El intercambiador de Plaza Castilla, con 12.000 metros cuadrados, será a partir de verano el más grande de Europa

Actualizado 24/02/2009 14:09:12 CET

MADRID, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

El intercambiador de autobuses urbanos de Plaza de Castilla, con 12.000 metros cuadrados de superficie, se convertirá a partir de verano en el más grande de Europa en su modalidad, según señaló hoy el consejero de Transportes e Infraestructuras de la Comunidad de Madrid, José Ignacio Echeverría, que acudió hoy a ver cómo avanzan las obras.

La reforma del nuevo intercambiador se está haciendo de forma simultánea con la ampliación y remodelación de la estación de Metro en este punto de la red, donde confluyen las líneas 1, 9 y 10. En total, entre los trabajos en el subsuelo y en la superficie, el Gobierno regional va a destinar 29 millones de euros (10 y 19 millones de euros respectivamente).

Se trata, explicó Echeverría, de que cuando esté el intercambiador concluido se haya cumplido con uno de los compromisos electorales de este Gobierno con uno de los principios "irrenunciables: nuevos servicios y nuevas instalaciones, y en paralelo, modernizar los antiguos para que ofrezcan la misma calidad y confort que los nuevos". "Hemos querido reformar y modernizar la estación de Metro para situarlo a la altura del nuevo intercambiador en cuanto a instalaciones", apostilló.

TODAS LAS LÍNEAS URBANAS JUNTAS

Los viajeros contarán con una nueva terminal en la superficie de 12.000 metros cuadrados, dotada con 22 dársenas de autobús que complementarán a las 30 del intercambiador subterráneo inaugurado hace justo un año. En estas nuevas instalaciones, estarán, sobre todo, los vehículos de la Empresa Municipal de Transportes (EMT). No obstante, tendrá como dos partes, la isleta interior para la gran mayoría y una zona algo apartada donde irán las dos líneas con más afluencia: la 70 y la 27.

Si las obras siguen con el ritmo que llevaban hasta ahora, la primera fase estará concluida en verano, y a partir de otoño podrán disfrutar del servicio al completo los usuarios, que estarán resguardados de las inclemencias meteorológicas en una zona de espera común para todas las líneas urbanas, climatizada y aislada del tráfico. Además, contará con una pequeña zona comercial.

El intercambiador en superficie, donde tienen su cabecera 13 líneas de la EMT, contará además con una comunicación directa con el nuevo vestíbulo norte de la estación de Metro que se está construyendo. También se contempla la reforma integral de dos vestíbulos: el principal que contará con más de 1.000 metros cuadrados y otro que tendrá 300 metros cuadrados. Asimismo, contará con dos vestíbulos completamente nuevos que suman un total de 1.400 metros cuadrados.

La obra, que cuenta con un presupuesto de 19 millones de euros, se inició el pasado verano, justo con la llegada del consejero Echeverría que sustituía al anterior, Manuel Lamela. Con la remodelación, se convertirá en una estación cien por cien accesible con un total de 10 nuevos ascensores --dos de ellos en oblicuo o rampa--, cuatro pasillos rodantes y 17 nuevas escaleras mecánicas, que se suman a las 14 ya existentes.

Asimismo, se están reformando los revestimientos de las paredes y techos, y la iluminación. "Un gran conjunto intermodal, moderno, funcional, y totalmente accesible", añadió el responsable de Transportes, quien destacó que para la realización de la obra no ha sido necesario el cierre completo de la estación ni el corte del servicio de las líneas del suburbano.

El intercambiador subterráneo cuenta ya con 30 dársenas donde actualmente están operando 38 líneas interurbanas que dan servicio a los municipios del corredor de la A-1 y la carretera de Colmenar. En total, toda la infraestructura beneficiará a 270.000 viajeros diarios.