Roger Bernat convierte el Teatro Valle-Inclán en un Parlamento improvisado con el montaje 'Pendiente de voto'

Roger Bernat, Dramaturgo
EUROPA PRESS
Actualizado 29/02/2012 7:35:15 CET

"Los políticos llevan décadas haciendo teatro, ahora los teatreros nos dedicaremos a la política", explica Bernat

MADRID, 29 Feb. (EUROPA PRESS) -

Roger Bernat convierte el Teatro Valle-Inclán en un Parlamento en donde los espectadores debaten cuestiones fuera de la agenda política y escogen su forma de organizarse. "Los políticos llevan décadas haciendo teatro, ahora los teatreros nos dedicaremos a la política", explica Bernat. 'Pendiente de voto' es el título de este montaje, que estará en la sala Francisco Nieva del Teatro Valle-Inclán del 29 de febrero al 4 de marzo.

Bernat pretende que el público "se mire en el espejo" e intente autoorganizarse como se hacía antiguamente. Para ello han diseñado espacio con un aforo de 200 espectadores, dispuesto en gradas que se asemeja al hemiciclo de un parlamento. En este montaje no hay actores y son los espectadores los protagonistas de la función.

Así, cada uno de los asistentes, armado con un mando a distancia con el que votar, controlará el montaje y el teatro se convertirá en un hemiciclo en el que los colores políticos están por definir al plantear a una serie de cuestiones política que puedan debatirse entre los espectadores.

EL PÚBLICO ENCUENTRA AFINIDADES POLÍTICAS

"Las preguntas son interesantes por lo que pueden dibujar, y lo que estamos deseando es que el público encuentre afinidades políticas", explica Roger Bernat, quien no descarta que la votación del supuesto hemiciclo desemboque en un sistema autoritario.

Como plantilla, aseguran tener un guión "enorme" y será cada noche el público el que decide que camino recorrer dentro de las dos horas que limitan al espectáculo. Asimismo, las cuestiones que plantearán harán referencia a aspectos morales, sanitarios o sociales, y los espectadores tendrán que tomar una decisión.

"El sistema va agrupando a los espectadores de tal manera que se pueda ir conformando algo parecido a un cámara legislativa con los diferentes partidos políticos", alega Berant, quien ha dirigido piezas teatrales como '10.000 Kg' (Premio Especial de la Crítica 96/97); Confort Domèstic (Premio de la Crítica al Texto Dramático 97/98) o Das paradies experiment.

"En la política actual la función de la palabra es no convencer a nadie mientras las cosas cambian movidas por poderes que no se dicen, y que después de todo no dialogan. Veamos qué sucede si de pronto, a falta de todo poder efectivo, el papel de la palabra vuelve a ser aquel, exquisitamente, originalmente político, de convencer a quien la escucha", explica Roberto Fratini, encargado de la dramaturgia.