Jesús Abandonado ofreció alojamiento a 1.763 personas en 2017, la mayoría, en el centro de acogida de Santa Catalina

Visita obras  consejera de Familia junto a la directora general
FUNDACIÓN JESÚS ABANDONADO
Publicado 30/03/2018 12:41:34CET

El centro, en obras, "para dignificar la estancia y mejorar la atención", estará listo en el mes de mayo

MURCIA, 30 Mar. (EUROPA PRESS) -

La Fundación Jesús Abandonado, que desarrolla su labor en la Región de Murcia junto a la Orden Hospitalaria San Juan de Dios, ofreció alojamiento el año pasado a 1.763 personas, de las que 1.669 fueron albergadas en el Centro de Acogida de la Carretera Santa Catalina y el resto en las viviendas de apoyo, pensión social y el programa 'Housing First'.

De hecho, la Fundación continúa las obras de adecuación y mejora del pabellón 2 del Centro de Acogida situado en la Carretera de Santa Catalina de Murcia, que entran ya en su recta final y que, según su director, Daniel López, estarán listas en el mes de mayo.

Como explica el dirigente de la institución, "esta reforma de las instalaciones era muy necesaria para seguir ahondando en una mejor atención y acrecentar la dignidad de las personas durante su estancia".

Así, se han llevado a cabo "realizando un enorme esfuerzo económico", cuantificado en 242.000 euros, que se han cubierto con fondos propios.

"Algo que sería imposible sin el apoyo y la generosidad de la sociedad murciana, instituciones y medios de comunicación, que día a día nos demuestran el carácter solidario intrínseco a la Región de Murcia", subraya el director.

La Fundación Jesús Abandonado apuesta así con esta reforma por la mejora continua de la dignidad de las personas durante su estancia en el Centro de Acogida.

Dentro de la atención integral que se ofrece a las personas en situación de exclusión social o en grave riesgo de estarlo, "se incluye el tener cubierto una de las necesidades básicas como es un alojamiento digno, que facilite una participación adecuada y cálida en los diferentes programas que se llevan a cabo durante el proceso de inclusión social".

Una vez acabada la remodelación, el pabellón 2 contará con 23 dormitorios dobles y triples con capacidad para 60 personas, con una amplitud de al menos 18 m2 cada uno, mayor luminosidad y mobiliario renovado. "Habitaciones en definitiva más cordiales, más humanas". A estas plazas hay que sumar las 126 restantes del pabellón 1 de larga estancia, remodelado en 2015, hasta un total de 186.

"Perdemos cuatro plazas de alojamiento, pero multiplicamos por cuatro el número de habitaciones del centro de corta y media estancia", afirma Daniel López, "reduciendo a la mitad el número de camas".

Además, "aumentamos notablemente el equipamiento de aseo e higiene, doblando el número de duchas, instalando diez inodoros y seis lavabos más, y se multiplica por 3 los puntos de lavado de ropa".

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