Toda la población de la Región de Murcia respiró aire contaminado en 2016, según Ecologistas

Nube de humo que cubre el núcleo urbano de Cieza, contaminación
ECOLOGISTAS
Publicado 28/06/2017 13:05:22CET

Asegura que el conjunto de la Comunidad soportó una contaminación que daña los bosques y cultivos

MURCIA, 28 Jun. (EUROPA PRESS) -

El Informe anual de Calidad del Aire de Ecologistas en Acción concluye que la totalidad de la población y el 79 por ciento del territorio de la Región de Murcia estuvieron expuestos a unos niveles de contaminación que superan las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud.

El cambio climático, el repunte del tráfico, el fraude en las emisiones de los automóviles y la apuesta por las energías sucias en detrimento de las renovables, entre las causas de un problema que afecta a la salud de la ciudadanía, pero también a los cultivos y espacios naturales, según indica Ecologistas.

El informe elaborado por Ecologistas en Acción analiza los datos recogidos en 700 estaciones oficiales de medición instaladas en todo el Estado español, entre ellas sólo ocho situadas en la Región de Murcia.

En lo que respecta a la Región de Murcia, entre sus principales conclusiones, destacan en 2016, se ha producido una reducción general de los niveles de contaminación de partículas en suspensión (PM10 y PM2,5), dióxido de nitrógeno (NO2) y dióxido de azufre (SO2), recuperando aparentemente la tendencia decreciente iniciada en 2008 con la crisis económica.

En cambio, aumentaron los de ozono troposférico (O3). La contaminación generada desde las ciudades de Murcia y Cartagena y la zona industrial del Valle de Escombreras se extiende por el territorio afectando a zonas más alejadas y rurales en la forma de ozono troposférico.

El informe de Ecologistas en Acción toma como referencia los valores máximos de contaminación recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el objetivo a largo plazo para proteger la vegetación establecido por la Unión Europea. De acuerdo a esos niveles, el aire contaminado afectó en 2016 a la totalidad de la población y del territorio de la Región de Murcia.

Si se toman los estándares de la normativa, más laxos que las recomendaciones de la OMS, la población que respiró aire contaminado por encima de los límites legales alcanzaría los 230.000 habitantes de la zona Norte. Y la superficie expuesta a niveles de contaminación que exceden de los legalmente permitidos para proteger los cultivos agrícolas y los ecosistemas naturales alcanzó 8.700 km2, tres cuartas partes del territorio murciano, excluido sólo el litoral.

El ozono troposférico es el contaminante que presenta una mayor extensión y afección a la población, con unos niveles que se mantienen estacionarios o incluso al alza. Esto se debe al incremento de las temperaturas medias y de las situaciones meteorológicas extremas (olas de calor) durante el verano, como resultado del cambio climático.

Durante 2016 sus niveles aumentaron por el mayor calor respecto a los de 2015 y 2014, de manera que toda la población y el territorio de la Región de Murcia han seguido expuestos a concentraciones de ozono nocivas para la salud humana y vegetal.

Las partículas (PM10 y PM2,5) y el dióxido de azufre (SO2) también afectaron a la mayor parte la población, con especial incidencia en las ciudades de Murcia y Cartagena y en el Valle de Escombreras. Siguen, por tanto, siendo una seria amenaza para la salud, a pesar de que el año anterior se recuperó la tendencia a la baja de estos contaminantes que se inició en 2008, con la crisis económica. En cambio, por primera vez desde 2011 en la aglomeración de Murcia no se reiteró la superación del valor límite anual establecido en la normativa para el dióxido de nitrógeno (NO2).

El descenso general de la contaminación del aire, salvo el ozono en el caso de la Región de Murcia, fue consecuencia en primera instancia de la coyuntura meteorológica, caracterizada por una menor estabilidad atmosférica, y en menor medida de la reducción de la producción eléctrica en centrales térmicas, añaden las mismas fuentes en comunicado de prensa.

No obstante, destaca señales preocupantes como el repunte del tráfico por carretera (el consumo de combustibles de automoción en 2016 fue superior al de los cuatro años anteriores), el fraude en los sistemas de certificación de las emisiones de los automóviles o 'dieselgate', el aumento del consumo de electricidad (recuperando los niveles de 2008), y el abandono de las energías renovables.

Según Ecologistas, "la contaminación del aire debería abordarse como un problema de primer orden" pues "cada año se registran más de 24.000 muertes prematuras en el Estado español por afecciones derivadas de la contaminación del aire, de acuerdo a las últimas estimaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente".

Tras lo que indica que los costes sanitarios derivados de la contaminación atmosférica representan al menos 50.000 millones de dólares al año, un 3,5% del PIB español, según el Banco Mundial, sin considerar el coste de los daños provocados sobre los cultivos y los ecosistemas naturales.

Añade que el Plan de Mejora de la Calidad del Aire de la Región de Murcia, aprobado por el Gobierno de Murcia en 2015, referido a la superación del valor límite legal de dióxido de nitrógeno en la capital, "no parece haber tenido resultados prácticos en relación a la reducción del ozono troposférico".

Por lo que, a su juicio, "las principales vías de actuación para reducir la contaminación del aire son la disminución del tráfico motorizado, la reducción de la necesidad de movilidad y la potenciación del transporte público".

"Es necesario además dar facilidades a la bicicleta en las ciudades. Así como la adopción generalizada de las mejores técnicas industriales disponibles y la reducción drástica de la generación eléctrica por centrales térmicas", concluye Ecologistas en Acción.

Esta web utiliza cookies propias y de terceros para analizar su navegación y ofrecerle un servicio más personalizado y publicidad acorde a sus intereses. Continuar navegando implica la aceptación de nuestra política de cookies -
Uso de cookies