La Asamblea solicita la elaboración urgente de un plan de acogida humanitaria a refugiados

Publicado 04/09/2015 12:47:04CET

CARTAGENA (MURCIA), 4 Sep. (EUROPA PRESS) -

El Pleno de la Asamblea Regional de Murcia ha aprobado este viernes por unanimidad una declaración institucional sobre la dramática situación de los cientos de miles de personas desplazadas por el conflicto de Siria, en la que insta al Gobierno regional y al nacional a la elaboración con carácter urgente de sendos Planes de Acogida Humanitaria a Refugiados, y reclama que la Región de Murcia se comprometa "con hechos concretos y espíritu solidario".

El secretario primero de la Cámara, Luis Francisco Fernández Martínez, ha puesto voz a esta declaración institucional consensuada por los cuatro Grupos Parlamentarios de la Cámara: Popular, Socialista, Podemos y Ciudadanos, que se ha leído minutos antes de finalizar la sesión plenaria celebrada esta mañana.

La declaración institucional recoge en su preámbulo cifras que ayudan a entender la magnitud de esta tragedia humanitaria: cuatro millones de desplazados, 2.000 muertos en el camino de huida hacia un lugar seguro, y 300.000 solicitudes de asilo en la Unión Europea en los primeros ocho meses del año.

Y exige la implicación de todas las instituciones (internacionales, europeas, nacionales y locales), en la adopción de medidas "que permitan vivir a estas personas con seguridad en sus países", y garanticen y protejan los derechos de las personas desplazadas en este "éxodo migratorio sin precedentes".

Mientras llegan las soluciones a medio y largo plazo, la Asamblea pide que la Región de Murcia haga gala de la actitud solidaria demostrada por la ciudadanía en situaciones similares, como cuando acogió a principio de los 90 a más de mil ciudadanos de origen bosnio que huían de la guerra de los Balcanes.

Además de la elaboración urgente de Planes de Acogida Humanitaria a Refugiados de carácter nacional y regional, la Asamblea Regional de Murcia insta al Gobierno de España a aumentar de forma inmediata el presupuesto destinado al asilo y la acogida de refugiados, así como a incrementar las dotaciones destinadas a cooperación al desarrollo, con el fin de contribuir a la mejora de las condiciones de vida en los países de origen.