Cárcel de Soto del Real en Madrid
EUROPA PRESS
Actualizado: martes, 25 abril 2017 18:58

MADRID, 25 Abr. (EUROPA PRESS) -

El expresidente de la Comunidad de Madrid, Ignacio González se encuentra en un módulo adaptado para gente mayor en la cárcel de Soto del Real, sin medidas antisuicidio y sin comunicaciones intervenidas, han informado a Europa Press fuentes penitenciarias.

González se encuentra en una celda con una persona conocida, también encarcelada preventivamente en la operación Lezo, lo que ha sido un elemento importante que han tenido en cuenta los técnicos de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias que han examinado al supuesto cabecilla de la trama corrupta relacionada con el desfalco del Canal de Isabel II para descartar aplicarle el protocolo antisuicidios. Además, su situación anímica es buena de momento.

Ignacio González permanece desde el viernes por la noche en el módulo de ingresos de Soto del Real, después de que el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco ordenara su encarcelamiento. El exjefe del Ejecutivo madrileño, que fue detenido el miércoles en el inicio de la 'operación Lezo', pasó también dos noches en los calabozos de la Comandancia de la Guardia Civil en Tres Cantos.

El fin de semana estuvo en la estancia de ingresos, realizó varias llamadas a la familia y se comportó de forma normal y correcta. Ayer lunes ya pasó al módulo 1, que es el adaptado a la gente de edad avanzada. El expresidente no tiene las comunicaciones intervenidas, por lo que puede recibir normal correspondencia.

Como es habitual con todos los presos, los funcionarios de Soto del Real hicieron entrega a Ignacio González de un folleto con el reglamento y el horario de unas de las cárceles que cuenta con instalaciones más modernas. La prisión fue construida en 1995 y dispone de unas mil celdas, de las que una treintena corresponden al módulo de ingresos y el resto a celdas ordinarias.

Tras su identificación el viernes y registro en el libro de ingresos, a González se le tomaron sus huellas dactilares y se le hizo una fotografía. Acto seguido se le entregó, como al resto de internos, ropa de cama (juego de sábanas y manta) y otros elementos básicos para su aseo personal.

Soto del Real cuenta con celdas de diez metros cuadrados y dispone de baño propios, mesa de estudio y ducha, un elemento que con los que no cuentan reos de otras cárceles. De hecho, el supuesto cabecilla de otra famosa trama corrupta, Francisco Correa, siempre se quejaba de haber acabado en la cárcel de Valdemoro porque allí no tienen ducha.

Se trata de celdas para dos personas, que duermen en litera. Los internos cuentan además con la posibilidad de adquirir un televisor. El centro está dotado de espacios comunes como un polideportivo, un salón de actos, una capilla y diferentes habitaciones donde se realizan talleres.

LA JORNADA EN PRISIÓN

Soto del Real es la cárcel habitual de ingreso para los investigados por corrupción en la Audiencia Nacional, aunque transcurrido un tiempo pueden pedir sus traslados. Aquí ingresaron, por ejemplo, los principales 'cabecillas' del 'caso Gürtel' cuando se desencadenó esta operación anticorrupción, así como Miguel Blesa y Gerardo Díaz Ferrán, entre otros.

El día para un preso en Soto del Real empieza en torno a las 8.00 horas. Tras el aseo y la limpieza de la celda pasan a desayunar en torno a las 8.30. Luego tienen un tiempo de patio o para actividades hasta la comida que, generalmente, se sirve a las 13.30 horas.

Después de comer suben a sus celdas hasta las 16.30 aproximadamente y los internos vuelven a tener tiempo de patio o actividades hasta la hora de la cena, que se sirve en torno a las 20.00 horas. Según las fuentes consultadas por Europa Press, los presos están de nuevo en sus celdas para dormir a las 21.30 horas aproximadamente.

Los internos disponen de cinco llamadas de cinco minutos a la semana, aunque previamente tienen que comunicar los diez números de teléfono de las personas con las que quieren hablar. Una vez en prisión, los presos pueden desempeñar distintas funciones o trabajos denominados 'destinos'.

El penal madrileño suma 14 módulos ordinarios, además del módulo de ingresos, el módulo de aislamiento y el edificio de enfermería. Cada módulo cuenta con 72 celdas, un patio (sólo las cárceles antiguas se mantienen un solo patio común para todos los módulos), el comedor, una sala de estar y un pequeño gimnasio.

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