, pero también nuclear; ser coherente y respetar el medio ambiente, eliminar las tasas burocráticas que impiden que la sociedad civil haga efectivo todo su empuje, luchar por la conciliación familiar para dar un salto demográfico, mejorar la educación, transformar la economía e invertir en obra pública "para conjurar la crisis".

También exigió al ministro de Economía, Pedro Solbes, que proponga "alternativas como un plan extraordinario de infraestructuras" y que "ponga el acento en la rehabilitación para evitar el despoblamiento de los cascos históricos y la formación de guetos", y consideró necesaria "una política hidrológica coherente". "España tiene que tener todas sus cuencas conectadas, igual que tiene conectadas las redes de electricidad y gas", opinó.

La reforma a fondo de la Justicia y la necesidad de "disipar la confusión producida por la ausencia de una financiación local y autonómica de validez general", fueron los dos últimos puntos mencionados por Gallardón, quien apuntó por último que "el marco institucional necesario para esta agenda política de asuntos urgentes ya está definido y bien dotado para afrontar estos retos", incluyendo la existencia de la Corona cuya "erosión sólo interesa a aquéllos que anhelan el menoscabo de un poder moderador y no pueden pasar, al margen de su signo ideológico, por compañeros de viaje del PP".