Garrido pone a España en el centro de su discurso con críticas a Sánchez en un discreto Debate del Estado de la Región

Debate del Estado de la Región de Madrid
Eduardo Parra - Europa Press
Publicado 13/09/2018 17:04:33CET

Hace balance de su gestión sin arriesgar a reivindicarse como candidato para las próximas elecciones

MADRID, 13 Sep. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido, ha puesto a España en el centro de su discurso en un discreto Debate del Estado de la Región, donde ha incidido en la crítica a la gestión del conflicto catalán o de la financiación autonómica por parte del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.

La Asamblea de Madrid ha retomado este jueves su actividad parlamentaria con el Debate del Estado de la Región, que abre el curso político y en el que en la primera jornada solo interviene el presidente. Para dejar claro qué es lo que venía de defender, el jefe del Ejecutivo madrileño ha llegado al Parlamento autonómico con un lazo rojo y amarillo en la solapa.

Este gesto ha sido comentado en los pasillos, al compararlo con el lazo amarillo que políticos catalanes portan en la solapa desde que están presos algunos de ellos a raíz del 1-O. Poco tiempo ha tardado Garrido en hacer una comparación entre la Asamblea de Madrid y el Parlamento catalán "cerrado por los totalitarios".

Con la incógnita de si será o no el candidato a la Presidencia autonómica en las elecciones de 2019, Garrido ha hecho balance de los tres años en los que el PP, que comenzó la Legislatura bajo el mando de la expresidenta Cristina Cifuentes, ha gobernado. Lo ha querido hacer de forma lineal sin arriesgarse a protagonizar una reivindicación, como algunos esperaban, para encabezar una lista el próximo mayo.

Así, ha hecho hincapié en la defensa de su gestión, que pese a una situación "atípica", ha sido "eficaz y productiva". En este sentido, se ha centrado en el crecimiento económico y el del empleo, la política fiscal y las medidas impulsadas en materia de transparencia y regeneración.

Tras esto, ha puesto sobre la mesa 100 medidas para impulsar antes de los comicios, algunas ya avanzadas y otras nuevas como los aparcamientos disuasorios para mejorar el tráfico en la capital, la ampliación del horario de la Línea 9B de Metro o la rebaja en la tarifa del agua para pensionistas viudos. Ningún anuncio 'estrella', pero sí una batería de iniciativas, como él mismo ha dicho, "para seguir construyendo Madrid".

Por el contrario, su discurso sí ha estado impregnado de numerosos guiños a la unidad de España, el compromiso con la Constitución y la fidelidad a la Corona. Así, en su parte final, Garrido ha hecho una reivindicación de la postura de "liderazgo" que la región debería tener frente a estas tres cuestiones. "Madrid no puede fallar, y Madrid no puede ni debe callar", ha clamado.

En esta línea, ha criticado duramente la gestión del conflicto catalán por parte del Ejecutivo de Pedro Sánchez que, a su parecer, "sigue sin encontrar el rumbo en Cataluña, perdido en su propio laberinto de palabras huecas, improvisando una propuesta distinta cada día, mientras los soberanistas continúan con su estrategia de ruptura e imposición".

También se ha referido al problema de la financiación autonómica, una cuestión que Garrido ha solicitado en varias ocasiones tratar de manera urgente con Sánchez, al que ha pedido en esta ocasión una rectificación para retomar lo hecho ahora cuanto antes y aprobar un sistema "con transparencia y de manera multilateral".

Las palabras de Garrido han sido seguidas con atención por la bancada 'popular' que le ha interrumpido en varias ocasiones con aplausos y desde la que se esfuerzan por mostrar su respaldo al ahora máximo dirigente regional.

GÉNOVA SIGUIENDO EL DISCURSO

Desde la tribuna, también le observaban los dirigentes nacionales y regionales del partido, para los que el presidente necesita reivindicarse de cara a los comicios de primavera, y entre los que se encontraban el secretario general del PP, Teodoro García Egea, y la vicesecretaria de Estudios y Programas, Andrea Levy.

El primero de estos no ha 'deshojado la margarita' y ha evitado dar apoyo cerrado al presidente, aunque sí ha tenido palabras cariñosas para él. "Hemos venido para apoyar a Madrid, donde gobierna el PP, porque cuando gobierna hay prosperidad, crecimiento económico y empleo", ha dicho. Al hablar de "gente que lo hace bien" también se ha referido a Garrido.

El hablar genéricamente de Madrid y evitar centrar el debate en los nombres viene a ser la estrategia que han decidido seguir en el partido a la hora de hablar de candidaturas pues todos coinciden en que será clave la figura del presidente del partido, Pablo Casado, que, tras arrasar en Madrid en las primarias, puede arrastrar la mayor parte del voto.

PROPUESTAS POCO CREÍBLES PARA LA OPOSICIÓN

En unos pasillos más tranquilos de lo habitual en una sesión de debate como éste, la oposición ha tardado poco en salir a rechazar las medidas planteadas por Garrido y el balance de su gestión, reprochando unas propuestas "poco creíbles" o que demuestran que el proyecto de los 'populares' "está agotado".

El primero en hacer declaraciones ha sido el secretario general del PSOE-M, José Manuel Franco, que ha hablado de "microproyectos" y ha echado en cara a Garrido que "a pesar de que puede hablar del resto del país", se centrase en los "problemas de Madrid", de los que, a su parecer, "poco ha hablado".

Para el portavoz de Ciudadanos en la Asamblea, Ignacio Aguado, las medidas propuestas son un "refrito de promesas incumplidas de los últimos años", que demuestran que el "proyecto del PP está agotado" y que no tienen ideas.

Por su parte, la portavoz de Podemos, Lorena Ruiz-Huerta, ha señalado que la legislatura del PP se ha caracterizado por la "parálisis" y que las medidas que ha anunciado son "mentiras". "Si Sabina no hubiera compuesto su canción 'Más de cien mentiras' aquí tendría un magnífico material", ha ironizado.

Por último, el portavoz 'popular', Enrique Ossorio, ha defendido que la Comunidad es, por mucho que "moleste" a la oposición, "la primera en todo", a diferencia de Pedro Sánchez, que lleva cien días en el Gobierno y "se está desmoronando".

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