La longevidad del ADN del espermatozoide influye en la capacidad reproductora del varón, según estudio de la Autónoma

Actualizado 04/12/2008 13:36:06 CET

MADRID, 4 Dic. (EUROPA PRESS) -

El velocidad de degradación que determina la existencia del ADN del espermatozoide influye en la capacidad reproductora del varón y dificulta el desarrollo del embrión, según se desprende de los resultados de un estudio llevado a cabo por investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y la Clínica Tambre presentados en el marco del III Simposio Internacional sobre Reproducción Asistida que comenzó en Madrid.

El catedrático de Genética del Departamento de Biología de la UAM Jaime Gosálvez explicó que la velocidad en que el ADN se fragmenta tras la eyaculación varía entre unos hombres y otros, cifrándose su fecha de muerte en una media de 24 horas. Sin embargo, aquellos que presentan una fragmentación a las cuatro horas presentan más posibilidades de infertilidad, ya que "la probabilidad de obtener un embrión es más alta cuando los espermatozoides tardan más en morirse".

Aunque los investigadores todavía están estudiando las razones de dicha fragmentación, todo apunta a factores genéticos relacionados con las protominas, aseguró este experto. "Al abandonar el semen nuestro cuerpo, las protominas que recubren el ADN de los espermatozoides empieza a resquebrajarse y se acelera la apoptosis de estas células por lo que, según la interacción que haya entre ellas, esta ruptura se produce antes o no". Además, esta desfragmentación produce un efecto aditivo y los espermatozoides que se destruyen más rápido provocan la muerte del resto.

No obstante, el profesor Gosálvez también advirtió de la influencia de factores ambientales, como los talatos y los mimetizantes de hormonas de las colonias, y la edad, asegurando que "cuando envejecemos somos peores 'empaquetando' nuestro ADN". De este modo, recomendó el uso de antioxidantes para ralentizar dicha fragmentación, para lo que también hay diversos estudios que estudian la capacidad de los fármacos antitumorales.

Además, y teniendo en cuenta este factor, este experto pidió a los centros de reproducción asistida que tengan en cuenta este factor a la hora de recabar muestras para una posterior inseminación. Según Gosálvez, en ocasiones se están utilizando donantes que no merece la pena utilizar porque la velocidad de fragmentación no es la adecuada o porque se tarda demasiado en utilizar estos espermatozoides.

Según añadió la embrióloga y directora de la Clínica Tambre, Rocío Núñez, se debe emplear este método diagnóstico de forma rutinaria ya que "evitaría un sinfín de tratamientos fallidos de Fecundación in vitro (FIV)". A su juicio, conociendo tan sólo el estado de fragmentación de la cadena de ADN en el varón, se podría emplear como primera opción la técnica de microinyección intracitoplásmica de espermatozoides (ICSI) para lograr un embarazo y, así, "reducir costes y tiempo a la pareja en su tratamiento de reproducción asistida.

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