La mayoría de las trabajadoras autónomas madrileñas sufren contracturas musculares y lumbalgias

Actualizado 06/12/2009 14:07:20 CET

MADRID, 6 Dic. (EUROPA PRESS) -

La mayoría de las trabajadoras autónomas madrileñas sufren contracturas musculares (81 por ciento), lumbalgias (68 por ciento), cervicalgias (38 por ciento) y ciatalgias (31 por ciento), según desvela un informe elaborado por la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), a cuyas conclusiones tuvo acceso Europa Press.

ATA sostiene que uno de los riesgos laborales emergentes que afecta al colectivo de mujeres son los trastornos musculoesqueléticos, causados por malas posturas, movimientos repetitivos, estancias prolongadas de pie o por el transporte de altas cargas.

En el informe, ATA revela que las encuestas afirmaron haber sentido trastornos relacionados con el estrés. De este modo, el 69 por ciento confesó haberse sentido nerviosa muchas veces, el 56,4 por ciento experimentó desánimo y el 74,2 por ciento aseguró estar agotada.

Asimismo, el 63,4 por ciento confirmó no dormir bien en muchas ocasiones, el 52 por ciento dijo estar irritable, el 56 experimentó tensión en los músculos y el 39 por ciento dolor u opresión en el pecho. Desde ATA añaden que estos síntomas son fruto del estrés y pueden desencadenar depresión, ansiedad, fatiga crónica, angustia y frustración.

Sobre la conciliación entre vida laboral y familiar, ATA sostiene que el 90,2 por ciento de las trabajadoras autónomas dicen que esto les produce una sobrecarga física y mental al no existir una paridad real en el reparto de tareas en el ámbito doméstico.