La Delegación del Gobierno defiende que la plantilla del CIE "estaba al completo" durante la fuga de internos

 
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El número de fugados detenidos se eleva a 41

La Delegación del Gobierno defiende que la plantilla del CIE "estaba al completo" durante la fuga de internos

El delegado del Gobierno en la Región de Murcia, Antonio Sánchez-Solís
EUROPA PRESS
Publicado 06/10/2016 14:51:03CET

Afirma que la media de permanencia en el Centro de Sangonera "se sitúa en 20 o 30 días", que es "la media del resto de centros de toda España"

MURCIA, 6 Oct. (EUROPA PRESS) -

El delegado del Gobierno en la Región de Murcia, Antonio Sánchez-Solís, ha defendido que en el momento de la fuga de inmigrantes del Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) "estaba la plantilla encargada de la custodia al completo" que, además, cuenta con la "formación adecuada", aunque no ha desvelado la cifra de agentes por motivos de "seguridad".

No obstante, ha reconocido que técnicos de la Dirección General de la Policía, dependiente del Ministerio del Interior se han desplazado este jueves por la mañana a Murcia con la finalidad de evaluar los sistemas de seguridad "por si fuera preciso hacer alguna modificación o adaptación".

Sánchez-Solís se ha referido así a las críticas del Sindicato Unificado de Policía (SUP), que ha criticado las "carencias" del Centro, así como la "falta de medios humanos, con cuatro funcionarios o cinco en el mejor de los casos".

La custodia del CIE, según el delegado, es una obligación que tiene encomendada la Policía Nacional por una Ley orgánica que regula los derechos y las libertades de los extranjeros que están residiendo ilegalmente en España. Además, ha señalado que estos agentes reciben "la formación adecuada", algo que es "indiscutible", afirma.

Además de la plantilla permanente del CIE, la Unidad de Prevención y Reacción (UPR) de Policía Nacional "también asiste cuando hace falta y hace requisas periódicas". De hecho, ha recordado que recientemente se encontraron barras fabricadas por los propios internos con las varillas de los ventiladores.

Sánchez-Solís ha explicado que la Ley establece un plazo máximo de internamiento de 60 días, que es el estipulado para tramitar la orden de expulsión. En todo caso, ha precisado que el ingreso en el CIE tiene que ser por orden judicial y la media de permanencia en el Centro de Sangonera "se sitúa en 20 o 30 días", que es "la media del resto de centros de toda España".

Sánchez-Solís ha reconocido que el pasado mes de agosto se produjo otra fuga y en aquél momento se hicieron reparaciones. Esta vez, admite, la huida se ha producido por la puerta principal del CIE. Por ello, los técnicos de la Dirección General de la Policía van a analizar si es necesario aumentar las medidas de seguridad. Además, estos técnicos van a evaluar los daños producidos en el CIE y a acometer las obras de reparación de forma urgente.

"Las medidas de seguridad que debe tener el CIE corresponde a los técnicos", ha señalado el delegado del Gobierno, quien explica que la situación de los inmigrantes en el CIE es de "simple internamiento mientras dura la tramitación del expediente de expulsión, que se tramita conjuntamente con el consulado general correspondiente". Gracias a la colaboración de los consulados, se consiguen "plazos muy razonables de permanencia en el CIE, en torno a los 20 días", añade.

LA SEGURIDAD "NO ES LA DE UNA CÁRCEL CONVENCIONAL"

En este sentido, ha aclarado que los internos "no están encarcelados ni cumpliendo una pena", aunque haya una orden judicial que determina el ingreso en el CIE. Esto quiere decir, aclara, que los internos "siguen siendo titulares de todos sus derechos y libertades, y así hay que garantizárselos".

Por tanto, justifica que se trata de un régimen de internamiento en el que "es posible que no va a disponer de las mismas medidas de seguridad de las que dispone una prisión convencional".

Al ser preguntado por el hecho de que estos internos tengan garantizados sus derechos pero permanezcan recluidos en el CIE, Sánchez-Solís ha recordado que la primera Ley orgánica que regula la situación de estos internos se remonta a 1985, y estipula que los inmigrantes "tienen que estar custodiados para tomar una decisión sobre ellos, en función de sus situación es regular o irregular en España".

Mientras tanto, no obstante, aclara que el trato es "estupendo desde todos los puntos de vista, porque se trata de derechos y libertades que hay que reconocerles".

EL NÚMERO DE FUGADOS DETENIDOS SE ELEVA A 41

Sánchez-Solís ha destacado que los cinco agentes que han resultado con policontusiones "se encuentran bien" y, aunque todos han precisado asistencia médica, cuatro han recibido el alta y solo uno de ellos permanece en observación, siendo previsible que reciba también el alta en las próximas horas.

El delegado del Gobierno ha explicado que el suceso se produjo con "extrema violencia". Todo comenzó sobre las 21.00 horas, cuando había 67 internos en una de las dos salas de estar del CIE y, en ese momento, uno de ellos reclamó ayuda por encontrarse "muy mal".

El interno fue asistido en ese momento por los policías nacionales, momento en el que aprovecharon para "abalanzarse sobre ellos y agredirlos". Los internos consiguieron salir de la sala y entrar en otras dependencias en las que se armaron de extintores, con los que consiguieron romper las puertas y acceder hasta la última de ellas, la exterior, dándose a la fuga.

En total se fugaron 67 internos e, inmediatamente, se puso en marcha el dispositivo policial con un despliegue excepcional en el que participan, incluso, policías nacionales que ya habían terminado su jornada laboral y agentes del Cuerpo de otras comisarías, como la de Murcia, Molina de Segura y Alcantarilla. Además, participan policías locales y Guardia Civil.

Fruto de este despliegue, los agentes han ido deteniendo a los internos fugados, y ya se han interceptado 41 de los 67, que ya están de nuevo internados en el CIE. Así, continúa la búsqueda de los restantes y se ha activado una orden de alerta nacional por si hubieran abandonado la Región de Murcia y estuvieran en alguna otra comunidad limítrofe.

Sánchez-Solís ha remarcado que el comportamiento de los fugados fue "violento", mientras que el comportamiento de los agentes de Policía Nacional fue, en todo momento, "correcto y de una gran profesionalidad". Gracias a esa "profesionalidad", el delegado destaca que no ha habido más daños entre los agentes ni entre los internos fugados.

Durante este jueves por la mañana, técnicos de la Dirección General de la Policía, dependiente del Ministerio del Interior, se han desplazado a Murcia con la finalidad de evaluar los daños producidos en el CIE; acometer las obras de reparación de forma urgente y, en tercer lugar, evaluar los sistemas de seguridad "por si fuera preciso hacer alguna modificación o adaptación".

Por último, el delegado del Gobierno ha destacado que la capacidad del CIE es de 130 internos, aunque en ese momento había 127. Todos eran varones y, en su inmensa mayoría, de origen argelino.

El delegado ha reconocido la posibilidad de que los internos tuvieran preparado el motín previamente. "De lo que hay constancia es de que, en algunos casos, son reincidentes, por lo que ya conocen las posibles vulnerabilidades del Centro", según el delegado, quien ha señalado que, en muchos casos, los internos son argelinos que mantienen comunicación con sus compatriotas y, en algunas ocasiones, se tansmiten información sobre el CIE.

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