La Guardia Civil confirma que un sicario se ofreció a un acusado para asesinar a su mujer y que "pareciera un accidente"

Audiencia de Madrid
EUROPA PRESS
Actualizado 24/11/2011 15:08:44 CET

MADRID, 24 Nov. (EUROPA PRESS) -

Un agente de la Guardia Civil ha confirmado al tribunal que ha juzgado a un acusado de intentar asesinar a su esposa a través de un pistolero a sueldo que varios sicarios se ofrecieron para el trabajo, incluso llegando uno a relatar al procesado cómo llevaría a cargo el trabajo para que pareciera un accidente y no "un tema violento".

Ricardo C. F. se ha sentado en el banquillo de los acusados de la Audiencia Provincial de Madrid por delitos de proposición de asesinato, maltrato habitual, maltrato de obra en el ámbito familiar y un delito continuado de amenazas graves. El fiscal ha solicitado que se le condene a 19 años de cárcel.

En la vista oral, el procesado se ha negado a declarar y la víctima no se ha presentado en la Sala. El juicio ha contado sólo con el testimonio de varios guardias civiles, siendo uno de ellos un amigo de la víctima al que le había comentado que sufría malos tratos y que había encontrado unos correos electrónicos de su marido que desvelaban que quería contratar a un sicario.

"Me contó que desde que se casó sufría malos tratos. Tenía un miedo insuperable. La situación era límite", ha relatado uno de los agentes, quien decidió que se investigara el caso.

Por su parte, el agente que tomó declaración a la mujer ha indicado que ésta aportó unos correos electrónicos en los que el acusado trataba de contactar con un sicario para acabar con la vida de su mujer.

"Varias personas se ofrecían para el encargo. Uno incluso le exponía cómo iba a hacer el trabajo en Madrid para que pareciera un accidente y no un tema violento", ha narrado.

MALTRATO

Según el fiscal, el procesado comenzó a tratar a su mujer de una manera despectiva y humillante catorce años después de que se iniciara su matrimonio.

La situación de angustia se incrementó cuando la esposa le comentó que se encontraba embarazada. Tras reaccionar de manera agresiva ante la noticia, emplazó a la mujer a abortar, llegando incluso a contactar a través del correo electrónico con quienes pudieran venderle un producto denominado 'cytotec' para que la mujer, "si no quería abortar por las buenas, lo hiciera por las malas".

Al no poder aguantar más la convivencia, la esposa abandonó Madrid con destino a la localidad andaluza de Pozoblanco, donde recibió varias llamadas telefónicas de Ricardo en las que éste le amenazaba con que "ya hay 60 mujeres muertas y ella iba a ser la 61" o que "entendía a los hombres que mataban a sus mujeres".

La mujer comentó los hechos a la Guardia Civil, entre ellos que Ricardo, también a través del correo electrónico, había emprendido la búsqueda de un sicario para acabar con la vida de su esposa.

Así, pudo comprobarse que al menos había entrado en contacto con seis cuentas de correo donde, a cambio de una cantidad de dinero que oscilaba entre los 2.500 y los 3.000 euros, diferentes personas mostraban su disposición a llevar adelante "el trabajo".

No obstante, y por el temor a que alguien pudiera relacionarle con la hipotética muerte de la esposa, nunca llegó a cerrar trato definitivo con nadie.