Contracturas, sobrecargas, hombros 'tocados', la otra penitencia de los nazarenos, según los 'fisios'

Publicado 30/03/2018 10:42:27CET

Aconsejan estiramientos un buen acondicionamiento muscular previo a procesión, hidratación, una postura alineada y alimentación adecuada

MURCIA, 30 Mar. (EUROPA PRESS) -

El Colegio Oficial de Fisioterapeutas de Murcia aconseja a los nazarenos realizar un calentamiento inicial antes de salir en procesión esta Semana Santa, para evitar lesiones y molestias.

Sobre todo, ha indicado José Manuel Ortiz, tesorero del Colegio, la espalda, la zona de los hombros y la zona lumbar, pero también las piernas. Y es que, ha enfatizado, las causas más comunes de malestar entre los nazarenos son los dolores de espalda, la inflamación de los hombros y las sobrecargas en los gemelos.

Ortiz distingue entre los nazarenos o penitentes, "que se pasan mucho tiempo de plantón y padecen contracturas en la parte dorsal y en el brazo, especialmente en hombro y mano", de los costaleros o portapasos, con problemas también dorsales y lumbares y sobrecargas en el hombro contrario y en gemelos, "al aguantar el paso para ir al ritmo", algo que se acentúa con la climatología de la zona.

Y es que "los problemas musculares están más presentes con el calor", los nazarenos sudan bastante, sufren de deshidratación importante y de 'calambres' o contracturas.

Los 'fisios' aconsejan, de tal forma, a los cofrades trabajar con antelación, uno o dos meses antes, la fuerza, la resistencia y la coordinación, especialmente las articulaciones, espalda y piernas, "para que el trabajo físico sea lo más efectivo posible", y también después de ella, "ya que a veces las molestias o dolencias se producen horas o días después de haber realizado el esfuerzo".

Más cerca de Semana Santa, Ortiz aconseja trabajar la zona lumbar, potenciarla y realizar estiramientos de la musculatura, protegerse con fajas lumbares, "sobre todo quienes padecen de hernias o problemas en la zona", así como hidratarse bastante la noche antes de salir.

Durante la procesión recomienda mantener la cabeza y el tronco erguidos, la espalda recta y la mirada al frente, contraer la musculatura abdominal y lumbar y respirar sincronizadamente al tomar aire, relajar el abdomen y al expulsarlo apretar el abdomen.

Entre las consideraciones genéricas, recomiendan realizar un reconocimiento previo, acudir a un fisioterapeuta para prevenir la aparición de lesiones, realizar un entrenamiento físico específico o un calentamiento adecuado antes de sacar el paso "para afrontar con garantías el trabajo a desarrollar".

Otros consejos, realizar antes y después de la procesión ejercicios de estiramientos y movilidad, liberando las articulaciones, hidratarse correctamente bebiendo líquidos de forma continuada, en cantidades pequeñas y a temperatura ambiente.

Después de recoger el paso, aconsejan quitarse la faja poco a poco y realizar ejercicios de estiramiento y movilidad articular, además de darse un baño caliente, realizarse un masaje, estirar la zona y tiempo de descanso, por ello, los 'fisios' recomiendan no salir en procesiones seguidas.

Un dato también importante es una buena alimentación con frutas y verduras frescas y un buen descanso para evitar, desaconsejando llevar el paso en procesiones seguidas.

SÉPTIMO AÑO DEL PUNTO DE ATENCIÓN AL NAZARENO

Este es el séptimo año que el Colegio promueve la campaña del 'Punto de Atención al Nazareno', con 17 clínicas de Fisioterapia de la Región adheridas, entre Murcia, Lorca, Totana, Puerto Lumbreras, Puente Tocinos o Alcantarilla.

El objetivo es "acercar a todos los cofrades, el trabajo del fisioterapeuta como una terapia rehabilitadora y preventiva para evitar posibles daños o lesiones musculoesqueléticas".

Así, el Colegio ha vuelto a editar trípticos informativos con consejos y ejercicios para fortalecer y tonificar los músculos y así prevenir lesiones causadas por las procesiones.

Este servicio estará vigente durante toda la Semana Santa y previsiblemente en las Fiestas de Primavera, para que los costaleros y nazarenos sean atendidos en la propia consulta del especialista, no solo en el momento de la acción, si no antes de su participación en la procesión.

El perfil más frecuente del nazareno atendido por las distintas clínicas es el de un hombre de entre 30-55 años, especialmente con 30-40 años, con sobrecargas, contracturas y hombros "muy dañados", además de alguna lumbalgia o lesión particular.