La pobreza infantil se concentra en el sureste de Madrid y combatirla requiere más "coordinación" e "innovación"

Uno de los beneficiarios del programa CaixaProinfancia
OBRA SOCIAL 'LA CAIXA'
Publicado 20/02/2018 10:59:33CET

El factor educativo sigue siendo clave para salir de la exclusión junto a una red de apoyo social

MADRID, 20 Feb. (EUROPA PRESS) -

La recuperación de la crisis económica no debe relajar la intervención social contra la pobreza infantil y la exclusión social, fenómenos que aún persisten y requieren una actuación "integral", "coordinada" e "innovadora" para conseguir la integración social de los menores y sus familias.

En el caso de Madrid, el fenómeno se localiza en Madrid en la periferia de la ciudad, sobre todo en la zona sureste de la capital aunque también se detectan "bolsas de pobreza" en la zona centro, y en "ciudades dormitorio" de la región. La Cañada Real es el ejemplo de zona en la que ha sido y es necesaria aún la intervención social para abordar situaciones de pobreza y exclusión de población infantil.

Para intervenir ante estas situaciones, aparte de los recursos que destinan las administraciones públicas, iniciativas como el programa Proinfancia de la Obra Social 'La Caixa' tiene como objetivo ayudar a las familias y los menores desde una cobertura lo más amplia posible, sobre todo desde el espectro educativo combinado con actuaciones que tratan de dar cobertura a las necesidades de los beneficiarios.

Diversos expertos relatan a Europa Press que no hay que bajar la guardia ante la lucha contra la pobreza infantil, como es el caso de Francisco Lorenzo, doctor en Sociología y diplomado en Trabajo Social que ha coordinado el Equipo de estudios de Cáritas Española y de la Fundación FOESSA.

Lorenzo ha señalado que existen una serie de datos asociados a la pobreza infantil como el hecho de que en ocho de cada diez hogares que la padecen los hijos no terminan los estudios obligatorios. Aparte, ocho de cada diez personas que han atravesado pobreza infantil reproducen también esa situación cuando forman su propia familia.

Además, expone que en el 50 por ciento de la pobreza infantil detectada corresponde a familias monoparentales y que uno de los aspectos en el estudio de la pobreza infantil versa en la identificación de "elementos de palanca de cambio" que eviten los "mecanismos de reproducción" de la pobreza.

En este sentido, Lorenzo relata que el "terremoto" de la crisis económica ya pasó pero "aún hay gente debajo de los escombros", ahora el disponer de trabajo o tener éxito escolar ya no implica necesariamente "garantía de integración social".

No obstante, recalca que la educación es el factor "relevante" para combatir la pobreza infantil, sobre todo garantizando acciones de refuerzo educativo, unido a una perspectiva "integral" y "coordinada" entre el colegio, las instituciones y las entidades sociales que actúan sobre la familia afectada.

"No solo se trata de recurso económico, de subvenciones, también hay un aspecto de motivación importante, de fomentar actitudes positivas", expone el director de la Coordinadora Infantil y Juvenil de Tiempo Libre de Vallecas, Jorge Hermida.

A su vez, la directora del Departamento de Lucha contra la Pobreza y Humanización de la Salud de la Fundación Bancaria la Caixa, Montse Buisán, enfatiza la relevancia de factor educativo para articular las bases que permitan salir en un futuro de la pobreza infantil.

En este sentido, expone que ello requiere la actuación desde distintos ámbitos para desplegar "sinergias" entre los distintos agentes que permitan crear una estructura de apoyo, física y social, para el menor. Aquí, los estudios suponen un ámbito que ayuda porque aporta "autoconfianza", un factor "intangible" que fomenta el cambio social.

Por ello, destaca la labor del programa CaixaProinfancia, que ha logrado como en ámbitos de vulnerabilidad social, que suelen tener una tasa de abandono escolar del 30 por ciento, se pase a un índice del 6 por ciento. A su vez, el éxito escolar llega hasta el 80 por ciento.

Al respecto, expone que el Informe Pisa 2017 recoge que en España la tasa de idoneidad (el porcentaje de alumnos que está en el curso que le corresponde por su edad) se sitúa en el 53 por ciento.

El programa tiene una dotación anual de 50 millones de euros que en el ámbito de la Comunidad de Madrid se plasma en 7,5 millones, con una red que congrega a 31 entidades para actuar sobre la pobreza infantil, desde el espectro educativo, psicológico, social y de capacitación de las familias. Ello permite ayudar a 7.500 niños de la región.

REFUERZO EDUCATIVO A 128.006 NIÑOS A TRAVÉS DE CAIXAPROINFANCIA

A lo largo de sus 10 años de recorrido desde su puesta en marcha en 2007, según ha precisado, CaixaProinfancia ha facilitado refuerzo educativo a 128.006 niños y jóvenes en situación de pobreza de toda España.

El programa va dirigido a menores entre 0 y 18 años en situación de pobreza o exclusión social y trata de romper el "círculo de pobreza" que se transmite de padres a hijos con acciones enfocadas al desarrollo social y educativo, tanto de los más pequeños como de sus familias. Hasta hoy, la Obra Social "la Caixa" ha destinado un presupuesto de 393 millones de euros al desarrollo del programa en toda España.

El mapeo de la pobreza infantil en la región, pese a algunas "bolsas" localizadas en la almendra central de la capital, se concentra sobre todo en distritos del sureste de la capital y en ciudades dormitorio. La Cañada Real continúa siendo la zona paradigmática en intervención social.

Sobre esta cuestión, el consejero de Presidencia, Justicia y Portavoz del Gobierno, Ángel Garrido, prevé que se ultimen durante este mes los "flecos" en el convenio con el Ayuntamiento de Madrid para realojar a 150 familias del sector 6 de la Cañada Real Galiana. Las familias serán realojadas tanto en el municipio de Madrid, como en otras localidades de la Comunidad.

A su vez, el coordinador del área de Acción Social de Redes Sociedad Cooperativa y coordinador de la Red Territorial de CaixaProinfancia en Carabanchel y Latina, José Luis Graus, ha precisado que los programas sociales tienen que adaptarse a los "cambios de vértigo" que se producen y destaca que el mejor recurso ante la vulnerabilidad es "empoderar a las familias".

REFUERZO POSITIVO

Así, relata la importancia de actuar sobre madres jóvenes para tutelarlas de cara a favorecer el desarrollo de sus hijos y crear una red de apoyo (incluso entre las familias afectadas) para el menor "más allá del colegio" y con opciones de cubrir necesidades básicas. "Si un niño necesita gafas, tiene que tener esas gafas", ahondan.

Hermida, a su vez, recalca que existen actuaciones que inculcan modelos "positivos" en las familias y se despliegan medidas como ludotecas para que los menores obtengan esos valores en un contexto lúdico y divertido, acorde con el momento vital que atraviesan los niños y que requieren ocio y educación.

Todos los expertos también aluden a la importancia de los valores "intangibles" en materia de intervención social. Así, relatan la importancia de dar "esperanza" a las familias sobre las posibilidades de salir de su difícil situación en el futuro.

También aluden a que las administraciones, tras la crisis económica, recuperan e incrementan sus recursos en materia social, aunque recalcan en la importancia de la cooperación con programas promovidos por la Obra Social 'La Caixa' para permitir coberturas más especializadas y coordinadas.

"El objetivo es que cualquier necesidad quede cubierta y que se active el recurso social, ya sea desde el distrito o desde la entidad social", inciden.

Para esos nuevos retos en la atención y reversión de la exclusión social en la Comunidad de Madrid, unos 300 colaboradores de 31 entidades sociales colaboradoras en este programa de la Obra Social 'La Caixa' se reunieron en Madrid recientemente para compartir experiencias y estrechar la colaboración.