La diferencia entre consumo real y homologado de los coches cuesta 12.000 millones a los españoles

Recurso de tubo de escape, emisiones, contaminación
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Publicado 29/08/2018 12:57:19CET

Esta diferencia acumula un coste de casi 150.000 millones de euros para los conductores de toda Europa en 18 años

MADRID, 29 Ago. (EUROPA PRESS) -

Los conductores españoles han afrontado un coste adicional de 12.000 millones de euros entre los años 2000 y 2017 a causa del pago de combustible que han tenido que asumir en relación con la diferencia entre el consumo real de sus vehículos y el que se homologa en los test, según un estudio de Transport & Environment (T&E).

El documento apunta que en el conjunto del mercado europeo los conductores gastaron combustible adicional por importe de 149.600 millones de euros en los últimos dieciocho años debido a "la manipulación de los test de emisiones de dióxido de carbono (CO2)".

"El principal fallo de la actual regulación para reducir las emisiones de CO2 de los coches y vehículos comerciales nuevos ha sido la incapacidad para llevar las reducciones de las emisiones a la carretera", explica el informe al que tuvo acceso Europa Press.

Asimismo, señala que las emisiones de CO2 medidas con el "obsoleto" ciclo de homologación NEDC (el próximo 1 de septiembre entrará en vigor el nuevo WLTP, también de laboratorio) han bajado un 31% desde el año 2000, mientras que dicha reducción en los consumos reales en carretera de los vehículos solo ha sido del 10%.

"La diferencia entre los test y el rendimiento en el mundo real se ha incrementado de un 9% en el año 2000 a un 42% en 2017", según el documento, que añade que esta situación acumularía unas emisiones extra de 264 millones de toneladas de CO2 en este período, mientras que el combustible adicional utilizado por los vehículos tendría un coste de casi 150.000 millones de euros.

Del total de 149.600 millones de euros que los conductores de los 28 principales países europeos abonaron de forma adicional por la diferencia entre el consumo real y el homologado, 23.400 millones de euros se registraron únicamente en 2017.

REPARTO POR PAÍSES.

Los datos de T&E señalan que esta diferencia entre el consumo real y el homologado de los vehículos motivó que los conductores españoles gastaran 12.000 millones de euros adicionales entre los años 2000 y 2017, mientras que solo el año pasado esta cifra fue de 2.372 millones de euros.

No obstante, el dato más elevado en dicho período se registró en Alemania, con 36.000 millones de euros, por delante de Reino Unido, con 24.100 millones de euros, de Francia, con 20.500 millones de euros, y de Italia, con 16.400 millones de euros.

Ante estas cifras, el director de Vehículos Limpios de T&E, Greg Archer, afirmó que las reivindicaciones de los fabricantes de automóviles de grandes avances en la mejora del consumo de combustible son "una estafa".

"A pesar de la regulación para reducir las emisiones, no ha habido una mejora en las emisiones reales de CO2 en cinco años y solo una mejora del 10% desde el año 2000, mucho menos de lo que a la industria le gusta afirmar. Las víctimas son los ciudadanos que han pagado 150.000 millones de euros más en combustible y también están sufriendo las consecuencias del cambio climático sin control", añadió Archer.

WLTP.

Por otro lado, el documento destaca que la introducción del nuevo ciclo de homologación WLTP, más realista pero también en laboratorio, no servirá para reducir la diferencia entre el consumo real de los coches y el que se recoge en los ciclos de pruebas y de homologación.

De esta manera, la organización apunta que si los fabricantes "inflaran" al menos en 10 gramos por kilómetro los resultados de los test WLTP podrían lograr la propuesta de reducción de emisiones del 15% de la Comisión Europea (CE) para 2025.

No obstante, desde T&E aseguran que la introducción de un test de consumos en condiciones reales permitiría un ahorro de emisiones de 108 millones de toneladas hasta 2030 y de 54.000 millones de euros para los conductores en comparación con la propuesta actual de la CE.

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