El pino del Retiro se revisó el jueves y no había fisuras: "No se puede prever este tipo de caída porque no da señales"

Muere un niño de 4 años en El Retiro por la caída de un árbol
EMERGENCIAS MADRID
Actualizado 26/03/2018 14:39:20 CET

MADRID, 26 Mar. (EUROPA PRESS) -

El pino piñonero que fue arrancado por el viento y se desplomó sobre un niño de cuatro años en el parque del Retiro causándole la muerte el pasado sábado había sido revisado por última vez el jueves 22 de marzo, una inspección en la que los técnicos municipales comprobaron que no se había producido movimiento alguno en el cepellón ni presentaba ramas rotas ni fisuras en el árbol.

"No fue un problema del árbol, no se puede prever este tipo de caídas porque el árbol no da ninguna señal", ha destacado la directora general de Aguas y Zonas Verdes del Ayuntamiento de Madrid, Beatriz García San Gabino.

"Se habían hecho todas las revisiones del árbol, no se podía hacer más", ha indicado. El pino volcó, "no se tronchó", por el viento, que lo "arrancó del suelo", ha señalado San Gabino. La delegada de Medio Ambiente y Movilidad, Inés Sabanes, ha declarado que el riesgo cero no existe. El pino estaba en una zona terriza, no en una pradera (esta última tiene más riesgo de caída), y tenía 53 años.

El pino se encontraba en una zona de salida que se mantiene siempre abierta para facilitar la evacuación. Cayó sobre el vial principal de entrada desde la calle Ibiza a la plaza del General Martínez Campos. El árbol presentaba un buen estado fitosanitario, según las últimas inspecciones y no presentaba evidencia de riesgo. "Por el viento y la tierra mojada se descompensó y cayó", ha indicado la directora general.

La semana pasada se hizo una revisión de barrido de todo el arbolado del parque para detectar visualmente movimientos en el cepellón, analizar depresiones o abultamientos en el terreno o grietas, la revisión de copas para dar con ramas partidas...

CONTROL DEL ÁRBOL

El pino contaba con ficha personalizada desde 2014. Dos años después, el 4 de octubre, se le sometió a una prueba de tracción de fuerza para comprobar su resistencia, el 19 de abril de 2017 se le hizo una poda de mantenimiento y reequilibrio. "Era un árbol completamente controlado", ha sostenido la directora, que ha destacado que fue "arrancado del suelo" y que no presentaba días antes indicios de movimiento alguno ni en las ramas ni en la base.

En 2014 el Ayuntamiento, entonces con Ana Botella a la cabeza, ideó una auditoría para evaluar el estado del arbolado tras varios colapsos, incluido otro accidente mortal en el Retiro. Este pino tiene una primera ficha con fecha de 2014 en la que se evaluó su riesgo. Se determinó que era un árbol sano, que había pasado por todas las revisiones periódicas necesarias y podas. En concreto fue podado en 2014 y de nuevo en 2017 para rebajar el peso de la copa y su riesgo potencial. En 2016 y 2017 pasó por las debidas inspecciones. La última fue el jueves, 22 de marzo, dos días antes del accidente mortal.

En rueda de prensa, Sabanés, San Gabino y el concejal de Retiro, Nacho Murgui, han ampliado las primeras explicaciones dadas el sábado, pocos minutos después del siniestro mortal. Desde el Palacio de Cibeles tanto Sabanés como Murgui han reiterado las condolencias del Ayuntamiento por un hecho tan doloroso y han reiterado los ofrecimientos de apoyo y ayuda a la familia del menor.

El Retiro ha pasado por varias revisiones de sus árboles. Las primeras, en las que se analizaron 5.000 ejemplares, datan de los años 2014 y 2015. A finales de mayo de 2015 se habían revisado 18.534 árboles de los 19.000 del parque. Un año después, ya con Ahora Madrid en el gobierno, se aprueba el Plan Director del Arbolado del Retiro y un plan de rehabilitación.

POLÍTICA RESTRICTIVA DE USOS

Supone una nueva inspección del arbolado y la adopción de medidas para racionalizar el uso y las actividades de alto impacto en el parque, por ejemplo, en lo que se refiere a las carreras deportivas para que dejen de comenzar y acabar en el parque, como ocurre con la maratón. En 2016 se da luz verde al protocolo de emergencia y un año después al decreto de limitación de usos.

"Vamos a seguir con la aplicación de esta política restrictiva porque el parque es un bien delicado, muy valioso y frágil, como la vida, con la seguridad en primer plano, junto con la conservación", ha remarcado Nacho Murgui, que ha recordado que por el Retiro pasan unos 15 millones de personas al año.

Un plan extraordinario en 2016 en toda la ciudad, presupuestado con 16 millones de euros, supuso la inspección pormenorizada de 144.359 arboles dictaminándose los que debían ser talados (12.852) o podados (17.843). Hasta el 1 de marzo de este año se han realizado otras 13.493 actuaciones en los árboles del parque del Retiro, de los cuales 1.626 han sido retirados.