El riesgo de fallecer se multiplica por dos en siniestros con vehículos de más de 15 años

Actualizado 22/09/2015 13:07:10 CET

MADRID, 22 Sep. (EUROPA PRESS) -

El riesgo de fallecer en un coche viejo (de más de quince años) en un accidente de tráfico es del doble frente a un coche nuevo (de menos de cuatro años), según un estudio elaborado por la Fundación Línea Directa, algo que, según la aseguradora, ya ha comenzado a reflejarse en las estadísticas. Así, en 2013 hubo un 30% más de muertos en accidentes con coches de más de 10 años que con vehículos nuevos.

Para el informe, elaborado en colaboración con Fesvial, se han analizado más de 500.000 accidentes con víctimas registrados en España entre 2008 y 2013 por la DGT, y más de 2,2 millones de servicios de Asistencia en Carretera realizados por la aseguradora Línea Directa.

De este estudio se desprende también que, desde el inicio de la crisis, los accidentes con víctimas protagonizados por coches de más de 15 años se han incrementado en más de un 78 por ciento, frente al notable descenso que han experimentado los coches nuevos, de menos de 4 años, que han registrado una bajada del 43 por ciento.

PERFIL DEL CONDUCTOR ACCIDENTADO Y TIPO DE SINIESTRO.

El accidentado en vehículo antiguo tiene, según el informe, un perfil muy definido: hombre joven, de entre 18 y 25 años y conductor no profesional. El presidente de la fundación, Francisco Valencia, ha señalado que "es lógico, porque esta franja de edad es la de menor poder adquisitivo que adquiere un coche de segunda mano, en su gran mayoría, ya antiguo".

Pero Valencia también ha destacado la "gran presencia de hombres de edad avanzada", es decir, los mayores de 65 años, que suelen vivir en medios rurales.

Siguiendo con el perfil, 4 de cada 10 se desplazaba por motivos de ocio y el 54 por ciento reconoce haber cometido algún tipo de infracción, siendo la distracción al volante la más común.

El 60 por ciento de los accidentes con víctimas en coche antiguo suceden en carretera, sobre todo en vías convencionales. Por tipo de siniestro, la colisión en marcha y las salidas de vía son los más habituales, siendo éstas últimas más frecuentes a medida que aumenta la edad del vehículo. La mayoría de lesiones se localizan en cuello y cabeza.

El estudio también indica que el verano, concretamente los meses de julio y agosto, es la época del año donde más se accidentan los vehículos antiguos y el fin de semana, entre las 12 del mediodía y las tres de la tarde, el momento de mayor siniestralidad.

EXTREMADURA, LA COMUNIDAD CON EL PARQUE MÁS ANTIGUO.

La Fundación Línea Directa también ha elaborado un mapa para descubrir qué autonomías cuentan con el parque móvil más envejecido. Los datos son concluyentes: a nivel nacional, 6 de cada 10 vehículos tienen más de 10 años.

Por comunidades, Extremadura (67%), encabeza el ranking con casi seis puntos por encima de la media nacional. Le siguen Castilla y León (66%) y Canarias (65%). En el otro extremo se encuentra Madrid (53%), País Vasco (59%) y Cataluña (60%).

En este sentido, Valencia ha señalado que en el primer caso se trata de lugares donde abundan las zonas rurales y, por tanto, menos poder adquisitivo, mientras que el segundo grupo son las regiones con mayor renta per capita, y con núcleos urbanos más grandes.

EL MANTENIMIENTO COMO CLAVE.

A través del análisis de los más de 2,2 millones de servicios de asistencia en carretera prestados desde el inicio de la crisis y de diferentes pruebas en un circuito, la Fundación Línea Directa también ha querido conocer cómo influye el mantenimiento del coche en la siniestralidad, ya que el desgaste del vehículo y su uso incrementan el riesgo de que se produzca un fallo mecánico.

Las conclusiones también son muy llamativas: desde el inicio de la crisis, han aumentado un 40 por ciento las asistencias en carretera en todos los segmentos, y en los coches de más de 10 años se han multiplicado por 3. La mayoría de las asistencias tienen que ver con averías, un problema que se ha multiplicado por 2,5 en los turismos más antiguos.

Este dato es especialmente relevante si tenemos en cuenta que el 20% de estos vehículos averiados en carretera tuvo un accidente en los 6 meses posteriores al incidente. Entre las averías, casi el 80% tiene que ver con el mal estado de los neumáticos.

Por si eso fuera poco, la cifra de vehículos que circula con la ITV caducada o sin el justificante de haber pasado la revisión se estima que supera ya los 1,2 millones, una revisión que, según reconocen los propios conductores, constituye el único mantenimiento para 4 millones de vehículos. Un dato muy preocupante si a eso le sumamos que, durante la crisis, los accidentes en los que se han visto implicados coches sin ITV se han multiplicado por tres.

A la vista de estos datos, un buen mantenimiento se antoja fundamental, pues puede asegurar buenas prestaciones independientemente de la edad del vehículo. Algo que la Fundación Línea Directa también ha comprobado en un circuito: a 70 kilómetros por hora, la distancia de frenado de un coche antiguo con las ruedas desgastadas es hasta un 53 por ciento, superior a la del mismo coche con los neumáticos en buen estado.

Además, los accidentes de los coches antiguos, tienen un 23 por ciento más de incidencias relativa a los neumáticos y un 68 por ciento respecto a los frenos.