La última jornada de huelga de autobuses empieza mañana después de que EMT y sindicatos sigan sin llegar a un acuerdo

Actualizado 11/03/2008 19:25:22 CET

MADRID, 11 Mar. (EUROPA PRESS) -

La última jornada de huelga de autobuses de la Empresa Municipal de Transportes (EMT) convocada en el primer calendario fijado por los trabajadores comienza mañana con nuevos paros parciales que afectarán a 700.000 viajeros en los intervalos de 00.00 a 02.30 horas, de 06.30 a 09.00 horas y de 17.00 a 19.30 horas después de que en la reunión de hoy mantenida entre la empresa y los sindicatos se hayan acercado posturas pero sin llegar a un acuerdo definitivo.

En hora punta los servicios mínimos volverán a reducirse a un 50 por ciento en las líneas que coincidan con la red de Metro y a un 60 por ciento en las líneas de autobuses que cubran zonas donde no hay suburbano.

Por otro lado, los búhos que circulen durante las dos primeras horas y media de la madrugada prestarán la mitad de los servicios, lo que se traduce en un vehículo por ruta.

Para evitar los colapsos, Transportes también aumentará la oferta de la red de Metro con 16 trenes más (pasarán de tener 323 a 339), lo que supone un incremento del 5 por ciento. En el caso del Metro Ligero, el incremento de la oferta será de un 40 por ciento.

Igualmente se reforzarán las líneas interurbanas de autobuses, especialmente las que tienen origen en Alcobendas, San Sebastián de los Reyes, Aravaca, Alcorcón, Móstoles, Leganés y San Martín de la Vega y las líneas C1, C2, C3 y C5 de Cercanías-RENFE.

REUNIDOS POR OCTAVA VEZ

Los representantes de los trabajadores y la EMT se reunieron hoy por octava vez sin llegar a ningún acuerdo, aunque la empresa ha salido satisfecha porque ha mostrado de nuevo "su voluntad negociadora" y ha fijado con los sindicatos un calendario de encuentros para llevar un proceso de negociación "normalizado".

Las dos primeras reuniones de este calendario se han establecido para los próximos viernes 14 y martes 18. Después de Semana Santa, proseguirán con tres encuentros por semana, los martes, jueves y viernes. Según fuentes de la EMT consultadas por Europa Press, esta manera de reunirse asiduamente muestra la "disposición permanente al diálogo" que tiene la empresa.

Sin embargo, la reunión ha sido definida por la EMT como "una de cal y otra de arena", y las mismas fuentes indicaron que a pesar de este acercamiento con el calendario, la actitud de los representantes sindicales sigue siendo "inmovilista". "No se apean del burro, y están cerrados a la negociación. No se habla de nada si no es sobre la propuesta que ellos han presentado", apuntaron.

Por su parte, el portavoz de CC.OO, Alberto Blanco, indicó que el encuentro, que duró cerca de dos horas y media, sirvió para hablar sobre el problema del absentismo, que la empresa sitúa en cerca de un 10 por ciento.

Según Blanco, la empresa denuncia absentismo en casos de permisos retribuidos o periodos de baja por maternidad, que a su juicio, "no deben aplicarse como tales porque forman parte de lo establecido por la Ley de Conciliación Familiar".

El próximo jueves 13 los trabajadores se reunirán en asamblea para decidir qué días se reunirán con la empresa y establecer un segundo calendario de paros de autobuses, aunque Blanco aseguró que éstos serán dentro de un tiempo porque ahora es necesario "dejar un espacio para negociar".

EMT ofrece una subida salarial de cara a los próximos cuatro años correspondiente al 7,36 por ciento a cambio de obtener mejoras en la productividad y disminuir el absentismo, y sigue considerando desmesurada la subida salarial que piden los trabajadores, que ronda cerca del 28 por ciento.

La EMT asegura que este incremento supondría para la empresa 80 millones de euros, repartidos en una media de 5.000 euros por conductor, lo que, a su juicio, es insostenible "económicamente y moralmente porque en medio de una crisis, los empleados públicos no deberían cobrar subidas superiores al 2 por ciento", aseguran desde la empresa.

Por su parte, los empleados reclaman un plus de 180 euros cada mes, lo que supone una subida de 2 puntos por encima del IPC previsto, una paga de 500 euros en septiembre y un descanso de 30 minutos entre jornadas.

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