Agricultura concluye la restauración de las riberas en el tramo alto del río Quípar, entre Caravaca de la Cruz y Cehegín

Actualizado 03/07/2010 15:00:36 CET

MURCIA, 3 Jul. (EUROPA PRESS) -

La Consejería de Agricultura y Agua ha culminado recientemente las obras de restauración hidrológica de riberas y mejora de la diversidad biológica en el tramo alto del Lugar de Interés Comunitario (LIC) Río Quípar, entre los términos municipales de Caravaca de la Cruz y Cehegín, según han informado fuentes del Centro de Coordinación de Emergencias en un comunicado.

Dichas obras han supuesto una inversión de 216.000 euros, financiados por la Obra Social La Caixa. Así, el director general de Patrimonio Natural y Biodiversidad, Pablo Fernández, ha destacado que el objetivo de estas obras "es regenerar los ecosistemas degradados y recuperar los valores naturales de esta zona perteneciente a la Red Natura 2000".

Las actuaciones se han desarrollado en los barrancos de Cavila y Barrio Nuevo, pertenecientes a la cuencas de los ríos Quípar y Argos, respectivamente. Ambas cuencas presentan una elevada degradación específica y aportan gran cantidad de sedimentos a los respectivos embalses construidos en su desembocadura, antes de la confluencia con el río Segura.

En este sentido, Fernández señaló que dichas cuencas "se encuentran muy desprotegidas frente a los agentes erosivos, principalmente las lluvias torrenciales, que provocan crecidas súbitas y violentas en los cauces. También ocasionan procesos de desertificación y perjuicios para los intereses económicos y sociales de la comarca".

Por tal motivo, la Consejería desarrolla, desde hace años, trabajos de restauración hidrológico-forestal en las cuencas. En este caso se han construido dos diques de gravedad en los citados barrancos, con mampostería hidráulica de correcta integración paisajística, para procurar sistemas de protección y conservación del agua y del suelo frente a los agentes erosivos.

RESTAURACIÓN DE LA CUBIERTA VEGETAL

Asimismo, se ha restaurado la cubierta vegetal originaria del río Quípar de manera acorde con los hábitats de interés potenciales. Sobre ello, Fernández ha indicado que la prioridad "ha sido devolver al cauce el bosque de galería que antaño lo acompañaba desde su nacimiento hasta su desembocadura en el río Segura, con especies autóctonas de los ambientes ribereños tales como el durillo dulce, sauces, chopos, fresnos, quejigos, madroños y majuelos, entre otras".

En total, se han plantado 13.510 ejemplares de dichas especies en un tramo de 8,4 kilómetros "que mejoran los sistemas ribereños mediante la creación de hábitats ideales para la recolonización natural de especies faunísticas tan emblemáticas como la nutria", ha apuntado Pablo Fernández.

Con estos trabajos, ha concluido el director general, "se mantiene la vegetación riparia que aumenta la cohesión del suelo y estabiliza el cauce y los márgenes. De esta manera creamos hábitats que albergan comunidades de flora y fauna, con el consiguiente aumento de la biodiversidad, así como espacios óptimos para uso recreativo y de interés científico y cultural".

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