Siete detenidos por traficar con cocaína

Actualizado 11/05/2012 13:56:46 CET

MADRID, 11 May. (EUROPA PRESS) -

La Guardia Civil ha detenido a siete personas como miembros de una red dedicada al tráfico de cocaína en la denominada operación 'Noray', en la que han sido decomisados 23 kilos de la droga, según ha informado el Instituto Armado.

En la operación se ha desmantelado un piso que la red tenía como punto de almacenamiento y donde los agentes han intervenido 20 kilos de cocaína, 2,5 kilos de MDMA y pequeñas cantidades de hachís y marihuana.

Las investigaciones se iniciaron cuando la Unidad Central de Investigación de la Policía Municipal de Madrid puso en conocimiento del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Comandancia de la Guardia Civil de Madrid una serie de demandas ciudadanas relacionadas con el posible 'menudeo' de drogas.

Todo parecía indicar la posible existencia de una organización que pudiera estar introduciendo sustancias estupefacientes en España procedentes de Sudamérica.

Tras las primeras averiguaciones se determinó que dicha organización contaba con diferentes personas para asumir las distintas tareas que la misma desarrollaba, entre las que destacaban las encargadas de la distribución de la sustancia estupefaciente, utilizando diversos métodos y empleando "estrechas" medidas de seguridad para no ser descubiertos.

DOS ITALIANOS A LA CABEZA

El grupo estaba liderado por dos individuos de origen italiano, los cuales habían tejido un complejo entramado para la distribución de la ilícita mercancía, estando en el escalón inmediatamente inferior un ciudadano español, el cual contaba con toda la confianza de los líderes del grupo y que se encargaba de realizar las entregas a los compradores.

Además, tenían un piso ubicado en Madrid capital que hacía las veces de almacén y laboratorio de adulteramiento, y que era custodiado en todo momento por alguno de los dos líderes de esta organización.

Para realizar el transporte de la droga, de una forma segura, contaban con vehículos a los que practicaban dobles fondos, ubicados principalmente en las zonas de los airbag del automóvil, para dificultar su localización en caso de ser interceptados por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad.

La fase de explotación se desarrolló a lo largo de los dos últimos meses, en los que fueron detenidos de forma escalonada los integrantes del grupo, entre los que se encontraban los cabecillas (dos italianos) y sus más estrechos colaboradores (entre los que destacan un español que era el encargado de realizar las entregas), así como los compradores de la droga, la cual, posteriormente, era distribuida al por menor.

En el registro domiciliario que se realizó en el piso base de la banda, los agentes intervinieron 20 kilogramos de cocaína, 1,5 kilos de MDMD, pequeñas cantidades de hachís y marihuana, tres vehículos de alta gama, básculas de precisión y 6.000 euros en efectivo. DISTRIBUCIÓN SEGURA

Fruto de la investigación efectuada, los agentes fueron testigos directos de las estrechas medidas de seguridad que tomaban los ya detenidos, en particular el encargado de realizar las entregas de la droga, quién evitaba realizar las transacciones en las proximidades del piso.

Para ello, tras quedar en un punto con los compradores, recogía su vehículo, lo trasladaba hasta el almacén y allí, bien en la calle, bien en el garaje, cargaba la droga y posteriormente les entregaba el automóvil en otro punto.

Antes de realizar estos movimientos, esta persona solía dar varias vueltas a la manzana con la intención de detectar si estaba siendo seguido.

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