El Mar Menor es una de las zonas con mayor intensidad de transformación de toda la Península

Imagen Aérea Del Mar Menor
CARM
Publicado 19/08/2016 18:22:53CET

MURCIA, 19 Ago. (EUROPA PRESS) -

El Mar Menor es una de las zonas más intensamente transformadas de la Península. Además, toda la zona de La Manga está prácticamente artificializada, al igual que gran parte de la ribera interior del Mar Menor.

Así se desprende del Observatorio de la Sostenibilidad, en el que se pone de manifiesto que de la superficie artificial total acumulada desde el primer proceso de poblamiento (hace miles de años) hasta 2011 solo el 9,68% de la primera línea (500 m) se ha consolidado en los 24 años del periodo 1987-2011.

Sin embargo, en la franja de 2 km el porcentaje se eleva al 23,78%, de forma que casi una cuarta parte de todo lo construido en Murcia a lo largo de la historia se ejecutó en ese periodo tan corto. En la de 10 km el porcentaje de lo construido en esos años sobre el total artificializado acumulado desde el inicio de los tiempos alcanza ya el 35,49%.

El informe 'Cambios de la ocupación del suelo en la costa', presentado por el Observatorio de la Sostenibilidad, advierte que la costa de Murcia "se compone de zonas muy conservadas y otras muy transformadas, se suceden zonas de gran valor naturalístico, probablemente algunas las mejor conservadas del Mediterráneo, y otras muy transformadas como la Manga del Mar Menor".

Las principales amenazas sobre este litoral "vienen de urbanizaciones en primera línea de playa, en algunos casos sobre antiguas zonas protegidas, y de zonas logísticas, pero también de la contaminación procedente de zonas industriales y de vertidos difusos de zonas agrarias".

La costa de Murcia tiene unos valores de ocupación superior a los de Andalucía Occidental, con el 22,77% de la primera línea de costa (500 m) transformada y el 11,43% de la franja de 10 km ocupada, con plazos de colmatación "medios".

Los núcleos urbanos de Murcia se concentran en torno a la capital provincial y su vega agrícola y la esquina sudoriental provincial, constituida por el entorno del Mar Menor y Cartagena.

En la costa meridional, una vez doblado el cabo de Palos, "la costa es bastante abrupta y está ocupada por espacios protegidos, de manera que la intrusión urbana en primera línea de costa es menor, salvo en la propia Bahía de Cartagena, aunque a una distancia relativamente corta algo más al interior la artificialización del suelo es bastante extensa".

En esta zona los usos industriales, incluidos los vertederos industriales, son bastante más importantes que las áreas turísticas residenciales.

La costa a ambos lados de Cartagena está protegida de manera que, salvo el enclave de Portman, "por lo demás uno de los puntos negros del litoral mediterráneo, los nuevos crecimientos urbanos no son posibles".

El ritmo medio anual de artificialización entre 1987 y 2011 ha sido de 0,26 km/año en la primera línea de costa (500 m), 47,26 has/año en la franja de 2 km y 178,74 has/año en la de 10 km.

De manera que de mantenerse este ritmo la colmatación total de la costa se consumaría en 806 años (500 m), 413 años (franja de 2 km) y 537 años (franja de 10 km) respectivamente. Los porcentajes de artificialización de las tres franjas costeras en 2011 se alejan mucho de los valores de la Comunidad Valenciana: 22,77% en los 500 m, 19,64% en los 2 km y 11,18% en los 10 km.

La superficie artificial total acumulada en 2011 alcanzó los 62 km lineales en los primeros 500 m, 4.769 has en la franja de 2 km y 12.087 has en la de 10 km.

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