COAG-IR estudiará la capacidad del olivo y la vid como sumidero de CO2 en la Región de Murcia

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Publicado 09/06/2018 11:59:54CET

El objetivo es catalogar su capacidad de secuestro de CO2, de mejorar el terreno de cultivo y de atrapar humedad para favorecer la lluvia

MURCIA, 9 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos Iniciativa Rural de Murcia (COAG-IR Murcia) realizará durante los próximos tres años una experiencia piloto en la Región encaminada a evaluar y mejorar la capacidad de captación de carbono (CO2) por parte de los cultivos de vid y olivo con el fin de mitigar el cambio climático y contribuir a la mejora de la calidad del aire.

Así lo ha hecho saber a Europa Press el secretario de la organización agraria COAG en la Región de Murcia, Francisco Gil, quien ha señalado que el proyecto consistirá en la selección de parcelas de ambos cultivos y se emplearán restos orgánicos de ámbito local que favorezcan una economía circular y reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en su ciclo de vida. Igualmente, se basarán en mejoras en las prácticas agrícolas (aplicación y ensayo de experiencias de éxito). El objetivo es mostrar el trabajo de la vid y el olivo como sumidero de CO2.

Gil ha recordado que COAG lleva desde hace algunos años trabajando y recogiendo datos sobre lo que significa el cambio climático en la Región desde el punto de vista pluviométrico, de temperaturas o evapotranspiración, entre otras cosas, y sobre cómo se comportan distintos tipos de cultivo a la hora de afrontar estas variaciones que se están produciendo de forma lenta y progresiva.

En lo que respecta a la situación de falta de precipitaciones, ha señalado que la Región está con un 40 por ciento por debajo de las lluvias medias de España. Ese déficit se va a cumulando año tras año y "va afectando a toda la biodiversidad de la Región". De hecho, ya se contemplan factores como la prohibición de plantar pinos por debajo de 400 metros o el aumento considerable de la procesionaria.

Esto está provocando también un problema de eficiencia en la calidad del suelo por la falta de materia orgánica, lo que está provocando una gran erosión cada año. En este sentido, Gil ha recordado que el viento de levante, hace años, venía acompañado de lluvias, pero "llevamos una serie de décadas que eso ya no sucede".

Los responsables de COAG asistieron a una conferencia sobre el concepto del sellado del suelo. Y es que, en la Región, el suelo es muy calizo y llega un momento en el que no se produce captación de agua, lo que provoca las riadas a las que estamos acostumbrados en la zona del Levante en las ramblas. Esto se ve agravado por la construcción de nuevas urbanizaciones, regadíos y estructuras de todo tipo.

El sellado del suelo provoca que la tierra absorba el agua e impide un normal funcionamiento de la captación de humedad por parte de las plantas.

En la Cumbre de París apareció el compromiso de determinados países de firmar un pacto encaminado a aumentar el 4x1000 la cantidad de materia orgánica en el suelo. A este respecto, Gil remarca el gran papel que puede desempeñar la agricultura o determinados tipos de plantaciones para captar el CO2, enriqueciendo la materia orgánica que se crea.

El objetivo de COAG es que "se pongan el mayor número de plantas en la Región" con el objetivo, en primer lugar, de "crear humedad" para que "cuando vengan los vientos de levante se puedan cargar de agua para provocar lluvias"; y, en segundo lugar, que esas plantas sirvan para ser captadoras de CO2.

Gil rechaza el uso del pino para este tipo de fin porque, si bien es verdad que capta CO2, "esquilma tierras", por lo que su efecto es "negativo". Frente a ello, COAG propone otro tipo de cultivos como la vid, el olivo, el almendro o el esparto que, además, "generan actividad de mantenimiento" y asientan población en el medio rural, mientras que los pinos son una planta "pasiva".

"Una hectárea de esparto absorbe diez veces más de CO2 que el pino", defiende Gil, quien ha señalado que el proyecto de I+D+i pretende aprovechar también el subproducto del cultivo "como instrumento para generar actividad y puestos de trabajo".

COAG-IR ya tiene en marcha desde hace unos años un estudio europeo con la Comunidad Autónoma y el departamento de Edafología de la UMU que se encargaba de estudiar la capacidad de absorción de CO2 por parte de determinados cultivos de secano. Sin embargo, este proyecto no abarcaba la vid y el olivo, motivo por el que la organización agraria ha decidido ampliar su investigación con este convenio.

El nuevo convenio contempla un estudio que pretende obtener un informe con la ubicación geográfica de las parcelas de vid y olivo sobre las que se realice la experiencia e información cuantitativa que permita determinar cómo las actuaciones han contribuido a incrementar el secuestro de carbono y cómo pueden haber contribuido a reducir la vulnerabilidad y a aumentar la adaptación al cambio climático.

Estas actuaciones, financiadas por la Administración del Estado a través del Plan 'Pima Adapta Ecosistemas' y con 95.000 euros del Gobierno regional, busca incrementar la capacidad de sumidero de los suelos agrícolas contribuyendo a la iniciativa internacional '4x1000' de mejora del carbono orgánicos en los suelos.

El objetivo es demostrar que un sistema agronómico determinado aumentaría de forma considerable el volumen de CO2 absorbido, colaborando con la lucha contra el cambio climático. Asimismo, pretende averiguar qué costes puede asumir el agricultor con el fin de proponer a Bruselas medidas específicas dentro de los presupuestos contra el Cambio Climático para ayudar a su adopción.

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