Un testigo de la muerte de un anciano en Torrejón afirma que su agresor le dio un puñetazo de boxeo que lo noqueó

Acusado de matar a un anciano en Torrejón
EUROPA PRESS
Publicado 11/04/2018 14:08:26CET

MADRID, 11 Abr. (EUROPA PRESS) -

Uno de los testigos directos de la muerte de Ramón L.M., el anciano que murió de un fuerte golpe en la cara a manos de un joven de 20 años, ha afirmado que su agresor le dio un puñetazo de boxeo en la boca que le noqueó, desmontando la versión del acusado que sostiene que sólo le apartó el bastón cayendo al suelo de forma accidental.

La Audiencia Provincial de Madrid juzga desde ayer a José María P.S., quien se enfrenta a una petición fiscal de 12 años de cárcel por un delito de homicidio en relación a los hechos ocurridos el 23 de mayo de 2017. La familia de la víctima, de 81 años, eleva la solicitud a 22 años de prisión.

En la sesión de este martes, varios testigos que se encontraban en el momento de los hechos en la Avenida de los Fresnos de esta localidad madrileña han manifestado que el acusado le dio un fuerte golpe en la cara que provocó que el hombre se desplomara de plomo. El anciano falleció una hora más tarde. Su agresor huyó nada más venir la ambulancia.

Una mujer que presenció los hechos ha relatado que el acusado frenó de forma brusca y el hombre le recriminó su velocidad. "El chico que era muy corpulento dijo que se había muerto su madre y luego su padre. Cambió de versión", ha relatado la joven.

Así, quien ha detallado que el anciano le insultó y el chico sin mediar palabra le pegó un puñetazo de boxeo. "Yo practicó artes marciales y así se pega un puñetazo", ha destacado.

Otra de las personas que presenció los hechos ha narrado que el hombre caminaba despacio y con ayuda de un bastón por el paso de peatones, ya que tenía alto el azúcar. Tras dar el frenazo el acusado, el anciano le levantó el bastón y le insultó. "El hombre salió de forma agresiva y le dio un puñetazo. Era imposible que esquivara ese golpe", ha dicho.

La defensa del acusado solicita que se califiquen los hechos como un delito de homicidio imprudente, ya que su cliente empujó al hombre cayendo éste de forma accidental. En contra opina el fiscal, que ha afirmado en su alegato inicial que el acusado le propinó tal golpe que le desnucó. El anciano murió una hora después.

Los hechos serán juzgados por un tribunal de jurado que a lo largo de la vista deberán valorar las pruebas y determinar si el joven era consciente del peligro que entrañaba el hecho de golpear a un anciano o, de lo contrario, si fue una imprudencia resultando la muerte accidental.

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