Piden 10 años de cárcel para un preso por intentar agredir sexualmente y tratar de matar a otro recluso

Publicado 20/02/2018 17:45:07CET

MURCIA, 20 Feb. (EUROPA PRESS) -

El Fiscal pide penas que suman diez años de cárcel para un recluso de la prisión de Sangonera la Verde (Murcia) por intentar agredir sexualmente a otro de los reos y tratar de matarlo presuntamente con un trozo de cristal, según la calificación del Ministerio Público a la que ha tenido acceso Europa Press.

El juicio comenzará este viernes, 23 de febrero, a partir de las 11.00 horas, en la Sección número 2 de la Audiencia Provincial de Murcia.

Los hechos se remontan al 12 de octubre de 2015, cuando el acusado, que tenía 37 años en ese momento, estaba ingresado en calidad de preso preventivo en el centro penitenciario Murcia I, ubicado en la pedanía de Sangonera la Verde. A las 20.00 horas de ese día, ingresaron en su misma celda a la víctima, que se encontraba en la misma condición.

Desde el primer momento, el acusado comenzó a desplegar una actitud "amenazante" hacia la víctima, llegando a decir que estaba allí para "matar a alguien", según el relato del Fiscal. El individuo llegó a registrar la bolsa que la víctima portaba con efectos personales e hizo uso de los mismos.

Esta situación de vejación y menosprecio se fue prolongando durante toda la noche hasta que, movido por el ánimo de satisfacer sus deseos lúbricos, el acusado exigió a la víctima que se desnudara y se introdujera en la ducha. A pesar de la oposición del otro recluso, le siguió golpeando y obligándole a que le frotara todo el cuerpo.

Tras ello, el procesado descolgó la ventana de la celda y, colocándola en el suelo, rompió el cristal de una patada, cogiendo un trozo en cada mano. Movido por el ánimo de acabar con la vida de la víctima, le asestó diversos golpes con los trozos, ocasionándole diversas heridas y perforaciones, según el Fiscal.

En concreto, las heridas podían haber ocasionado su fallecimiento de no mediar la atención médico-quirúrgica que le fue dispensada, en la que se le extrajo un trozo de cristal de once centímetros de largo y de tres en la zona más ancha, terminado en punta.

La agresión finalizó ante la presencia del funcionario de guardia que lo sorprendió con un trozo de cristal en la mano a modo de puñal.

El Fiscal sostiene que los hechos son constitutivos de un delito de homicidio en grado de tentativa por el que procede imponer al acusado la prisión de ocho años; así como de un delito de agresión sexual por el que procede imponerle una pena de cárcel de dos años y otros cinco años de libertad vigilada.

Además, en concepto de responsabilidad civil, el Fiscal pide para el acusado una indemnización de 2.994 euros por las lesiones, así como 6.896 euros por las secuelas y otros 3.000 euros por daños morales, todo ello con sus intereses legales.