Preocupación en el polideportivo de Barajas tras las peleas entre grupos de inmigrantes por la control de las canchas

Actualizado 06/08/2010 20:16:18 CET

MADRID, 6 Ago. (EUROPA PRESS) -

Los usuarios del polideportivo madrileño de Barajas se encuentran preocupados y atemorizados ante las peleas sucedidas en las últimas semanas entre un grupo de dominicanos y otro de inmigrantes por el control de las canchas de fútbol donde juegan.

Así lo han confirmado a Europa Press algunos habituales a practicar deporte en este polideportivo, que en muchos casos han decidido no volver al lugar, especialmente tras lo ocurrido el pasado 23 de julio, donde fueron detenidos una docena de personas, la mayoría menores de edad.

La madre de uno de los arrestados, de 17 años, Susana Pozo, explicó a Europa Press que los hechos tuvieron lugar ese viernes por la tarde. Un grupo de dominicanos llegó a las pistas de fútbol sala y comenzó a increpar a otro, compuesto por ecuatorianos, peruanos y otros colectivos sudamericanos, a los que exigían la utilización de ese espacio.

Como no accedieron al requerimiento, los dominicanos amenazaron a uno de los chicos, le robaron sus pertenencias y huyeron del lugar atropelladamente. Según la versión de la madre, que además es vicepresidenta de la asociación de inmigrantes Rumiñahui, al lugar llegó a continuación la Policía, que detuvo a los chavales que se encontraban en el lugar, "independientemente de que hubieran participado en los hechos".

"Mi hijo, que se encontraba por allí con su novia y un amigo, corrió cuando vio que venía corriendo un grupo grande con algo en la mano y acabaron escondidos detrás de un coche. Los policías que llegaron después le detuvieron, junto a otros chicos que tampoco hicieron nada", ha indicado.

Los menores arrestados fueron dirigidos a la sede del Grupo de Menores de la Policía Nacional (Grume), donde pasaron la noche, y posteriormente la Fiscal les tomó declaración. "Fueron declarando uno a uno, nueve menores en total. Les preguntaron si pertenecían a una banda latina y si habían visto pistolas u oído disparos. Eso sí, al final, la Policía no ha encontrado ninguna pistola", ha agregado Pozo.

Según explicó, los menores salieron al día siguiente en libertad sin cargos, pero "enfadados por los insultos racistas que recibieron". Por ello, ha anunciado que la abogada de la Asociación Rumiñahui estudiará emprender actuaciones judiciales por este motivo.

No es la primera vez que se denuncian extorsiones y peleas derivadas del control de los espacios deportivos de la capital. Hace unos meses el Grupo Municipal Socialista denunció que este tipo de 'pandilleros' cobraban por jugar en las canchas situadas frente a la antigua fábrica de cervezas Águila. También ha habido quejas en los distritos de Villaverde, Usera y en el municipio de Alcorcón.

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