El 22% de la población mundial tendrá más de 65 años en el año 2050

Publicado 01/10/2017 12:29:58CET

MURCIA, 1 Oct. (EUROPA PRESS) -

Las psicólogas Gema Sempere y Noelia López, del Grupo de Psicología del Envejecimiento del COP de la Región de Murcia, han querido recordar, con motivo del Día internacional de las personas mayores, que la esperanza de vida ha aumentado "notablemente", tanto que para el año 2050 el 22% de la población mundial tendrá más de 65 años.

Así, explican que se están realizando muchas investigaciones para definir las pautas del envejecimiento saludable desde la perspectiva, sobre todo, de la medicina, nutrición o fisioterapia. Pero aún hay algo que se tiene poco en cuenta.

"Conseguimos que estén sanos, que hagan ejercicio regular, bien nutridos, hidratados, con la medicación perfectamente regulada, pero ¿dónde quedan sus necesidades psicológicas y emocionales?, es decir ¿qué necesita una persona mayor para ser feliz? ¿y para sentirse satisfecha con su vida?", se preguntan.

Y es que, según explican, "aún hoy se les presta poca atención a estos aspectos. Aspectos que son, desde nuestro punto de vista, igual o más importantes que los anteriores. Necesitan un psicólogo especializado, por ejemplo, para superar el duelo de perder a su compañero/a de toda una vida, para gestionar el sentimiento de soledad, para mantener una buena autoestima y autoconcepto de sí mismos, y sentirse útiles en una sociedad que les hace creer que estorban".

La psicología trata estos y otros aspectos desde la perspectiva de las necesidades particulares que tiene una persona mayor. "No podemos negar que, debido a su situación vital, sus necesidades, intereses e inquietudes son distintas, y no sólo no lo negamos, sino que lo tenemos en cuenta. A este respecto se están poniendo en marcha diferentes iniciativas, algunas también en la Región de Murcia, que más que ser la excepción deberían convertirse en la regla en los próximos años", apuntan.

Entre ellas citan los 'Abuelos de alquiler' (Suiza), personas mayores sin ánimo de lucro que cuidan a los menores cuyos progenitores no disponen de recursos familiares o económicos; el 'Espacio Caixa Murcia' ofrecen a las personas un lugar donde realizar actividades que se ajusten a sus intereses y necesidades; 'Personas mayores que viven con estudiantes', 'Adoptaunabuelo.org' (en residencias), personas que acuden de forma voluntaria a realizar tareas de acompañamiento a los mayores; o asociaciones particulares, grupos de teatro y voluntariado.

"Este tipo de actividades intentan poner solución a uno de los problemas que más reporta este grupo de población, y es el sentirse útiles. Llevan toda su vida trabajando, cuidando, acumulando conocimientos, en definitiva, viviendo; y la posibilidad de compartir todos esos conocimientos y experiencia en el último periodo de su vida puede ser altamente gratificante", subraya Sempere y López.

Por otra parte, se mantienen activos mentalmente ya que la realización de actividades como liderar grupos, dirigir asociaciones y trabajar en equipo no son tareas sencillas desde el punto de vista cognitivo, y realizarlas habitualmente también puede prevenir el deterioro cognitivo (se entrenan las funciones ejecutivas, la memoria, la atención).

Finalmente, con este tipo de actividades se amplían sus relaciones sociales, ayudan a reducir el afecto negativo (depresión, sentimientos de soledad), aumentan la autoestima y, en definitiva, favorecen una buena calidad de vida.

Al igual que existen iniciativas importantes en el entorno social, también hay que recordar el trabajo realizado en centros de día, unidades asistenciales de Alzheimer y centros residenciales geriátricos, entre otros.

"La situación actual de la sociedad obliga, cada vez más, a las personas a hacer uso de este tipo de recursos para el cuidado integral de sus mayores. En estos lugares, sobre todo en los centros residenciales, es donde las personas mayores van a desarrollarse y vivir en sus últimos años de vida, es decir, es donde se van a relacionar, van convivir, sufrir y disfrutar", aseveran.

Por ello, desde el Grupo de Psicología del Envejecimiento del COP de la Región de Murcia consideran que se deben hacer visibles las necesidades existentes en estos grupos, donde la atención se centra principalmente en los aspectos físicos, dejando de lado, en la mayoría de los casos, los aspectos psicológicos y emocionales, siendo éstos parte importante en el bienestar de los mayores.

Aquellas intervenciones relacionadas con dichos aspectos deben de ser realizadas por la figura del profesional de la psicología, el cual realiza actuaciones específicas que mejoran la calidad de vida de los residentes.

Por un lado, la intervención psico-emocional favorece el desarrollo de actitudes y previene el malestar emocional que sobreviene, en un primer momento, a un ingreso, además de situaciones como la pérdida de seres queridos o la pérdida de la autonomía. Por otro lado, no hay que olvidar la importancia de actividades relacionadas con la estimulación cognitiva, que ayudan a la mejora o a la ralentización del deterioro cognitivo, ya sea asociado a la edad o a enfermedades neurodegenerativas.

En su globalidad, todas las actuaciones planteadas ayudan a las personas mayores en su nueva situación, fomentando su bienestar y la mejora de su calidad de vida; ya que si a nivel psíquico, emocional y cognitivo se encuentran bien, se va a reflejar físicamente.

Así, recuerdan que estar sano a nivel médico "no implica ser feliz y estar satisfecho, además de que está demostrado que la infelicidad, la apatía, la desesperanza, la depresión, anteceden a numerosas enfermedades, y por supuesto, no es de justicia que, en esa última etapa de nuestra vida, a la que ojalá todos lleguemos, se deje de lado nuestra felicidad y que la sociedad participe precisamente en hacernos sentir todo lo contrario".