López (CCOO): "Madrid está en una situación de emergencia y necesita salir cuanto antes del bloqueo y la crispación"

Actualizado 24/02/2009 15:07:29 CET

Martínez (UGT) reclama al Gobierno regional "un subsidio para cuando a los trabajadores se les acaba la prestación por desempleo"

MADRID, 24 Feb. (EUROPA PRESS) -

El secretario general de CCOO de Madrid, Javier López, destacó hoy, durante su discurso de inauguración del IX Congreso regional de Comisiones Obreras, que la Comunidad de Madrid está en "una situación de emergencia" que requiere "sacarla cuanto antes del bloqueo, la crispación y el bochornoso espectáculo" que está dando como capital del Estado.

López calificó la situación económica de "grave" y "de emergencia", pero además advirtió de que "en los próximos meses se va a recrudecer esta crisis y nadie sabe cuánto tiempo más va a durar". "No somos catastrofistas, pero todos seremos más pobres cuando salgamos de ella", dijo recordando que la región cuenta con un tejido de empresarial formado por pequeñas y medianas empresas "muy debilitado, empleo muy precario, una cohesión social que empieza a estar dañada seriamente y un bienestar de las familias que empieza a deteriorarse".

Por ello, reclamó "políticas de responsabilidad y compromiso" para "sacar a la política madrileña del bloqueo, de la crispación, de ese bochornoso espectáculo que como capital estamos dando al conjunto del Estado español para afrontar cuanto antes una política en respuesta a la la crisis".

Y es que, a su juicio, se trata de una "crisis de globalización sin precedentes", que ha llevado al país y a la región a una situación de "emergencia económica, política y social" con 370.000 desempleados en Madrid y 3,3 millones de en España, de los que un tercio no cuenta con ningún tipo de prestaciones. "Una destrucción de empleo cada vez más acelerada que empezó por la construcción, siguió con los servicios y se ve ahora en la industria. La quiebra del sistema financiero pone de relieve las carencias de la economía de libre mercado", planteó.

Además, López considera que "la crisis se agrava en Madrid por factores propios", pues el tejido productivo presenta serias debilidades y el sector inmobiliario y de los servicios estaban impulsados por el consumo interno, lo que explica en parte "el crecimiento milagrero más que milagroso". "Hemos vivido muy poco atentos al sistema productivo, la caída brusca del consumo se suma al agotamiento de un modelo de crecimiento que ha apurado hasta los limites las ventajas comparativas que venían asociadas a los costes laborales", lamentó.

En este sentido, consideró que "la salida no es por China", es decir, por "más precariedad o reducir los costes laborales, despido más libre o productos más baratos y de más baja calidad". "Eso son recetas del miedo, recetas del pasado, que sólo pueden producir que se enquisten los problemas", dijo en clara referencia al presidente de la patronal madrileña CEIM, Arturo Fernández, presente en la sala y que hace unas semana abogó por reducir a 20 días por año trabajado las indemnizaciones por despido.

UN SUBSIDIO REGIONAL

Por su parte, el secretario regional de UGT, José Ricardo Martínez no, lanzó sus dardos en el mismo sentido. "No toleramos que se diga que abaratar el despido creo empleo, porque abaratar el despido, abarata el despido, lo que crea empleo es la voluntad compartida", señaló desde la tribuna de sus socios en la unidad de acción sindical.

A su juicio, la banca, principalmente Caja Madrid, "tienen que dejar de huir de su responsabilidad, pues es una entidad finacianciera con componente social". "Y hoy en Madrid hace falta la presencia de Caja Madrid, de obra pública y de que la administración regional asuma su papel respecto a la protección de desempleados". "Creo que, como en otras zonas de España, la administración regional tiene que plantearse un subsidio cuando a los trabajadores se les acaba la prestación por desempleo", defendió Martínez.

"Tiene que haber un cambio de modelo productivo, en educación, en el modelo energético,... y un ejercicio de responsabilidad pensando básicamente en las 370.000 de personas en situación de desempleo, por las que hay que hacer algo", consideró. "No es el momento de ocurrencias que propongan un empeoramiento de las condiciones laborales. No podemos perder el tiempo en negociaciones estériles, tenemos reivindicaciones tenemos urgentes, prioritarias y fáciles: reorientar las políticas de formación y canales de financiación para las empresas", planteó el sindicalista.