Un experto aconseja a los padres hablar con sus hijos y modular sus expresiones para darles mayor serenidad

Terremoto En Lorca, Murcia
MARI LUZ BRAVO
Actualizado 11/06/2011 14:01:01 CET

Dice que hasta los tres meses es normal que sientan miedo y ansiedad, pero transcurridos unos seis meses se debe recurrir algún especialista

MURCIA, 11 Jun. (EUROPA PRESS) -

El portavoz del Colegio de Psicólogos de Murcia, Eladio Rosique, señala que es normal que ante una situación como la ocurrida el pasado 11 de mayo en Lorca los niños tenga miedo y un mayor apego a sus padres, y señala que aunque ésta "es una reacción normal", también es pasajera.

Tras lo que aconsejó a sus progenitores que hablen con ellos, porque, en cierto modo, "los pequeños se contagian del espíritu de los padres". Por lo que también es importante que "los padres modulen la expresión porque si queremos que a los hijos estén serenos, hay que darles serenidad". Una labor en estos momentos, claramente, "complicada".

En declaraciones a Europa Press este psicólogo clínico, apuntó que "si todo discurre como debe de hacerlo, el miedo irá a menos, y los niños se irán tranquilizando y probablemente no haya ningún problema, pero hay que asegurarse que esto sucede así".

De lo contrario, señaló, podría culminar en el estrés agudo del pequeño, en un trastorno postraumático, con síntomas de ansiedad y retraimiento.

Según este experto, a partir del mes, dos meses e incluso los tres meses el miedo y la ansiedad tienen que ir a menos "y si en un periodo de seis a siete meses vemos que el niño manifiesta comportamientos anormales, convendría recurrir algún especialista".

Al hilo, explicó que los niños pequeños que se han visto afectados por una catástrofe como la de Lorca manifiestan su inquietud con un apego más físico e incluso, algunos, pueden tener conductas regresivas, de parecer más niños de lo que son realmente buscando el apego de los padres.

En cambio, los niños más mayores, de entre once y 12 años, probablemente tengan más recursos y se manejan con más libertad emocional.

Pero, desde luego, el recuerdo del terremoto "se tiene", y la gente que afronta lo ocurrido "nunca lo olvidará", otra cosa diferente es que, indicó, "te afecte a nivel emocional y te condicione de alguna manera".

Aunque, sentenció en declaraciones a Europa Press, "se puede y debe perfectamente superar una situación de este tipo" y cuando antes se normalice la vida, "mejor".

De tal forma, las técnicas de trabajo a desarrollar en estos pequeños pasan fundamental por una labor preventiva con juegos para revivir y manejar las emociones que se disparan.

PROGRAMA

Es por ello que la Consejería de Educación, Formación y Empleo, la Obra Social La Caixa, el Colegio de Psicólogos de Murcia y varios expertos de la organización internacional EXIL, experta en atención personal en situaciones de catástrofes, han puesto en marcha un programa de asistencia psicológica dirigido a niños y familias que han vivido el seísmo de Lorca.

En concreto, el programa arranca esta semana y va dirigido a 4.800 alumnos de los 15 centros de Infantil y Primaria que han sufrido las consecuencias del terremoto en Lorca, y será desarrollado por un equipo de 43 profesionales, 26 del colegio de Psicólogos y 17 del Equipo de Orientación Educativa y Psicopedagógica de Lorca y el Equipo de Convivencia Escolar, a los que habrá que sumar los profesores que se han prestado voluntariamente para participar.

El programa trabaja con los escolares desde aquellos pilares que son para ellos referente de protección, seguridad y afecto, concretamente los padres y profesores.

El fin es facilitar la superación de los ocurrido, fortalecer la resiliencia --capacidad de cada uno para sobreponerse a períodos de dolor emocional y traumas-- y sacar una lectura positiva de lo sucedido.

Asimismo, servirá para una detección temprana de situaciones especiales, localizando qué niños están llevando un proceso no conveniente, con una conducta retraída, agresiva o con somatizaciones para avisar a padres y docentes y poder prevenir que parezca el trastorno de estrés postraumático.

En este sentido, Eladio Rosique ha resaltado que el programa trabaja para que los pequeños "no tengan problemas derivados de los seísmos".

Para llevar a cabo el programa se ha elaborado un kit educativo que incluye una mochila con el cuento 'Érase una vez unos valientes', un cuaderno para dibujar (la libreta de los valientes), lápices de colores, un set de plastilina y unas figuras que representan a una familia para que los escolares pueden reflejar y reflexionar sobre la situación que han vivido, conseguir volver a la normalidad y aprender de la experiencia vivida.

Además, se ha editado el folleto 'Ayudando a nuestros hijos después del terremoto', que informa a los padres sobre las posibles reacciones y comportamientos que pueden tener sus hijos, así como consejos para mejorar la comunicación con ellos y pautas de comportamiento para superar la situación.

Y un manual dirigido a profesores y psicólogos que permite desarrollar de forma recurrente distintas actividades para consolidar el objetivo.

En concreto, ofrece a los profesionales un marco de referencia para su trabajo, examina cuáles son las consecuencias de un terremoto en la vida de niños y propone diferentes actividades dirigidas a explicar lo que ha pasado, facilitar la expresión de lo vivido e infundir seguridad; a la vez que pone de relieve la importancia de la solidaridad ante las catástrofes naturales.

De tal forma, de la mano de la Consejería y el Colegio de Psicólogos, la Obra Social 'La Caixa' distribuirá 4.832 kits para cada uno de los niños de Primaria de los colegios de Lorca.