Desde septiembre, centros de salud y farmacias ayudarán a medicarse a 75.000 ancianos con seis o más fármacos prescritos

Actualizado 27/08/2006 13:35:31 CET

Se les suministrarán pegatinas para adherir a los envases con pautas de dosificación y pastilleros reutilizables o de un solo uso

MADRID, 27 Ago. (EUROPA PRESS) -

Desde septiembre, los centros de salud y consultorios locales de la Comunidad de Madrid y las farmacias que deseen adherirse a la iniciativa --ya se han apuntado 725 de las 2.800 existentes en la región-- ayudarán de forma personalizada y periódica a medicarse correctamente a las personas mayores de 75 años que tienen prescritos seis o más principios activos.

Los potenciales beneficiarios de la iniciativa son 75.000 ancianos que ya han sido identificados y cuya relación se facilitará a las gerencias de cada área sanitaria para que los médicos sepan qué pacientes son susceptibles de someterse a este seguimiento, según explicó a Europa Press la subdirectora general de Prestación Farmacéutica de la Consejería de Sanidad y Consumo, Encarnación Cruz.

El programa, que es "único en España", según subrayó Cruz, contempla que en función del estado del mayor se le suministren pegatinas con pautas de dosificación impresas para adherir a los envases, y pastilleros reutilizables o de un solo uso.

El objetivo es aumentar la eficacia y seguridad de los tratamientos a los que están sometidos estos ancianos, que muchas veces los incumplen por olvidos o confusiones, dada la complejidad de la terapia, o por las consecuencias del propio proceso de envejecimiento. Además, la acumulación de los fármacos puede provocar interacciones que tienen efectos negativos o disminuyen su efectividad.

No en vano, se estima que sólo el 35 por ciento de los pacientes que toman cuatro medicamentos lo hace correctamente, porcentaje que baja al 10 por ciento cuando los fármacos prescritos son 10 o más. Mientras, entre el 5 y el 17 por ciento de los ingresos hospitalarios de mayores que se producen en la región tienen su origen en problemas derivados del uso de medicinas.

La situación se agrava si se tiene en cuenta que casi el 16 por ciento de los mayores de 75 años se automedica, bien con especialidades farmacéuticas (el 11 por ciento) o con medicinas alternativas (el 4,7 por ciento).

Otro de los objetivos de fondo de esta iniciativa es reducir la frecuentación de los usuarios a los centros asistenciales de Atención Primaria y Especializada. El proyecto, comprometido por la presidenta regional, Esperanza Aguirre, en el último Debate sobre el Estado de la Región, tiene una inversión de partida de 150.000 euros.

FORMACIÓN PARA PROFESIONALES

La subdirectora general de Prestación Farmacéutica explicó que desde la presentación del proyecto, el pasado mes de mayo, se ha trabajado para darlo a conocer y recabar apoyo entre farmacéuticos y profesionales sanitarios de ámbitos como la medicina familiar y comunitaria, gerontología y enfermería, entre otros. Asimismo, para cada centro de salud de la región se ha nombrado un responsable del programa (unos 300 en total) que han recibido un curso de cinco horas de duración. A mediados de septiembre la formación se extenderá a cerca de 9.000 profesionales, fundamentalmente médicos y enfermeras de centros de salud (unos 8.000) y el resto, farmacéuticos de oficinas adheridas.

Cada farmacia recibirá una pegatina que simbolizará su adhesión al programa y un mapa de recursos, de forma que cada centro de salud sabrá cuáles son, dentro de su zona básica, las oficinas de farmacias participantes.

ENTREGA DE FÁRMACOS, PRESCRITOS O NO

La captación de la población diana se hará en los centros de Atención Primaria y en las oficinas de farmacia, aunque el paciente también podrá pedir su inclusión voluntaria cuando tenga conocimiento de la iniciativa a través de la campaña informativa que pondrán en marcha la Consejería y el Colegio de Farmacéuticos. No obstante, todos los casos se derivarán al centro de salud, donde el médico hará una revisión de cada caso semestralmente.

Como primer paso al paciente se le entregará una bolsa donde deberá depositar todos los fármacos que toma habitualmente, los tenga o no prescritos, con el fin de valorar las ayudas que precisará en función de su grado de polimedicación.

Será entonces cuando un profesional de enfermería dará al enfermo pegatinas con pautas de dosificación que deberá adherir en los envases de las medicinas o bien, si el deterioro cognitivo es leve o severo, pastilleros reutilizables o de un solo uso.

Posteriormente, el médico efectuará una revisión sistemática y protocolizada de todos los medicamentos que consume el paciente, evaluando la necesidad de cada uno de ellos y validando, o no, su uso. El paciente recibirá una hoja de medicación donde constarán todos los fármacos que debe tomar, en qué dosis y cuándo, además de las observaciones precisas sobre cada medicamento.

Está previsto que en las visitas de seguimiento, además de comprobar la utilización de los sistemas de ayuda al cumplimiento, se realicen diversas actividades de educación sanitaria.

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