Vuelve el Festival Internacional de Arte Sacro con 39 conciertos que combinarán música religiosa con jazz y electrónica

Músicos del Festival de Arte Sacro junto a Jaime de los Santos
COMUNIDAD DE MADRID
Publicado 29/01/2018 14:27:41CET

El Festival se celebrará desde el 15 de febrero al 23 de marzo en distintos teatros y edificios emblemáticos de la Comunidad

MADRID, 29 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Comunidad de Madrid ha presentado este lunes la 28º edición del Festival Internacional de Arte Sacro, que este año ofrecerá 39 conciertos--de los que seis serán estrenos absolutos y diez estrenos en España-- en las que se combinará música religiosa con jazz y electrónica.

El festival ha sido presentado en los Teatros del Canal, que serán sede de algunos de los conciertos de esta edición, que se extenderá desde el día 15 de febrero al 23 de marzo, coincidiendo con la temporada de Cuaresma.

Así, la presentación ha comenzado con una exhibición en la que tres agrupaciones --La Ritirata; Bríngez, Prego, Caminero y Kumar; y Pepe Ribero Ensemble-- han ofrecido una muestra de los distintos sonidos que ofrecerá el Festival, tras la que el consejero de Cultura, Turismo y Deportes, Jaime de los Santos, ha destacado que con estas propuestas están tratando de introducir "nuevos conceptos de lo que es lo Sacro".

"No tiene por qué ser siempre lo sacro como religioso, y bajo ese gran paraguas hemos intentado que entraran otro tipo de sensibilidades musicales con un concepto de fusión", ha aclarado el consejero.

En la misma línea se ha mostrado el director del Festival, Pepe Mompeán, que ha afirmado que desde que cogió las riendas en 2016 ha querido ampliar el concepto de lo que es "buena música". "Al final, lo importante es que sea música que trascienda y te conmueva, o que te destroce y remueva por dentro, pero que nunca te deje indiferente", ha señalado, para después asegurar que este tercer año será el de la "consolidación" de este nuevo enfoque, que ha tenido buena acogida de crítica y público en las dos ediciones anteriores.

Por su parte, de los Santos ha remarcado que en esta edición también se reivindica el patrimonio arquitectónico de la Comunidad de Madrid, pues "grandes arquitecturas" como puede ser la iglesia de San Ginés, Santa Bárbara o el Monasterio de la Encarnación acogerán algunos de los conciertos. "También habrá ejemplos arquitectónicos contemporáneos como el Museo Reina Sofía o los Teatros del Canal", ha añadido.

"Casi 40 días, que coinciden con la cuaresma, el tiempo previo a la Semana Santa, pero que también ha sido importante en el calendario profano de los tiempos clásicos", ha desarrollado el consejero de cultura, que ha afirmado que otro de los objetivos es reivindicar "la edad de plata de los músicos españoles".

Una edad en la que de los Santos ha asegurado que hay músicos "de entre veintitantos y cuarenta" que son "excelentes" y que no podían faltar en esta edición que organiza la Comunidad de Madrid.

Por último, el titular de la Consejería de Cultura ha señalado que con este festival también se quiere reivindicar a Madrid como "capital cultural del sur de Europa y una de las principales regiones culturales de todo el mundo. "Somos una potencia cultural y con este festival queremos demostrarlo", ha reincidido.

DE LA MÚSICA CLÁSICA AL JAZZ Y LOS RITMOS CUBANOS

Mompeán ha explicado a Europa Press que en el concierto de presentación del Festival han querido ofrecer muestras de los distintos sonidos que ofrecerá esta edición, que están repartidos en tres temáticas 'Música antigua', 'Piano místico' y 'Músicas infinitas'.

Es por esto por lo que tres de los integrantes de La Ritirata, tocando la flauta barroca, la percusión y el violonchelo barroco, han comenzado tocando una melodía de música religiosa antigua junto a Ignacio Prego, el encargado de la clave en otra de las agrupaciones del Festival.

De esta forma, Prego ha hecho de puente y ha dado paso, aún tocando partituras del siglo XVI, a instrumentos propios del jazz de su agrupación, como el saxofón y el contrabajo, todo acompañado con bases electrónicas.

Por último, Ariel Bríngez, con su saxo, ha dejado atrás a sus compañeros y ha permitido que se fueran incorporando los sonidos de la trompeta, el piano y la percusión de la agrupación del pianista Pepe Ribero, que ha ofrecido la música más experimental, con sonidos con influencia de la música cubana y ritmos africanos.

"Estos músicos suenan de una manera muy evocadora", ha apuntado el director del Festival, que ha asegurado que hay "pocos proyectos en España que se acerquen con tanta libertad a la música clásica" y ha adelantado que todo tipo de público tendrá su espacio.