CEBAS cree que los recortes del Gobierno central no afectarán a la plantilla y salarios, pero sí a los contratos

Francisco Tomás Barberán
EUROPA PRESS
Actualizado 14/04/2012 13:45:40 CET

MURCIA, 14 Abr. (EUROPA PRESS) -

El director del Centro de Edafología y Biología Aplicada del Segura (CEBAS), Francisco Tomás Barberán, ha mostrado su confianza en que los recortes del Gobierno central en los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2012 no afectarán a la plantilla ni a su salario, aunque si podría afectar a los contratos de investigación.

En una entrevista concedida a Europa Press, Barberán ha considerado que los recortes "pueden afectar a la financiación de los nuevos proyectos de investigación que, si en convocatorias anteriores se financiaba un 50 por ciento de las solicitudes, ahora se financiará entre el 35 ó el 40 por ciento", pero ha añadido que serán financiados aquellos proyectos de investigación "que tengan mayor calidad o que sean más prioritarios".

En este sentido, ha indicado la posibilidad de que se recorte "alguna de las partidas dedicadas a divulgación o comunicación". De hecho, recuerda que en 2011 ya no tuvo lugar la semana de la ciencia, aunque el CEBAS impulsó varias jornadas de puertas abiertas para alumnos de colegios e institutos, todo ello con un coste "cero".

Recuerda que los investigadores del CEBAS ya sufrieron como todos los funcionarios un recorte "importante" de su poder adquisitivo por un aumento transitorio de sus impuestos, y un descuento de una media del 5 por ciento del salario en 2010. Así, confía en que no vuelva a suceder una bajada de sueldos, porque estas disminuciones "no vuelven a recuperarse posteriormente".

Barberán recuerda que los recortes del presupuesto del CSIC para el año 2011 hicieron que, haya habido que adaptar los gastos de mantenimiento del centro de investigación, disminuyendo determinadas partidas.

La caída de los fondos y los recortes en programas como el Juan de la Cierva o el Ramón y Cajal, según Barberán, pueden hacer que haya menos dinero público para contratar investigadores, pero apuesta por buscar fórmulas "imaginativas" para poder seguir manteniendo a los investigadores que trabajan en el Centro y que muestran su valía.

Barberán apuesta por "sobrevivir" mediante contrataciones con empresas o con la Unión Europea. De todas formas, reconoce que, es posible que estos fondos "no dan para todos", por lo que "habría que seleccionar los mejores y aplicar los fondos y recursos disponibles para mantener el mayor número de investigadores posible, aunque sea a costa de hacer contrataciones a tiempo parcial durante un tiempo transitorio".

De esta manera, los investigadores "mantendrían su empleo" en el CEBAS, donde cabe recordar que hay unos 300 trabajadores, de los que entre 100 y 150 son contratados y becarios.

El científico que tiene un proyecto en marcha con un contrato al 100 por ciento "lo sigue disfrutando", ha querido tranquilizar el director del CEBAS. El problema sobreviene cuando el contrato se acaba, que es el momento de estudiar el futuro del investigador, añade.

La opción menos deseable, a su juicio, es que estos científicos se vayan a la calle. Tenemos que conseguir por todos los medios posibles que continúen su labor investigadora aunque sea a tiempo parcial si los fondos disponibles no permiten otra cosa.

A su parecer, el "problema fundamental" en lo que respecta a los presupuestos de investigación se encuentra en los investigadores jóvenes, que son "los que tienen más difícil su futuro", ya que "hay algunos de ellos que han acabado algún contrato previo y ahora se encuentran con que no tienen ninguna posibilidad".

De todas formas, insta a recordar que los investigadores en formación que están trabajando en el CEBAS haciendo una tesis doctoral, por ejemplo, "tienen que tener una mente abierta para tras su formación buscar su futuro en las empresas o en otros organismos públicos o privados de investigación".

Barberán explica que cuando un investigador finaliza su periodo de formación doctoral "bien se va a la empresa privada o continua su carrera investigadora en otros centros de investigación en España o principalmente en el extranjero, en Europa o en Estados Unidos".

Una parte también continua en los mismos grupos a través de contratos o proyectos financiados por empresas que, frecuentemente se han de contratar a tiempo parcial, debido a la falta de presupuesto, aunque la apuesta de los centros de investigación es seguir trabajando con estos investigadores jóvenes".

De todas formas, ha añadido que tanto la administración central como la autonómica "quieren seguir manteniendo ese programa de jóvenes investigadores, porque "sería terrible que después de todo lo que se ha invertido en formar a profesionales de la investigación altamente cualificados y que además han hecho un esfuerzo muy grande para dedicar muchos años a la investigación, ahora llegue el momento en que tengan que tirar la toalla".

DEUDA DE LAS ADMINISTRACIONES

El director del CEBAS ha reconocido que la deuda de las administraciones y del sector privado con el Centro de Investigación es "importante, relevante", y que ha habido impagos de empresas que, en principio, hicieron una contratación y luego no han podido efectuar el pago acordado, lo que ha dado lugar a la generación de un "agujero en las cuentas, porque el dinero para llevar a cabo este proyecto se ha anticipado de los presupuestos del centro y, al final, el dinero de la empresa no ha llegado".

La aportación de la Comunidad Autónoma supone el 15 por ciento del presupuesto del CEBAS para proyectos; mientras que de las empresas procede un 25 por ciento aproximadamente, y el resto de ingresos se divide a partes iguales entre el Plan Nacional de Investigación y la Unión Europea.

De todas formas, reconoce que la situación financiera del Centro "está, de momento, en equilibrio". De hecho, añade que el Centro tiene todavía "capacidad" para seguir funcionando con normalidad, siempre que la Comunidad Autónoma "siga con el plan de pagos adelante". Además, considera "asumible" un recorte del 10 por ciento de los PGE.

En este sentido, aclara que el CEBAS "es muy activo porque tiene muchas fuentes de financiación, y un buen número de proyectos europeos y contratos con empresas, así como patentes transferidas y que generan 'royalties' que revierten en el Centro".

Así, aunque es "difícil manejar los presupuestos para salir airosos de esta difícil situación", el Centro "todavía no es deficitario y está todavía a flote", a expensas de lo que pase en 2012, añade.

De todas formas, ha dicho ser optimista porque "hay varios proyectos europeos nuevos que comienzan, así como contratos grandes con empresas que se están llevando a cabo, y proyectos de investigación financiados por el Plan Nacional de I+D+i por el Gobierno central".

BAJADA EN EL NÚMERO DE BECAS Y PLAZAS DE INVESTIGADOR

Respecto a las becas de investigación, Barberán recuerda que desde el año 2006 hasta 2010 "hubo una subida exponencial, con una cantidad de plazas de investigador que duplicaba o triplicaba lo que se convocaba anualmente hasta entonces".

Desde el 2000 hasta 2004 ó 2005 hubo una pendiente constante y ascendente en los fondos dedicados a investigación, para dar paso a una apuesta por la investigación y un aumento en la inversión de forma sustancial, lo que se notó en las plazas.

En 2010 ya se notó un ralentizamiento y en 2011 hubo una bajada de las becas, según Barberán, quien señala de todas formas que esta bajada "nos sitúa en la misma pendiente en la que estábamos en 2004, de forma que seguimos subiendo con la misma tasa que había antes de la subida espectacular".