Un libro con anotaciones manuscritas de Quevedo se incorpora al patrimonio de la UMU

Libro con anotaciones manuscritas de Quevedo, se incorpora al patrimonio de UMU
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Publicado 12/04/2018 15:21:40CET

MURCIA, 12 Abr. (EUROPA PRESS) -

Un libro con anotaciones manuscritas de Quevedo se ha incorporado al patrimonio de la Universidad de Murcia (UMU). El ejemplar y otros ocho de importante valor han sido donados por la profesora Francisca Moya, catedrática jubilada de Filología Latina de la Universidad de Murcia desde 1972.

Ahora, este ejemplar, junto a otros ocho, también de especial interés histórico, acaba de pasar a formar parte del importante patrimonio bibliográfico de la Universidad de Murcia, entre ellos 'Las transformaciones', 3 de Ovidio, impreso en Valladolid en 1589, o un ejemplar de Antonio de Nebrija fechado en 1795, donados por la profesora Francisca Moya. Todos ellos se encuentran ya en la sección de Fondo Antiguo, en la Biblioteca María Moliner de la UMU.

No se trata del primer hallazgo importante de libros que realiza Moya del Baño, pero sí probablemente del más inesperado y el de más valor.

Se trata de un ejemplar de la Eneida, que escribiera Virgilio en el siglo I a.C., uno de los clásicos de la literatura universal, en una edición de 1612, en la que el autor de 'Vida del Buscón llamado don Pablos' hizo numerosos subrayados e incluyó anotaciones que aportan una información valiosa: "En sus notas hemos podido ver su ingenio, sus pensamientos, su cultura sus gustos".

El ejemplar es el volumen primero de la edición y comentario de la Eneida de Juan Luis de la Cerda, que vio la luz en 1612. Perteneció al Convento de Carmelitas Descalzos de Criptana y, como asegura la profesora de la UMU, "en él puso don Francisco huellas que testimoniasen que había estado en sus manos".

Las tales huellas son subrayados, dos remisiones a páginas y anotaciones que aportan una valiosa información sobre los gustos e intereses del genio del Siglo de Oro, tales como cuestiones gramaticales, estilísticas y cosas curiosas.

El escritor dejó seña de su bagaje cultural y de los libros de su pertenencia, que conocía y había leído. El libro en cuestión había caído en manos de Francisca Moya hace más de 30 años, regalo de su mentor, el también catedrático de la Universidad de Murcia, Manuel Muñoz Cortés.

A él y a este libro, asegura la profesora, se debe mucho de su interés por los humanistas españoles "pues quedé absolutamente maravillada ante la erudición y claridad del Padre La Cerda", siendo el origen de varios trabajos importantes realizados desde el departamento de Filología Clásica de la UMU.

El ejemplar había estado en ese departamento cuatro años, con el fin de servir de apoyo a una tesis doctoral, para volver posteriormente a los anaqueles del domicilio de Francisca del Baño hasta que, en noviembre de 2012, buscando una ilustración para que sirviera como portada de una obra sobre Virgilio que iba a publicar Editum, el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Murcia lo tomó en sus manos.