El reajolo de las 700 familias de la Cañada Real Galiana tardará al menos 10 años

Reunión en la Antigua Fábrica de Muebles de la Cañada
EUROPA PRESS
Publicado 09/06/2018 10:30:00CET

MADRID, 9 Jun. (EUROPA PRESS) -

El realojo de las 700 familias del sector 6 de la Cañada Real Galiana, reflejado en el Pacto Regional al que han llegado el Gobierno regional y el Ayuntamiento de Madrid, tardará al menos 10 años, según ha calculado el párroco de la Parroquia de Santo Domingo de la Calzada, Agustín Rodríguez.

Lo ha hecho en un encuentro, que ha tenido lugar en el proyecto de Antigua Fábrica de Muebles de Cañada Real este jueves, en el que también estaban presentes miembros de los comisionados para la Cañada Real y de organizaciones como Cruz Roja y Cáritas.

Para la primera fase, Ayuntamiento y Comunidad destinarán 18 millones de euros al realojo de 150 familias de la denominada "zona sin asfaltar". Los habitantes de estas chabolas serán ubicados en viviendas de distintos municipios de Madrid para evitar así que se formen guetos, según ha explicado el coordinador de Proyectos de Zonas Desfavorecidas de Cruz Roja Madrid, Daniel Ahlquist.

Respecto al realojo de las primeras familias, existe un máximo de dos años para que se lleve a cabo desde el momento que se firme el acuerdo, por lo cual "es poco prudente dar fechas", ha explicado el párroco. El proceso puede llevar mucho tiempo, teniendo en cuenta que tanto Comunidad como Ayuntamiento tienen que hacerse con las viviendas donde serán ubicados, entre otras cuestiones.

"Es preferible que las cosas se hagan tarde y se hagan bien", ha explicado Rodríguez, ya que el primer proceso que se lleve con las 150 familias pretende consolidarse como modelo para las acciones que se lleven a cabo con los siguientes realojos. "Como lo hagamos mal, la desconfianza será enorme", ha añadido Rodríguez.

Ha sido en este punto cuando ha avisado de que con los plazos "lentos y necesarios" de la administración el proceso de realojo de las 700 familias del Sector 6 puede durar entre 10 y 12 años. "Es muy complicado hacerlo de golpe", ha apostillado.

FAMILIAS A FAVOR Y EN CONTRA

Una vecina de la Cañada llamada Asunción, a favor del realojo, ha explicado la situación en la que viven los vecinos como ella, sin agua corriente ni electricidad constante. Sin agua, ha explicado, es muy difícil realizar labores cotidianas de aseo y limpieza. La falta de electricidad constante supone que sea difícil conservar alimentos y no permite algunas noches dormir a su marido por una enfermedad, ha añadido.

"Mi marido duerme con una máquina para respirar, porque tiene apneas, y más de una noche nos hemos quedado sin luz y no nos hemos podido acostar por miedo de que se quedase en el sitio", ha explicado Asunción.

Respecto al agua corriente, esta vecina ha explicado que la mayor parte llega en un camión cisterna y en una ocasión llegó contaminada, lo que hizo a los vecinos a enfermar durante una semana.

Otro habitante de la zona, Juan José, que se ha denominado portavoz de los vecinos que no quieren irse, se han posicionado en contra de la intención de las administraciones públicas de desalojarlos y darles una nueva casa, al sentirse cómodos en su vida actual. De hecho, ha protestado porque asegura que lleva años pagando el IBI por la vivienda en la que vive.