La segunda familia que denunció el trato a su hijo autista en el colegio de Getafe pide el traslado del centro

Publicado 20/04/2018 16:21:09CET

MADRID, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -

La segunda familia que ha denunciando en los últimos días ante la Inspección Educativa el trato que podría haber recibido su hijo de 10 años en el Colegio Público de Educación Especial (CPEE) Santiago Ramón y Cajal, en Getafe, ha solicitado a la Consejería de Educación el cambio de centro.

Así lo han indicado a Europa Press fuentes de este departamento para precisar que esta familia transmitió esta petición ayer en el transcurso de una reunión con la dirección del centro y un miembro de la Inspección.

Ahora, la Consejería estudiará las diferentes alternativas para ver si se puede acometer este cambio y se transmitió a los padres su disposición a atender cualquier aspecto que traslade a la administración educativa.

Esta petición se produce después de conocerse que tres trabajadoras del centro están siendo investigadas judicialmente por presuntos malos tratos a un menor de ocho años autista, tras la denuncia que ha cursado la familia de este chico.

Irene Camacho es la madre de este menor de 10 años que anteayer se enteraba de lo ocurrido por los medios y que, ante los periodistas situados en la puerta del centro, aseguraba que se había sentido "identificada", ya su hijo no quiere ir al colegio y creen que le ha podido pasar algo similar.

Al respecto, contó que lo encerraron con llave solo en una sala y que en alguna ocasión cinco auxiliares sujetaron al niño contra el suelo, lo que le parece "un maltrato en toda regla", aunque de momento no se han planteado denunciarlo por la vía judicial --ya está el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 1 con la denuncia penal de la primera familia--.

Según explicó Camacho, los profesores "decían que era lo habitual porque el niño estaba muy nervioso o con mucha ansiedad ya que les agredía". "El primer año en el colegio fue muy bueno pero el año pasado empezaron los problemas con muchos miedos y tenía un rechazo al colegio que no era normal. En unas 8 ocasiones le han tenido encerrado", afirmó.

También contó que su hijo lleva tres semanas sin acudir al colegio porque "no quiere venir" y en el centro "no pueden con él", por lo que se están planteando cambiarle. "No puede garantizar de que haya sido maltratado y me hubiera gustado también poner una grabadora, así que eso se va a quedar en duda porque mi hijo no me puede contar nada", concluyó.